(CNN) - En menos de un año Rusia será sede del Mundial del 2018, posiblemente el mayor evento deportivo del mundo, y todos los ojos estarán en un país que ha luchado contra el hooliganismo y el racismo en los últimos años.

Pero Alexey Smertin, el inspector ruso de lucha contra el racismo y la discriminación, le dijo a CNN que confía en que no habrá incidentes racistas en los partidos del Mundial el próximo año.

Cuando se le preguntó cuán perjudicial sería que hubiera algún incidente durante los partidos, el ex centrocampista del Chelsea dijo: "No habrá tal peligro, no habrá ningún incidente".

Smertin, quien jugó en 55 ocasiones para Rusia, continuó garantizando la seguridad de los aficionados durante el Mundial y la Copa Confederaciones de este mes, al afirmar: "La gente que me conoce, sabe lo honesto que yo era en el campo. ¿Por qué habría yo de mentir?".

Hooligans rusos protagonizan un incidente durante la Euro 2016 en Francia. (Crédito: Alex Livesey/Getty Images)

Una imagen complicada

El Mundial se celebrará del 14 de junio al 15 de julio del próximo año. Jugadores y aficionados de 32 países llegarán al país más grande del mundo para la primera Copa del Mundo que se celebrará en Europa del Este, pero ¿cómo aceptará Rusia a sus visitantes?

En los últimos años, un número de jugadores negros que participan en la máxima categoría de Rusia se han quejado de un racismo repetido y persistente. Los datos proporcionados por los investigadores de Fútbol en contra del racismo en Europa (Fare, por sus siglas en inglés) y de centro de información y análisis SOVA de Rusia muestran que siguen ocurriendo incidentes racistas en los partidos de fútbol en el país, aunque se han realizado progresos.

Según el informe, hubo una disminución en el número de incidentes racistas en los estadio y alrededor de ellos durante la temporada 2016-2017, en comparación con la 2015-2016.

Entre junio del 2016 y mayo del 2017, se registraron 89 incidentes de exhibiciones discriminatorias registradas. En la temporada 2015-2016 este número fue de 101, mientras que en la 2014-2015 hubo 92 incidentes reportados.

Piara Powar, directora ejecutiva de Fare, le aseguró a CNN que la imagen para el Mundial del 2018 era "muy complicada". "No vamos a predecir que habrá problemas mientras un país se congrega para ser visto como un buen anfitrión", aseveró.

"Pero los incidentes podrían ocurrir, podríamos ver ataques a individuos y una réplica de los incidentes vistos en el fútbol nacional ruso, con los jugadores negros como objetivo".

"El racismo es un problema global"

Hace dos años, el delantero brasileño Hulk, que ahora juega en China, dijo que había hallado racismo en "casi todos los partidos" que jugó para el Zenit de San Petersburgo.

El Zenit, en particular, ha sido objeto de atención en los últimos años. En el 2012, un grupo de aficionados lanzó un manifiesto pidiendo que los jugadores no blancos y gays fueran excluidos de su equipo, un aviso del que el club rápidamente se distanció.

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En el 2015, el mismo Smertin fue criticado después de decir que el racismo no existía en Rusia. "El racismo en Rusia es como la moda", le había dicho a la BBC. "Viene del extranjero, de diferentes países. Hace diez años, algunos fanáticos pudieron haberle dado un banano a los jugadores negros, pero sólo por diversión".

Smertin le afirmó a CNN que desde entonces había estado aprendiendo sobre los temas.

"Es un problema global", dijo. "No diría que en este caso Rusia es un país diferente, por eso fui nombrado (...) Si sucede, es algo individual o de grupos pequeños en comparación con toda la población rusa. Pasa en todas partes, y me he estado educando al respecto. He estado creando el equipo y me gustaría crear un consejo público para eso, con personas influyentes y que me puedan ayudar".

'La gente no sabe que sus actos duelen'

Gente con la cara pintada de negro y portando bananos participan en un desfile en Sochi.

En mayo, en un acto oficial en Sochi, gente con la cara pintada de negro y que llevaba bananos consigo desfiló por las calles de la ciudad como parte de una sección dedicada a la Copa Confederaciones, un torneo de la FIFA que sirve como previo al Mundial.

El torneo, que se celebrará del 17 de junio al 2 de julio en varias ciudades de Rusia, es un evento de ocho naciones en el que participan Portugal, Alemania, Rusia, México, Camerún, Nueva Zelanda, Chile y Australia.

En un comunicado, el gobierno de la ciudad de Sochi dijo en ese momento que "de ninguna manera el desfile carnavalesco pretendía insultar a alguien".
Smertin describió el incidente como desafortunado.

"Mi papel es educar porque algunas personas no saben que sus actos duelen", aseveró. "A veces no hacen eso a propósito, pero no saben que sus actos lastiman a la gente y necesitan saberlo".

La FIFA, prevenida

Si se producen incidentes discriminatorios en la Copa Confederaciones, la FIFA, órgano rector del fútbol, utilizará por primera vez un procedimiento en tres etapas en un torneo oficial.

Los árbitros tendrán la autoridad para detener primero el partido y solicitar un anuncio público, luego suspender el partido hasta que el comportamiento se detenga y, finalmente, si este persiste, suspender el juego.

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Observadores antidiscriminación también serán desplegados en todos los partidos, y la FIFA celebrará sus "Días Anti-Discriminación" anuales durante las semifinales de la Copa Confederaciones entre el 28 y el 29 de junio.

Hace tres años entró en vigor la llamada "Ley de Espectadores" del gobierno ruso, que regulaba el comportamiento dentro de los estadios y prohibía la parafernalia y símbolos de carácter político, nazi, extremista o provocador.

En su reciente informe, Fare aseguró que los incidentes de discriminación y demostraciones de simbolismo neonazi no se limitaron a los estadios sino que son "ampliamente aceptados dentro de los foros de fanáticos en línea y redes sociales", mientras que los grupos de extrema derecha participan en "violentos crímenes de odio" antes y después de los partidos.

"A pesar de que la llamada "Ley de Espectadores" entró en vigor en Rusia en enero del 2014, regulando el comportamiento de los fanáticos dentro de los estadios, hasta el momento hay poca evaluación de su implementación práctica", según se lee en el informe.

"La ley trata de delitos individuales cometidos dentro de los estadios pero, dada la naturaleza organizada de los grupos de extrema derecha, es poco probable que esta pueda cuestionar todo el accionar de los fanáticos rusos".