La intención de convertir la única isla tropical de China en un paraíso del golf está provocando malestar entre grupos ambientalistas.

Una serie de lujosos resorts del golf aparecen en todos los rincones de Hainan mientras el gobierno local promueve una campaña para transformar la isla en el Hawai de Oriente.

El proyecto más grande es Mission Hills Hainan, un vasto complejo que tendrá 10 campos y el área será casi el doble del tamaño de Manhattan.

Los ambientalistas están alarmados por los efectos potencialmente perjudiciales de la construcción de un campo de golf en una isla con selvas tropicales, montañas, volcanes y más de 300 especies en peligro de extinción.

"¿Dónde empieza y dónde termina?", cuestiona Jonathan Smith, el jefe ejecutivo de la Organización Ambiental del Golf, un grupo no gubernamental que busca promover un golf sostenible.

"¿Qué nivel de desarrollo económico puede sostener Hainan mientras todavía tiene ecosistemas? Tienes que establecer un umbral en el nivel de desarrollo que puede tener a la región o si no simplemente destruirás sus aspectos naturales y culturales", le dijo Smith a CNN.

El desarrollo de campos de golf está avanzando desde enero, cuando el estado anunció sus planes para convertir la isla en un destino turístico internacional para 2020, lo que generó una explosión inmobiliaria a gran escala.

El Clearwater Bay Golf Club planea complementar sus tres campos con un hotel de seis o siete estrellas, mientras que Yalong Bay Golf Club ha comprado un terreno para abrir un segundo campo.

Pero esos desarrollos son pequeños, comparados con la escala de Mission Hills, en donde hay tres campos, un hotel de 525 habitaciones, 11 restaurantes y planes para tres salas de conferencias, tres centros comerciales y un spa.

En octubre, actores de Hollywood como Hugh Grant y Matthew McConaughey se unirán a los múltiples ganadores de majors Greg Norman y Nick Faldo para el torneo Mission Hills Star Trophy, en donde el ganador se llevará 1.28 millones de dólares.

La gran escala del complejo también ha inquietado a los activistas ambientales Greenpeace.

"Debido a que Hainan es conocida por su vasta y densa selva tropical, es muy importante para China y para el mundo", le dijo a CNN Yi Lan, miembro de Greenpeace en China. "Una construcción a gran escala de campos de golf perjudicaría el ecosistema local".

Dan Washburn, un periodista que trabaja en China y que visitó el complejo Mission Hills en Hainan, dice que aunque el desarrollo en su mayoría ocupa un área designada como terreno baldío, árboles frutales han sido desarraigados y los residentes locales han sido desplazados de sus casas.

Washburn le dijo a CNN: "Me reuní con el líder de un grupo ambientalista local que pensó que había asegurado los derechos para abrir un parque natural en parte del terreno. Habían trabajado por muchos años para conseguir la aprobación del gobierno y de los grupos locales".

"Luego, de repente, les dijeron que sus planes habían sido dejados de lado. Pronto se dieron cuenta de la razón. Fue por el proyecto de Mission Hills".

Mission Hills, que también tiene un gigantesco complejo de golf de 12 campos en Shenzhen, China, dice que el proyecto de Hainan ha creado miles de empleos y fue sujeto de rigurosas evaluaciones de impacto ambiental.

"Mission Hills siempre ha luchado por balancear los beneficios económicos de la comunidad con la adecuada administración del medio ambiente", le dijo por correo electrónico a CNN el doctor Ken Chu, vicepresidente ejecutivo y director ejecutivo del Grupo Mission Hills.

"Al incorporar desarrollo de baja densidad con vastas zonas verdes, nuestro proyecto actual en Haikou ha transformado un paisaje infértil de rocas volcánicas en una comunidad económicamente productiva".

Sus afirmaciones son respaldadas por el gobierno local, según Zhan, un vocero, que agregó que la ubicación del complejo fue determinada con "cuidadosa" investigación. "Por eso, el proyecto no contaminará el medio ambiente", dijo.

Estas afirmaciones no han sido suficientes para convencer a los grupos ambientalistas y Greenpeace pide investigar el caso.

"Las construcciones de Mission Hills son de alto impacto en términos ambientales", advierte Smith.

Asegura que la tierra está registrando un cambio significativo y se deben  considerar los problemas a largo plazo: de dónde vendrán el agua, la energía, los combustibles, por ejemplo.

Shane Templeton, consultora de golf en Hainan durante seis años, dijo que el deporte le puede dar grandes beneficios a la economía de la isla si hay un equilibrio con la infraestructura local y si se realiza con cuidado. "No sé quién regula a esta gente. No quieres tener 50 campos pero sin buses ni acueducto, todo tiene que desarrollarse a la vez".

Smith dice que se tienen que detener las operaciones clandestinas en la construcción de campos de golf en China, que el gobierno muestre los planes de desarrollo en Hainan para que las personas entiendan lo que va a ocurrir.

"Llega un momento, particularmente en una isla, en que mucho desarrollo le pone mucha presión a los recursos naturales, al patrimonio cultural y al paisaje en esa región".