(Expansión) - El segundo round de la renegociación del TLCAN inició este viernes en la Ciudad de México con una esperanza: que los equipos negociadores de los tres países que lo integran logren un nuevo pacto a más tardar antes de la fiesta de Noche Vieja de 2017.

Donald Trump y Justin Trudeau, mandatarios de Estados Unidos y Canadá respectivamente, conversaron telefónicamente el jueves y en su llamada expresaron su esperanza de que ambos, junto con México, tengan una nueva versión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a más tardar en diciembre de este año.

"Los dos líderes también discutieron la renegociación en curso del TLCAN y destacaron su esperanza de llegar a un acuerdo a fines de este año", dijo la Casa Blanca en un comunicado divulgado el jueves.

A partir de este viernes y hasta el 5 de septiembre, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, será el anfitrión de los equipos negociadores de Estados Unidos, encabezado por Robert Lighthizer, y de Canadá, liderado por Chrystia Freeland, que se reunirán en la Ciudad de México.

Los representantes de los tres países llegan a esta nueva ronda en medio de nuevas amenazas de Trump a inicios de semana de abandonar el acuerdo comercial, revisado por petición suya y al que ha calificado del más desastroso que ha firmado su país además de injusto.

Además, el primer round celebrado en agosto en Washington inició con un tono proteccionista del representante comercial de Estados Unidos y terminó con la intención de los tres países de tener una negociación acelerada y ambiciosa.

Una señal de esa prisa es que la segunda ronda se agendó para hoy a sólo dos semanas del primer round mientras que la tercera tendrá lugar a finales de septiembre en Ottawa y la cuarta de nueva cuenta en Washington prevista para octubre. En total , los tres países estiman tener entre siete y nueve rondas de negociación para después de ellas alcanzar un TLCAN renovado.

Del lado mexicano hay optimismo.

"Queremos ver una señal positiva de avance real en las mesas de negociación", comentó a Reuters Moisés Kalach, director del Consejo Estratégico de Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial, una influyente cámara empresarial que lidera la defensa del TLCAN.

"Ojalá que podamos ver, aunque no se tenga que hablar públicamente, algunos temas que se empiezan a cerrar", dijo.

El gobierno mexicano ha dicho que no negociará el acuerdo a través de redes sociales y el canciller Luis Videgaray calificó las amenazas como un estilo "peculiar" de negociar.

Entre los temas más espinosos están la propuesta estadounidense de eliminar el mecanismo para la solución de controversias del tratado y endurecer las reglas de origen, requiriendo por ejemplo que cierto porcentaje de las autopartes se fabrique en Estados Unidos para que no tengan aranceles.

También preocupa la insistencia en reducir el déficit comercial, pues para los expertos, este saldo rojo obedece a factores estructurales de la economía estadounidense que no se pueden resolver en una negociación comercial.

Los tres países firmaron también un acuerdo de confidencialidad para el manejo de la información sobre la negociación, que el gobierno mexicano aseguró no compromete sus prioridades en el proceso.