(CNN) - El presidente de Francia Emmanuel Macron llegó a las islas del Caribe este martes prometiendo reconstruir los territorios franceses devastados por el huracán Irma.

Hablando en la pista del aeropuerto de Pointe a Pitre en la isla de Guadalupe —uno de los territorios de ultramar de Francia— Macrón se defendió de las críticas de que Francia no estaba preparado para enfrentar la emergencia.

El mandatario señaló que en el último minuto el huracán de categoría 3 que estaban esperando que tocara tierra en Guadalupe, se volvió categoría 5 y en cambio golpeó con fuerza a St. Martin, a 260 kilómetros.

“Estoy aquí para hablar sobre la reconstrucción”, dijo Macron. “Cuando este tipo de cosas ocurren, la vida nunca es igual otra vez. Quiero reconstruir no solo una nueva vida, sino una mejor”.

El presidente Emmanuel Macron a su llegada a Guadalupe el 12 de septiembre de 2017.

Macron dijo que 11 personas perdieron la vida en los territorios franceses de St. Bart y St. Martin.

El presidente dijo que Francia había establecido la mayor conexión aérea a Francia continental desde la Segunda Guerra Mundial: 2.000 personas fueron trasladadas al país o a otro territorio francés.

Macron subrayó que los servicios de agua potable y electricidad podrían volver pronto a los territorios franceses del Caribe, y que esperan que las escuelas puedan reabrir por al menos unas horas las próximas semanas.

‘No hay suministros’

Días después de la tormenta, emergieron reportes hablaban de escasez de alimentos y combustible en St. Martin, así como falta de agua limpia.

Evacuados que llegaban a Estados Unidos hablaban del horror que vivieron durante el paso del huracán y el difícil proceso de limpieza que ha seguido.

“El problema ahora es que no tenemos suministros”, le dijo a CNN una mujer en el aeropuerto de San Juan en Puerto Rico.

“(No tenemos) gasolina para los vehículos, gas disel para los generadores, disel para los camiones y cargueros que necesitamos para limpiar los escombros”.

Esta foto tomada el 11 de septiembre muestra los escombros de edificios colapsos en Grand-Case, en la isla caribeña de St. Martin.

La mujer, que no quiso dar su nombre antes de ser retirada por las autoridades, dijo que estaba regresando a Estados Unidos con su hijo para quedarse con su hermana mientras su esposo cuidaba su casa en St. Martin.

“El problema más grande ahora es la falta de comunicaciones. Las personas no saben qué está pasando”, dijo ella.

Mientras Macron se dirigía a la isla de St. Martin, el ministro del Interior francés Gerard Collomb anunció que Francia estaba trabajando en entregar agua a los vecindarios afectados en toda la isla.

Y la Unión Europea también se comprometió a proveer 2,4 millones de dólares para la emergencia.