La operación para recuperar los cadáveres del accidente aéreo del Air France 447, que se hundió en el Océano Atlántico hace dos años, terminó con el rescate de 27 cuerpos, que fueron sacados a la superficie, indicó este miércoles a CNN un funcionario francés.

Eso significa que 74 cuerpos nunca serán encontrados. El último grupo de cuerpos fue llevado a la superficie el viernes, indicó Philippe Vinogradoff este miércoles.

Un total de 104 cuerpos fueron recuperados tras el misterioso accidente durante la operación de este año, además de los 50 que fueron encontrados en los días posteriores a la pérdida del avión.

Los restos humanos y piezas del avión se dirigen en barco a las Islas Canarias, donde se espera que lleguen el jueves, detallaron investigadores franceses de accidentes aéreos.

Desde allí, serán trasladados a Bayona, en el suroeste de Francia. Las 228 personas a bordo murieron cuando el avión se estrelló durante una tormenta cuando viajaba de Brasil a París, el 1 de junio de 2009.

Tomó cuatro búsquedas a lo largo de casi dos años localizar la mayor parte de los restos. Todavía hay muchos cuerpos en una cadena de montañas en las profundidades del océano.

El mes pasado 75 cuerpos fueron recuperados, más del doble de restos que se habían encontrado hasta ese momento, dijo a CNN el vicepresidente de la asociación de víctimas francesas. Los restos aún no han sido identificados, dijo Robert Soulas.

Soulas se enteró de la noticia a través del enlace del gobierno con las familias de las víctimas, aseguró.

"Personalmente, habría preferido dejar los cuerpos de nuestros seres queridos en el fondo del mar", agregó. Los familiares de otras víctimas no están de acuerdo con esta opinión.

Los detalles de los últimos minutos del aeroplano siniestrado comenzaron a emerger el mes pasado mientras investigadores franceses estudian las grabaciones recobradas a principios de este año.

El Airbus A330 se desplomó 11.500 metros en tres minutos y 30 segundos. El avión dio información confusa a los pilotos, lo que pudo haber provocado que tomaran decisiones equivocadas, según la Oficina de Investigación y Análisis de Francia.

Los pilotos obtuvieron mediciones erróneas de la velocidad del viento, lo que podría explicar que éstos alzaran la punta del avión en lugar de bajarla, cuando era esto último lo que se debía hacer.

Los pilotos perdieron contacto con los controladores de tráfico mientras volaban a través de una zona conocida por las severas turbulencias en el océano Atlántico.

Los investigadores del caso trabajan en la teoría de que el hielo y la altitud dañaron los sensores de velocidad.