(CNN) – De lo que alguna vez fue un verde paraíso estadounidense en el Caribe, ahora sólo quedan escombros y destrucción. Una semana después de que el huracán María golpeara a Puerto Rico, la isla sigue en ruinas. Además, la ayuda no puede llegar a los lugares donde más se necesita por la devastada infraestructura. Y la labor de recuperación –que va desde reparar construcciones inundadas hasta atender familias traumatizadas– parece quizás tan insondable como querer contar cada grano de arena en las playas de la emblemática isla.

Estas son las cifras más reveladoras de lo que dejó María en Puerto Rico, una semana después.