(CNN) - Ha anotado cientos de goles. De cabeza, de voleas, de penales. Algunos de cerca, otros de larga distancia.

Pero es un gol que anotó en una noche lluviosa en Turín del que la gente simplemente no puede dejar de hablar.

Como un regalo de los dioses, la chilena de Cristiano Ronaldo desde esas nubes grises oscuras suscitó la ovación de los fanáticos de la Juventus e incluso dejó atónito al entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane.

Fue, dijo el propio Ronaldo, "probablemente el mejor" gol de toda su carrera.

Las chilenas no son infrecuentes. Lo que es poco común es la descomunal elevación que alcanzó el jugador de 33 años al pegarle a la pelota, supuestamente tan alta como el travesaño del arco.

Entonces, ¿dónde se ubica el gol del fenómeno portugués contra la Juventus entre los mejores tantos anotados en la historia?

Zinedine Zidane (Real Madrid vs. Bayer Leverkusen) 2002

Antes de convertirse en el primer entrenador en ganar Copas de Europa consecutivas desde Arrigo Sacchi en el AC Milan, Zidane fue uno de los jugadores más virtuosos de su generación.

La volea del zurdo del francés en la final de la Liga de Campeones hace 16 años fue a la vez un ballet y un golpe brutal, personificando su elegancia y precisión letal.

También fue decisivo, otorgando a Los Blancos el noveno título en la principal competencia de clubes de Europa.

Al preguntarle el martes cuál gol es el mejor, el técnico del Real Madrid no tuvo dudas.

"¡Oh, el mío!", se rió Zidane. "Definitivamente mío".

Marco van Basten (Países Bajos vs. URSS) 1988

Cuando era niño, Van Basten soñaba con convertirse en gimnasta.

Afortunadamente para los fanáticos holandeses del fútbol, ​​se convirtió en uno de los mejores delanteros europeos de todos los tiempos, con toda esa agilidad y habilidad siendo protagonistas en el Campeonato de Europa de 1988.

Es la audacia de la volea de Van Basten, tomada desde los ángulos más estrechos contra la URSS, lo que la coloca entre el panteón de los grandes.

"Realmente no entendía lo que había hecho", reflexionó. "También puedes ver eso en mi reacción. Estoy preguntando: '¿Qué está pasando?'".

Sus compañeros de equipo quedaron en una confusión similar.

"No se puede pegar desde ese ángulo", dijo Ronald Koeman.

"Realmente era demasiado alto", agregó Frank Rijkaard.

Ruud Gullit estuvo de acuerdo y dijo: "Lo hará otro millón de veces y aún no logrará ese objetivo". Pocos, si acaso alguno, lo han logrado desde entonces.

 

Dennis Bergkamp (Arsenal vs. Newcastle) 2002

El gol de Bergkamp contra el Newcastle en la Premier League inglesa es otro al que los fanáticos y los expertos vuelven cuando resurge el "mayor debate".

Con su espalda al arco, el delantero del Arsenal, apodado cariñosamente "Iceman", tuvo el aplomo y la osadía para pasar el balón alrededor del defensor de Newcastle Nikos Dabizas, girar y acabar tranquilamente con el portero Shay Given.

"Generalmente cuando haces algo increíble te dejas llevar", dijo su compañero de equipo Thierry Henry.

"¿Cuántas veces viste a un hombre tener un gran control y luego correr hacia el final? Dennis hizo algo increíble, pero luego se mantuvo tranquilo. Esa es la diferencia entre grandes jugadores y jugadores normales".

Bergkamp, ​​emblemático de los cambiantes valores en la cima del fútbol inglés, estuvo tan genial como siempre.

"Se veía un poco especial o extraño o agradable, pero para mí fue la manera más rápida de llegar a la meta", dijo el holandés. "El final: simplemente estaba tratando de superar al portero de tal manera que no pudiera alcanzar el balón".

 

Diego Armando Maradona (Argentina vs. Inglaterra) 1986

El llamado "Gol del Siglo XX" fue solo el segundo gol más famoso de los cuartos de final de la Copa del Mundo.

La corrida asombrosa y la definición de Maradona contra Inglaterra en el Estadio Azteca es notable por su notoriedad así como por su habilidad.

Solo cuatro minutos antes, el diminuto argentino había hecho trampa descaradamente con los ojos del mundo mirando. Parecía que el único hombre que había pasado por alto su mano deliberada ante el portero Peter Shilton, una acción apodado infamemente la "Mano de Dios", había sido el árbitro tunecino Ali Bin Nasser.

Ese acto de engaño significó el empate para Argentina. Lo que sucedió después solo podría llamarse genio.

Recibiendo la pelota en su propia mitad, Maradona se desliza hacia adelante con la pelota aparentemente pegada a sus pies, dejando un rastro de defensores de Inglaterra avergonzados a su paso.

Antes de que puedas procesar lo que sucedió, Shilton queda tumbado y la pelota ya está en la red.

 

Carlos Alberto (Brasil vs. Italia) 1970

Pero no se trata solo de la brillantez individual.

El primer gol de Carlos Alberto contra Italia en la final de la Copa Mundial de Ciudad de México de 1970 se produce después de una jugada de equipo que involucra a nueve futbolistas y que, para muchos, encarna el espíritu de Jogo Bonito.

Para el momento en que el capitán brasileño carga hacia adelante desde la derecha como un tren de vapor, el juego estaba casi terminado: Italia perdía 3-1.

Pero es el gol de Alberto, con solo unos minutos restantes, el que todos recuerdan, muchas décadas después.