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Economía

Una empresa convierte en negocio los desperdicios del mundo

Por Juan Andrés Muñoz

Por Natalie Allen y Matthew Knight

Un dicho popular dice que la basura de uno puede ser un tesoro para otro, y no podía ser más cierto para Tom Szaky, fundador y director ejecutivo de TerraCycle.

Su compañía, con sede en Nueva Jersey, ayuda a millones a apreciar el reciclaje de desperdicios. Pero al principio, la idea de Szaky parecía descabellada.

“Mis compañeros y yo tratábamos de cultivar unas plantas y nos dimos cuenta de que el estiércol caliente era uno de los mejores fertilizantes”, dijo Szaky, “…Y eso me hizo pensar de otra forma sobre los desperdicios”.

Comenzó a manufacturar el “estiércol caliente” y empaquetó el fertilizante orgánico en botellas de plástico usadas y las comercializaba como “Desperdicio empaquetado en Desperdicio” con la empresa TerraCycle.

Ocho años después, la compañía convierte todo tipo de desechos no reciclables de todo el mundo en productos ecológicos.

“Recolectamos unos 1.000 millones de piezas de basura cada mes de cerca de 25 millones de personas en 19 países”, explica Szaky.

La basura es ya un problema global, asegura. No importa si es Suecia (que hace mucho reciclaje) o Argentina, que de acuerdo con el empresario no recicla mucho, TerraCycle tiene un modelo para todos.

A partir de lo que recolecta, sus creaciones pueden ser infinitas. Los envases de jugo son transformados en archivadores para documentos o mochilas para niños; las bolsas de papas fritas se convierten en bolsas o incluso muebles.

“Todas las tiendas de ropa Old Navy en Estados Unidos tienen un programa de recolección de sandalias, que nosotros recogemos y transformamos para las áreas de juego y parques del país”, añade Szaky.

La influencia de TerraCycke crece en todo el mundo, dice Szaky, ahora que la compañía recoge el 6% de las cápsulas plásticas de café de Suecia y el 2% de los bolígrafos de Reino Unido.

No hay casi ningún desecho que no pueda ser reciclado, asegura, incluso los pañales y la goma de mascar.

“Tomamos todos los chicles masticados de Brasil y con ello fabricamos distintos tipos de plásticos”. “La goma de mascar es de hecho plástico con saborizante, así que fácilmente lo podemos transformar en toda clase se productos”.

La basura proviene de individuos y grandes empresas del mundo. Las escuelas también son una buena fuente de desperdicios. “Calculo que trabajamos con el 37% de las escuelas primarias del país, que separan los desperdicios para nosotros”, dijo. “Nos hemos dado cuenta de que a los niños les importa mucho el medio ambiente y están dispuestos a ensuciarse las manos si les prometes que esa basura será reciclada”.

Pero TerraCycle no sólo se lleva la basura, también ayuda a los que los ayudan al pagar los envíos de la basura y haciendo donaciones y actos de caridad. Hasta el momento han donado unos tres millones de dólares.

Pero Szaky tiene más ideas para aumentar su negocio. Recientemente lanzó n nuevo juego para Facebook Magnates de la basura, y para el año que viene planea llevar la compañía a los mercados de Europa del Este y Asia.

Todo con el objetivo de rescatar todos los desperdicios de los basureros y los incineradores, a la par de dar a conocer su lema: “Eliminar la idea del desecho”, y de convertir el desperdicio en negocio.