(CNN) - Desde la realización de un referéndum independentista prohibido por el gobierno español, cientos de miles de catalanes han salido a las calles para respaldar que Cataluña se separe de España.

La cuestión ha provocado divisiones tanto en la región como en el resto del país.

Los nacionalistas catalanes sostienen que la región es una nación separada con su propia historia, cultura y lengua y que debe tener una mayor independencia fiscal. Pero también hay muchos catalanes opuestos al separatismo.

FOTOS | Marchan en Barcelona por la unidad de España

Algunos catalanes que respaldan la independencia hablaron con CNN el viernes en Barcelona para explicar su postura.

"Cansados de subsidiar"

El ingeniero industrial retirado Henrique Aparici, de 74 años, dijo que Cataluña –una región rica– estaba "cansada de subsidiar prácticamente al resto de España" sin recibir ayuda de Madrid.

"Ambos bandos están muy molestos. No quieren hablar, en particular Madrid no quiere hablar. Aquí las puertas siempre están abiertas al diálogo, pero pienso que esto va a terminar mal", dijo.

A menos de que haya un cambio de dirección, el estado español "anulará la autonomía, más represión, más fuerzas de policía y tendremos una intervención militar".

"Nos han hecho enojar"

Mireya Jiménez, estudiante de periodismo de 25 años, dijo que la forma en que había sido manejado el referéndum del 1 de octubre endureció la postura de la gente a favor de la independencia. Cientos de personas resultaron heridas el fin de semana pasado cuando policías enviados desde Madrid intentaron impedir la consulta.

"No había sentido tanta represión hasta lo que ocurrió el 1 de octubre", dijo. "Creo que hace un par de años había más gente que no la quería (la independencia), pero después de todo lo que pasó, creo que hay más gente que la quiere.

"No creo que haya vuelta atrás. Creo que cualquier cosa que hagan, nos han hecho enojar, y creo que hemos visto que una parte de España no nos quiere, el rey tampoco nos quiere y pienso que además por cómo nos han tratado no hay vuelta atrás".

"Un mejor país"

Raúl del Hoyo, técnico de logística de 56 años, dijo que se siente tan español como catalán, pero que cree en la apuesta de la región por la independencia.

"Creemos que tenemos suficiente potencial económico, cohesión social e iniciativa para poder formar un mejor país", dijo.

"Estoy muy triste por haber visto cómo la policía cargó contra personas que solo estaban expresando o demostrando, democráticamente, su derecho a votar y su derecho a manifestarse en las calles con el fin de lograr un objetivo político".

Dijo que cree que habrá negociaciones y que ambas partes hallarán una solución que funcione para los dos lados.

"No nos escuchan"

Ana, quien no quiso dar su apellido por temor a represalias, dijo que la independencia catalana es esencial.

"La necesitamos. Para que todos podamos recuperar todo lo que Madrid nos ha quitado", dijo.

Ana, ejecutiva administrativa retirada de 68 años, está enojada por el tratamiento de las autoridades centrales hacia los catalanes en los últimos días.

"Hemos sido muy pacíficos. Ellos no nos escuchan y atacaron a la gente, gente mayor, niños, algo muy malo", dijo.

Dijo que espera que las tensiones recientes no frenen la llegada de visitantes extranjeros a Barcelona y la región, a los que dijo que serán recibidos con los brazos abiertos.