(CNN Español) – Tres años después de su muerte, la justicia de Argentina sigue intentando desentrañar cómo el fiscal Alberto Nisman apareció sin vida el 18 de enero de 2015 con un disparo en la cabeza en su departamento de Buenos Aires, tras acusar a altos funcionarios al ataque terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).  Y fue justamente en el tercer aniversario de su deceso cuando varias voces se alzaron, entre ellas la de su exesposa, para pedir que el caso —declarado asesinato en diciembre por un juez— sea considerado un crimen de lesa humanidad.

Habría que “plantearnos y pensar sobre si este hecho no debiera ser calificado como un delito lesa humanidad, ya que el atentado terrorista de la AMIA fue calificado así por el juez a cargo de la investigación y la muerte de Alberto Nisman está íntimamente vinculada con esta investigación que él llevaba adelante”, aseguró Sandra Arroyo Salgado, exesposa de Nisman, en conversación con TN, afiliada de CNN. Para ella, como lo afirmó en la misma entrevista, la muerte de su expareja fue un “magnicidio que cruzó una raya en la Argentina”.

Una posición que también comparte el presidente de la AMIA, Agustín Zbar. Según le dijo a la agencia de noticias argentina Télam, la muerte de Nisman “está indisolublemente ligada a su tarea como fiscal de la causa AMIA, un crimen de lesa humanidad así declarado por la Justicia”. Zbar explicó que el asesinato del fiscal “podría asociarse a esa consideración” y en últimas ser declarado “delito de lesa humanidad”.

De hecho, durante el homenaje para conmemorar los tres años de la muerte de Nisman, Zbar sostuvo ante los medios de comunicación que la mejor manera de honrarlo es “renovar con firmeza un ferviente pedido de Verdad y Justicia para que se termine la impunidad de su asesinato y para que haya juicio y castigo para quienes planearon, participaron y ejecutaron la masacre de la AMIA”.

Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de Argentina, Claudio Avruj, declaró en la cadena de radio Delta 90.3 que los argumentos de Arroyo Salgado sobre el pedido de lesa humanidad “son lógicos, apropiados y necesarios también”, teniendo en cuenta lo que representa el asesinato de Alberto Nisman “al ser fiscal justamente y en una causa que tiene la consideración de crimen de lesa humanidad”.

Además, en su cuenta de Twitter, publicó un pasaje de la biblia sobre la justicia y tras enviar un abrazo a la familia de Nisman expresó “Todos juntos seguimos reclamando justicia”.

Fue un asesinato, dijo un juez

En diciembre pasado, el fallo del juez federal Julián Ercolini determinó que a Alberto Nisman lo asesinaron. Esta decisión marcó la primera vez que un juez calificó la muerte como un homicidio, en un caso que ha estado plagado de especulaciones y teorías de conspiración.

Días antes de su muerte, Nisman había presentado un informe en el que acusaba a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a otros funcionarios de encubrir la participación de Irán en un atentado con bombas en un centro comunitario judío, en 1994, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos. La exmandataria y los demás señalados negaron las acusaciones que venían de Nisman, que también fueron desestimadas por las autoridades argentina.

Inicialmente, Fernández y otras personas señalaron que su muerte podría tratarse de un suicidio. Sin embargo, las pruebas no encontraron residuos de pólvora en las manos de Nisman ni rastros de sangre en sus brazos que sugirieran que la herida de bala fuera autoinfligida, escribió el juez Julián Ercolini, en un fallo de 656 páginas.

En palabras de Ercolini: “La muerte del fiscal Nisman no obedeció a un suicidio” y “habría sido producida por terceras personas y en forma dolosa”. De acuerdo al recuento de los hechos que hace el juez, Nisman fue asesinado con el arma de Diego Lagormarsino, quien fue la última persona en estar en el departamento del fiscal. "Lagomarsino un eslabón más de la compleja cadena de personas que de una u otra forma condujeron el destino de Nisman al conocido final”. Lagomarsino, quien admitió haber prestado el arma al fiscal, ha negado haber participado en el homicidio.

Cristina Fernández ha dicho que los señalamientos de que haya tenido algo que ver con la muerte de Nisman “es un disparate”.“Es una acusación sin fundamento. Nosotros en realidad no teníamos ningún motivo, se desencadenó en una vorágine impresionante", dijo en una entrevista en septiembre de 2017 a Infobae.