(CNN) - Los esfuerzos del Partido Republicano para derogar la ley de salud heredada del expresidente Barack Obama llegaron a una abrupta -si es temporal- parada el lunes por la noche.

Pocas horas después de que el Senado regresara a la sesión, el líder de la mayoría, Mitch McConnell, recibió dos deserciones públicas más en su proyecto de reforma al Obamacare.

El anuncio dramático y simultáneo de los senadores Jerry Moran, de Kansas, y Mike Lee, de Utah, significa que McConnell oficialmente no tiene los votos ni para iniciar un debate sobre su legislación para reformar la Ley de protección al paciente y cuidado de salud asequible.

Este último desarrollo representa un golpe devastador no sólo para los republicanos que han criticado a la ley durante años, sino también para el presidente Donald Trump, que hizo campaña para acabar con el Obamacare y asumió su derogación como su principal prioridad legislativa desde que asumió el cargo.

"No debemos poner nuestro sello en la aprobación de una mala política. Si dejamos las decisiones cotidianas de atención médica al Gobierno federal, es más probable que nuestro sistema de salud se convierta en un sistema de un solo pagador, lo que requeriría un cambio un incremento masivo del gasto federal", dijo Moran en un comunicado, al justificar su decisión.

Después del anuncio de Moran y de Lee, Trump tuiteó que los republicanos deben revocar el Obamacare ahora y trabajar en un nuevo plan de salud que comenzará desde una "pizarra limpia".

Antes de este lunes, otros dos senadores republicanos habían dicho que votarían en contra del proyecto: Rand Paul, de Kentucky, y Susan Collins, de Maine. Esto significaba que McConnell no podía tener ningún voto más en contra.