El Congreso de Estados Unidos abrirá una investigación por el presunto lavado de dinero en el que incurrió la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) en el marco de un operativo similar a Rápido y Furioso, diseñado contra el tráfico de armas.

La indagatoria estará a cargo del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, informó este lunes el propio órgano a través de un comunicado.

El anuncio ocurre un día después de que el diario estadounidense The New York Times reportara que agentes de la DEA lavaron dinero para cárteles del narcotráfico mexicanos con el propósito de identificar cómo los criminales manejan sus recursos, cómo los resguardan y quiénes son los líderes de sus organizaciones.

"La existencia de un programa así llama a nuestro liderazgo a entrar en acción. La estructura que ustedes han implementado carece de las medidas de seguridad apropiadas para prevenir el establecimiento de esquemas peligrosos. Las consecuencias han sido desastrosas", señala el congresista republicano Darrell Issa, presidente del comité, en una carta enviada al secretario de Justicia, Eric Holder.

Issa es uno de los legisladores que han encabezado las exigencias al gobierno del presidente Barack Obama para que aclare qué ocurrió con Rápido y Furioso, una operación a cargo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).

Agentes y exagentes de la ATF revelaron a principios de año que recibieron órdenes de permitir el tráfico de armas de Estados Unidos a México, con el objetivo de detectar a grandes traficantes de armas. Se estima que más de 2,000 armas cruzaron la frontera, de las cuales 1,400 no han sido localizadas.

El Congreso exige que Holder, como responsable del Departamento de Justicia, rinda cuentas sobre la operación Rápido y Furioso, que derivó en la muerte de más de 200 mexicanos, según los cálculos del Legislativo estadounidense.

La polémica en torno a la DEA —que depende del Departamento de Justicia, igual que la ATF— surge en momentos en que los legisladores continúan con su investigación sobre Rápido y Furioso. Holder está citado para comparecer ante la Cámara baja el próximo jueves.

La DEA responde

En México, senadores informaron que la Cámara alta solicitará al gobierno de Estados Unidos que aclare la situación, de acuerdo con un reporte de CNN.

La DEA, en tanto, aseguró que mantiene una estrecha colaboración con México para combatir el lavado de dinero, aunque declinó dar detalles de sus operaciones.

"Durante años hemos estado trabajando en colaboración con México para combatir el lavado de dinero", dijo la portavoz de la agencia, Dawn Dearden, a la agencia Notimex.

"Como resultado de esta cooperación, hemos decomisado dinero de organizaciones criminales por todo el mundo, a través de nuestra alianza con las policías. Sin embargo, no discutimos aspectos operativos", agregó la vocera.

En varias ocasiones, el gobierno de México ha llamado a Washington a tomar las medidas necesarias para frenar el tráfico de armas y dinero en efectivo desde su territorio. Las autoridades mexicanas consideran que esos recursos dificultan combatir a los narcotraficantes.

Desde diciembre de 2006, al inicio del mandato del presidente Felipe Calderón, México despliega una serie de operativos contra la delincuencia organizada en varios estados del país.