Washington (CNN) - La promesa de campaña de los republicanos de derogar y reemplazar el Obamacare tuvo un brusco parón la noche de este lunes luego de que los senadores Mike Lee, de Utah, y Jerry Moran, de Kansas, se reunieran, conmocionaran al Capitolio, y prometieran votar en contra del último borrador de la Ley del Sistema de Salud.

"No deberíamos ponerle nuestro sello de aprobación a una mala política", dijo Moran en una audaz declaración que descarriló la propuesta del líder de la mayoría, Mitch McConnell, de revisar la Ley de protección al paciente y cuidado de salud asequible. McConnell sólo podía perder a dos senadores y aún así hacer aprobar el proyecto, pero Susan Collins, de Maine, y Rand Paul, de Kentucky, ya habían desertado.

LEE: El dólar se desploma tras la última derrota de Trump para derogar el Obamacare

Atravesando la ciudad, entre las costillas a la parrilla y un plato de vegetales de verano, en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump y los líderes del Partido Republicano estaban tratando de convencer a un grupo de copartidarios conservadores para que se unieran a ellos y votaran por el proyecto de ley. Pero mientras comían el agnolotti de ricotta al limón con el ragú de tomate y la torta de melocotón, la rebelión del Senado contra la iniciativa de ley de salud estaba bien encaminada.

Eso es porque Lee y Moran estuvieron trabajando todo el lunes de vislumbrar cómo podrían anunciar juntos su oposición al proyecto. El objetivo era evitar ser el famoso y definitivo tercer voto negativo, le dijeron asesores a CNN.

Si lo anunciaban juntos, Moran y Lee podrían compartir la presión. Pero también algo había claro en su oposición: tenían diferentes y significativas preocupaciones con el proyecto de ley. Su oposición conjunta sirvió para cubrir a otros colegas que pronto podrían unirse a ellos para oponerse públicamente a los esfuerzos del Partido Republicano por finalmente cumplir su gran promesa de campaña de los últimos siete años.

(Crédito: RHONA WISE/AFP/Getty Images)

Un asesor republicano del Senado con conocimiento directo de la agitación en curso le dijo a CNN que Lee y Moran son probablemente los primeros de muchos en anunciar públicamente que se oponen a la ley. "Más senadores están listos para saltar", dijo el asesor. "Esto no se hizo sin ese conocimiento".

Los desarrollos pusieron fin a cualquier esperanza de que McConnell, con su mayoría republicana en el Senado, pudiera aprobar la versión actual de la Ley del Sistema de Salud que ha estado elaborando durante meses.

Anunció un plan para poner en agenda una votación sobre una derogación directa del Obamacare, una jugada que podría permitir a algunos senadores republicanos cuidar su reputación, pero probablemente no pasaría ya que los legisladores están temerosos de revocar el Obamacare sin un reemplazo.

"Lamentablemente", dijo McConnell en un comunicado este lunes, "ahora es evidente que el esfuerzo para derogar y reemplazar inmediatamente el fracaso de Obamacare no tendrá éxito".

Presión tras bambalinas

En los últimos días, los asesores dijeron que hubo varios intercambios entre los senadores preocupados acerca de cómo y cuándo anunciar la oposición al proyecto de ley. El fin de semana, dos senadores republicanos, Collins y Paul, ya se opusieron públicamente. Sólo se necesitaba de un legislador más para detener el camino del proyecto.

LEE: El proyecto de ley de salud de Trump colapsa en el Senado, tras deserciones republicanas

Por supuesto, el fin de semana se vio un giro inesperado de los acontecimientos. Mientras los republicanos se programaban para votar esta semana, el senador John McCain se sometió a cirugía por un coágulo de sangre, un episodio médico imprevisible que requirió que el senador por Arizona se quedara en casa y descansara. McConnell anunció la noche de este sábado que el proyecto de ley se retrasaría. Sin McCain en la ciudad, McConnell no tenía ninguna posibilidad de hacer aprobar el proyecto.

Tras bambalinas, el liderazgo aplicó presión. Le pidieron a los republicanos que mantuvieran la pólvora seca y que no hicieran ruido con respecto a cualquier problema que tuvieran con el proyecto de ley en lugar de controvertirlo en la prensa. El objetivo de los líderes era continuar trabajando durante la semana y hacer cabildeo en privado, con la idea de poner en agenda la votación una vez que McCain regresara a Washington.

"En este punto, cada día con otro 'no' es una pequeña victoria", le dijo a CNN un asistente republicano la mañana de este lunes. Un asistente de Lee le aseguró a CNN que él no le informó a McConnell o a su oficina directamente sobre su declaración. Además, el asesor aseguró que lo más cercano que el senador por Utah llegó a apoyar el proyecto de ley fue una posición "a lo sumo indecisa".

Esta es la explicación más simple de su pública oposición: en opinión de Lee, la enmienda del senador tejano Ted Cruz, que le dio a las aseguradoras más flexibilidad para ofrecer planes más escasos en el mercado de la atención médica, no fue lo suficientemente lejos para reducir los recargos.

"Además de no derogar todos los impuestos del Obamacare, no va lo suficientemente lejos en la reducción de los recargos para las familias de clase media, ni crea suficiente espacio libre de los reglamentos más costosos del Obamacare", aseguró Lee en un comunicado.

Tan pronto como se dio la noticia, la noche de este lunes, del hundimiento del proyecto de ley, los republicanos, desde Trump hasta el convaleciente McCain, aconsejaron sobre el mejor camino hacia adelante.

LEE: 22 millones de estadounidenses quedarían sin seguro médico bajo el proyecto de ley republicano

"El Congreso debe regresar al orden regular, celebrar audiencias, recibir comentarios de los miembros de ambos partidos, y prestarle atención a las recomendaciones de los gobernadores de nuestra nación para que podamos producir un proyecto de ley que finalmente ofrezca a los estadounidenses acceso a atención sanitaria de calidad y asequible", aseguró McCain en un comunicado.

Trump tuiteó la noche del lunes que los republicanos deberían unirse para aprobar una derogación completa y preocuparse por elaborar luego un reemplazo junto con los demócratas.

"Los republicanos deberían simplemente REVOCAR el fallido Obamacare ahora y trabajar en un nuevo Plan de Salud que comenzará desde una lista limpia. ¡Los demócratas se unirán!", publicó.

McConnell dijo entonces que iba a avanzar con una moción de procedimiento y poner como primera enmienda un proyecto de ley de abrogación del 2015, que fue vetado por el entonces presidente Barack Obama, que había ganado apoyo hace dos años, incluso de los senadores que hoy están vacilando.

Esa legislación estaba destinada a ser un ejercicio de mensajería y cuando el liderazgo brevemente consideró ponerla de nuevo a consideración, a principios de este año, hubo disgusto generalizado por la idea. El plan revocaría el Obamacare, pero retrasaría la derogación por dos años.