Los retos de Japón un año después del devastador terremoto y la crisis nuclear

Tokio (CNN) — El primer ministro japonés emitió declaraciones reflexivas sobre la recuperación de su país, en conmemoración del primer aniversario del terremoto de 9 grados de magnitud, el tsunami y la crisis nuclear.

Yoshihiko Noda habló sobre la economía, la reconstrucción y las lecciones del triple accidente en la planta nuclear de Fukushima.

"Habrá muchas lecciones aprendidas, así como también remordimiento, por el accidente de la central nuclear", dijo Noda a CNN.

Japón aún está en el proceso de autorreflexión y debate para evitar que se repita un incidente así, el cual desconcertó al mundo.

"Compartir con la comunidad internacional las enseñanzas y el remordimiento derivados de este accidente nuclear contribuirá a la seguridad global de la energía nuclear, así como también a la cooperación internacional", dijo.

La semana pasada, Noda mencionó un mordaz informe proveniente del comité independiente de investigación Fundación Iniciativa para la Reconstrucción de Japón.

En el informe, el grupo dijo que el país escondió a la opinión pública y a su aliado más cercano, Estados Unidos, sus evaluaciones más alarmantes del desastre nuclear.

Según el grupo, el gobierno temía que fuera necesario llevar a cabo la evacuación de Tokio.

Noda dijo que cada una de las investigaciones del accidente, ya sean dirigidas por organismos independientes o por el gobierno, se tomará "muy en serio".

El legado de la catástrofe de Fukushima sobre la política energética de Japón fue el paro de las centrales nucleares en todo el país, que por cierto tiene una profunda necesidad de energía.

De los 53 reactores existentes en Japón solo operan dos, luego de que la mayoría fueron desconectados como parte de un mantenimiento de rutina.

A finales de abril, estos también serán desconectados. La situación deja al país —que no cuenta con recursos naturales para la producción de energía convencional— con un verano sin ninguna energía nuclear.

La tensión por el suministro durante el verano ha alarmado al empresariado de Japón, que teme no tener suficiente energía para echar a andar las líneas de producción en el país.

"En caso de que a corto plazo haya una brecha en la oferta y demanda de energía, esto podría provocar una economía a la baja. Debemos evitarlo", dijo Noda.

El primer ministro dijo que su gobierno lanzará una estrategia de energía de mediano y largo plazo a mediados de este año.

"Nuestra postura básica es alejarnos de nuestra dependencia de la energía nuclear. Esto quiere decir que tenemos que tratar de aumentar la utilización de energías renovables, en un riguroso esfuerzo por ahorrar energía", explicó.

El primer ministro dijo que su gobierno ha incluido una asignación de 600 millones de yenes (7.5 mil millones de dólares) en el presupuesto del año fiscal 2012 en materia de energía renovable y conservación.

Un año después del terremoto y tsunami de marzo del 2011, los cuales causaron la muerte de miles y paralizaron la planta de energía nuclear de Fukushima Daiichi, Noda describió la reconstrucción y la ayuda para el noreste del país devastado por el tsunami como en “avance constante” y que espera que estimule la reconstrucción.

El primer ministro no solo enfrenta la limpieza nuclear y la reconstrucción por los desastres, sino también una economía bajo una intensa presión.

La moneda japonesa, el yen, se mantiene en los máximos históricos frente al dólar estadounidense.

Un yen alto hace que sea más caro para las empresas japonesas obtener ganancias cuando los fondos son repatriados, lo cual echa abajo las utilidades empresariales, la inversión interna y el empleo.

La deuda de Japón con respecto al Producto Interno Bruto es la más alta entre los países desarrollados, superando el 200%. El país también se enfrenta a un ritmo de envejecimiento sin precedentes. Para el año 2050, el gobierno estima que un 40% de la población tendrá más de 65 años, lo cual colocará presión sobre los fondos públicos y hará que se confíe en una base tributaria cada vez más escasa.

"No tenemos tiempo que perder", dijo Noda sobre los desafíos económicos. El mandatario añadió que el crecimiento económico y la salud fiscal “deberán ir de la mano”.

El componente central de la política económica del primer ministro ha sido la duplicación del impuesto de ventas del país, el cual pasará del actual 5% a un 10%, hasta octubre del 2015.

El plan permanece como algo impopular entre el electorado, aunque en repetidas ocasiones Noda ha refrendado la responsabilidad fiscal, a raíz de la contracción de la economía.

Noda es uno de los seis primeros ministros que Japón ha tenido en un lapso de cinco años, un caos de liderazgo que ha provocado inestabilidad y parálisis política durante años.

Cuando se le preguntó sobre cuánto tiempo pensaba que sería líder del país se rió, consciente de la reciente probabilidad histórica de que podría no durar un año completo en el puesto.

Pero comentó que la aplastante cantidad de trabajo que Japón tiene delante se traduce en que no hay tiempo para preocuparse por cuánto tiempo va a durar.

"Ayer se cumplió exactamente medio año desde que empezó mi gobierno. En lugar de pensar sobre cuánto tiempo voy a ser primer ministro, pienso en trabajar cada día para el pueblo japonés".