(CNN Español) - En su esperado discurso de este martes, Carles Puigdemont pareció escuchar los llamados de muchos líderes políticos: se mostró dispuesto al diálogo para buscar una solución negociada a los deseos de separarse de España y dejó en suspenso la declaración de independencia.

"El momento es muy serio y todos debemos asumir nuestras responsabilidades", dijo Carles Puigdemont, el residente de la Generalitat de Cataluña, en una sesión del Parlamento catalán este martes, sin declarar formalmente la independencia de la comunidad de forma unilateral. "Cataluña ha ganado su derecho a ser un Estado independiente, a ser oído y ser respetado", dijo.

Las opiniones fueron mixtas en el parlamento catalán. A pesar de que el presidente catalán contaba con el apoyo de sus seguidores, hubo expresiones de rechazo frente a la opción independentista. La líder local del partido Ciudadanos, Inés Arrimadas, atacó a Puigdemont y lo acusó de dividir a los catalanes. Rechazó la idea de que los catalanes estaban unidos en torno a la independencia.

Poco después, decenas de políticos independentistas firmaron una declaración conjunta en la que se declara constituida "la República catalana, como Estado independiente y soberano". También hablan de abrir negociaciones con el estado español sin condiciones previas.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría anunció en una rueda de prensa después del discurso de Puigdemont que el presidente de Gobierno Mariano Rajoy convocó a un Consejo Extraordinario de Ministros para el miércoles a las 9 am hora local.

Rajoy ha intensificado los contactos con los líderes de los partidos políticos para emitir mañana una declaración.

El Gobierno central indica que Cataluña está en un nivel mayor de incertidumbre y que Madrid no reconoce la validez el referéndum.

Reacciones internacionales

El canciller mexicano, Luis Videgaray, fijó la posición ante la posibilidad de que fracase el diálogo político y el gobierno catalán declare unilateralmente la independencia. El funcionario dijo que México no reconocerá a Cataluña como un estado independiente, que México hace votos por la unidad de España y que aboga por una solución pacífica y legal que permita superar las divisiones.

Italia también rechazó la declaración del jefe del gobierno de Cataluña. En un comunicado, el canciller italiano expresó que la declaración unilateral de independencia es inaceptable. El gobierno italiano dijo que reitera la confianza en la capacidad del gobierno español para proteger el orden constitucional y la legalidad a fin de garantizar el respeto de los derechos de todos los ciudadanos.

Con o sin independencia, el proceso y la crisis generada tras el referendo está teniendo consecuencias para la economía catalana: por lo menos dos bancos y varias compañías importantes anunciaron que trasladaran sus sedes de Barcelona a Madrid.