Muere Vaclav Havel, disidente, dramaturgo y expresidente de República Checa
El expresidente checho Vaclav Havel en una fotografía de marzo de 2011.

Por Richard Allen Greene, CNN

(CNN) – El expresidente checo Vaclav Havel, uno de los más importantes disidentes anticomunistas de los años setenta y ochenta, murió a los 75 años.

Havel, dramaturgo y activista político, pasó cuatro años y medio en prisión por oponerse el gobierno comunista de Checoslovaquia antes de convertirse en el líder de la Revolución de Terciopelo, que llegó el poder en 1989.

Havel fue presidente de Checoslovaquia y de la República Checa cuando el país se separó en dos en 1992.

El exmandatario murió el domingo mientras dormía.

El Castillo de Praga, oficina del presidente checho, izó bandera negra el domingo, informó la televisión de ese país.

El gobierno checo tendrá una reunión de emergencia el lunes para considerar si se declara día de duelo nacional, dijo la Agencia de Noticias Checa.

Havel fue un pensador conocido por sus discursos largos y complejos y tenía un gran sentido del humor. Su pasión por el rock and roll y su indignación contra el sistema comunista le dieron notoriedad.

Es el coautor de la Carta 77, declaración anticomunista en protesta al arresto de la banda checoslovaca The Plastic People of the Universe.

Siempre fue considerado como posible candidato al premio Nobel de la paz, pero nunca ganó. Havel se mantuvo activo en causas anticomunistas en lugares como Cuba y China hasta su muerte.

Havel les pidió a las autoridades chinas que liberaran al disidente Liu Xiaobo, cuya Carta 08 –una proclama para mayor libertad política en China- está inspirada por la Carta 77 de Checoslovaquia.

Havel y otros disidentes checos intentaron entregarle una carta a la embajada china en enero de 2010, antes de que Liu ganara el Nobel de paz, pero encontraron las puertas cerradas y nadie la recibió.

Fue una escena absurda que hubiera podido salir de una de las obras que escribió en los años sesenta, que se burlaban de las autoridades prosoviéticas que gobernaban en ese entonces.

El teatro fue un arma potente contra los gobernantes comunistas checos, que salieron del poder de manera pacífica en las semanas posteriores a la caída del Muro de Berlín, sellando la derrota de los regímenes autoritarios de la región apoyados por Moscú.

Havel fue unánimemente elegido presidente por el último parlamento comunista en Checoslovaquia hace 22 años, y dos meses después dio un discurso frente a la plenaria del congreso de Estados Unidos. El viaje a Washington como presidente de su país se produjo menos de cuatro meses después de que Havel fuera arrestado por las autoridades comunistas.

Checoslovaquia se unió a la OTAN y a la Unión Europea bajo su administración, pero el político perdió en muchas de las batallas políticas locales durante su presidencia, incluyendo su esfuerzo por mantener unido al país.

Havel renunció a la presidencia de Checoslovaquia después que los políticos acordaran dividir en dos al país. Luego fue elegido dos veces presidente de la República Checa antes de escribir su obra de teatro final, Partida, sobre un político que se prepara para entregar el poder a un sucesor que desprecia, una obra considerada como el último ataque a su sempiterno opositor Vaclav Klaus, el que lo sucedió en la presidencia.

Klaus dijo el domingo que Havel es “un símbolo de nuestra nación renovada”.

Havel habló en marzo con CNN sobre los vínculos entre la Primavera Árabe y la caída del comunismo en Europa del Este.

“Lo que está bajo la superficie y es invisible es el anhelo por ciertas libertades básicas y eso usualmente no aparece así, por sí mismo”, dijo Havel. “La bola de nieve es creada, rueda y rueda y, con frecuencia, se vuelve una avalancha”

William Hague, secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, dijo que Havel es un “héroe de la Guerra Fría” que “abrió las puertas a la democracia en Europa del Este”.

Pero Havel expresó cuáles eran su deseos modestos de cómo la historia lo recordaría: “Estaría complacido si se sintiera que yo hice algo generalmente útil”, dijo. “No mi importa mucho la fama personal o la popularidad. Estaría satisfecho con la sensación de que tuve la oportunidad de ayudar con algo en general, con algo bueno. Esa historia me dio esa oportunidad”.