El poeta chileno Gonzalo Rojas murió este lunes por la mañana a los 93 años rodeado de su familia en un hospital de Santiago, donde estuvo internado los últimos dos meses a causa de un problema cardiovascular, informaron sus allegados, según Notimex.

Considerado con Nicanor Parra el poeta más importante de Chile de los últimos decenios, Rojas recibió en 2003 el Premio Cervantes, el galardón más importante en habla hispana.

El poeta también fue condecorado con el Premio Nacional de Literatura de Chile, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Premio Octavio Paz, entre otros.

"Fue realmente un privilegio para quienes pudimos aprender a ver y a leer el mundo con él", comentó un hijo de Rojas al recordar que su padre tuvo una vida intensa, según la agencia EFE.

Rojas nació el 17 de diciembre del 1917 en Lebu, a 660 kilómetros al sur de Santiago. Su padre era minero y murió a causa del gas grisú cuando él tenía cuatro años. De esa experiencia "aprendió más cosas que en todos los manifiestos", dijo el autor en 2003.

Estudió Pedagogía y Derecho en la Universidad de Chile. Entre 1970 y 1971 ocupó el cargo diplomático de consejero cultural en China y de 1972 a 1973 fue encargado de negocios en Cuba.

Tras el golpe militar contra el presidente Salvador Allende en 1973, Rojas se exilió en la entonces República Democrática Alemana, donde permaneció hasta 1975. Después se mudó en Venezuela donde vivió hasta 1980.

Radicó en Estados Unidos de 1980 a 1994, donde fue académico en las universidades de Columbia y Chicago, entre otras.

En 1994 regresó a Chile. Tras residir un cuarto de siglo fuera del país nunca se adaptó del todo a la vida en Santiago. "Le agobiaban la fama y las llamadas y, por eso, le gustaba refugiarse en Chillán", recordó su hijo este lunes, según EFE.

En septiembre pasado enfermó de neumonía, pero se "recuperó sorprendentemente" y se mantuvo activo y con muchos proyectos, añadió Rojas-May.

Era un amante del mar, por lo que solía usar una gorra marinera. La llevó puesta incluso el día que recibió el Premio Cervantes. "Esa gorra es el límite de mi conciencia", le dijo en esa ocasión a los periodistas que lo esperaban.

Entre sus obras están Metamorfosis de lo mismo, La reniñez, Las sílabas, Al silencio, Antología del aire. Sus poemas están plagados de alusiones a sus temas predilectos, los relámpagos, el viento y el mar