(CNN) - El sueño de ganarse la lotería es compartido por muchos, pero ganársela es muy improbable, por no decir casi imposible. De hecho hay más posibilidades de ser alcanzado por un rayo que ganar cualquier premio.

En Estados Unidos, Mega Millions se juega en 44 estados más la ciudad de Washington y las Islas Vírgenes estadounidenses. Esta semana se jugó el Mega Millions y el Powerball, pero ninguno tuvo un ganador, por lo que los premios están ahora en 445 y 570 millones de dólares respectivamente.

Sin embargo, sí hubo ganadores de premios menores. En el Powerball, 6 boletos ganaron 1 millón de dólares o más. La lotería pide que siempre se verifiquen bien los números pues cada año miles de millones de dólares se quedan sin cobrar.

En octubre del año pasado, Mega Millions cambió las reglas del juego y con ellas ahora los premios aumentan más rápidamente, pero las oportunidades de ganar disminuyen de una en 258,9 millones a una en 302,6.

Powerball hizo algo similar en octubre del 2015 dejando las posibilidades en una en 292 millones. Antes estaban en una en 175 millones.

Pero esto no desanima a los estadounidenses que aman comprar billetes de lotería; entre más alto esté el premio mayor, más ventas se registran a pesar de que las posibilidades de ganar ahora sean menores.

Tan solo en el 2016 se gastaron mas de 80.000 millones de dólares en billetes de lotería, según la asociación norteamericana de la lotería estatal y provincial. Eso es más de lo que se gastó en el cine, videojuegos, música, entradas a eventos deportivos y libros, todo combinado.

La siguiente oportunidad para probar suerte en estas loterías será este viernes con el Mega Millions y el sábado con el Powerball.

El mayor premio fue de 656 millones de dólares en 2012, el tercero más grande en la historia de EE.UU. y Powerball pagó el premio más gordo en el 2016 con 1.586 millones de dólares.