(CNN Español) - El desarme de las FARC avanza a un paso lento pero seguro.

Este martes, en un protocolo poco común, avanzó la dejación de armas de las FARC en las 26 zonas veredales de normalización en todo el país y la Misión de la ONU encargada de esta labor completó el almacenamiento del 60% de las armas.


Fue un evento simbólico el que ocurrió este martes. Allí no se vio el cuadro común de guerrilleros entregando las armas al gobierno, ni filas de excombatientes esperando su turno. Todo lo contrario.

Lo que ocurrió este martes en la zona veredal de La Elvira, en el municipio de Buenos Aires, en el departamento de Cauca, fue un acto simbólico al que ni el presidente Juan Manuel Santos, ni los propios líderes de las FARC pudieron asistir.

¿La razón? Hubo mal clima en la región y las condiciones climatológicas no les permitieron a ellos, ni a los expresidentes invitados, José Mujica, de Uruguay, y Felipe González, de España, llegar al lugar del evento. Todos siguieron el protocolo desde la Base Aérea Marco Fidel Suárez de Cali.

Los colombianos vieron una transmisión en vivo de un poco más de seis minutos desde uno de los contenedores de la ONU en el que se reciben y almacenan temporalmente las armas. Todo esto ocurría a un kilómetro de distancia de la Zona Veredal de la Elvira, donde se hizo el evento oficial.

La Misión de la ONU en Colombia almacenando las armas de las FARC en zona rural del departamento de Cauca, al sur de Colombia. (Crédito: Twitter / ONU)

En el video aparecía un experto de la ONU registrando las armas que ya habían sido previamente entregadas por las FARC para luego almacenarlas. El arsenal, cuidadosamente elegido para la ocasión, constaba de lanzagranadas, pistolas, fusiles y lanzacohetes, como si se hubiera elegido uno de cada especie. Todos ellos fueron a parar al contenedor de la ONU, que después del ceremonioso evento fue sellado por el encargado.

“Las FARC han querido preservar cierta confidencialidad en el elemento de entrega pues hay mucha sensibilidad sobre ese tema”, les dijo a periodistas Jean Arnault, jefe de la Misión de la ONU en Colombia, antes del evento.

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“Esta es una muestra del 30% que se está realizando hoy y continuará el día de mañana en todo el territorio colombiano”, dice el verificador argentino de la ONU.

Lo mismo ocurría en otras 19 Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN) y 7 Puntos Transitorios de Normalización donde la ONU adelantaba ese proceso.

Luego de este proceso y de unas palabras del jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault— donde dijo que el proceso colombiano se cuenta entre los más exitosos de los verificados internacionalmente— y del representante de las FARC, alias 'Pablo Catatumbo', los excombatientes desarmados recibieron una certificación de delación de armas, un proceso con el que podrán acceder a beneficios que ofrece el gobierno y la ruta de la reintegración acordada en los acuerdos de La Habana.

El 60% que celebra el gobierno corresponde, según le dijo Jean Arnault a periodistas, más o menos 4.000 armas, pues el pasado 8 de junio la ONU informó que ya tenía en su poder 2.300 armas.

El presidente Juan Manuel Santos dijo en marzo de este año que serían 14.000 armas las que pasarían a manos de la ONU “para garantizar una paz estable”. La Misión de la ONU informó a principios de este mes que se registraron un poco más de 7.000 armas en las ZVTN.

La ONU y el gobierno esperan que el proceso de entrega del 100% de las armas culmine el próximo 20 de junio, unas dos semanas después de lo que inicialmente se había pactado con la firma de los acuerdos de paz de La Habana.

El presidente Santos calificó este evento como “histórico” pues es algo que “el país hace apenas unos años nunca hubiese creído que era posible”.

¿Qué viene después?

Una vez termine el proceso de entrega de las armas, la ONU sacará ese armamento de las zonas veredales transitorias y procederá a destruirlas, según se acordó.

Aún no se tiene claro cómo será la logística de extracción del armamento, ni el proceso con el que estas armas quedarán inhabilitadas y convertidas en los monumentos que estarán ubicados en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en Cuba y en Colombia.

Sobre el proceso de destrucción de las armas, Arnault dijo que aún “hay cosas por resolver”.

“Hay un acuerdo de inutilización de las armas, hay un acuerdo sobre la modalidad de inutilización pero creo que vamos a conversar un poquito más sobre ese tema de la destrucción”.
Según la ONU, con la entrega del otro 40% de las armas se espera que lleguen a las zonas veredales unos 2.800 milicianos de las FARC y se acelere la extracción de las caletas.