Por Michael Pearson Catherine E. Shoichet, CNN

(CNN) - Ariel Castro usó la promesa de darle un perro cachorro para llevar a Michelle Knight en su casa de Cleveland en donde la mantuvo secuestrada durante 11 años.

"Me dijo 'Sólo entra un momento. Los cachorros están arriba. Puedes llevarle uno a tu hijo'", le dijo Knight al doctor Phil McGraw en una entrevista en su programa que fue emitido el martes.

Pero pronto la chica se dio cuenta que no había cachorros en la casa de Castro. Y poco después, dijo Knight, el hombre la encerró en una habitación y la ató con un cable. De ahí, la llevó a su sótano cerca de 42 horas después, dijo.

Fue el inicio de más de una década de tortura, violación, hambruna y golpizas para Knight. La esperanza de ver a su hijo de nuevo, dijo, motivaron su lucha por sobrevivir.

"Quiero que mi hijo me vea como una vencedora, no como una víctima", le dijo Knight a McGraw. "Quería que él supiera que sobreviví amándolo. Su amor me ayudó a superar esto".

Castro atrajo a Knight a su vehículo cuando estaba en una tienda Family Dollar en Cleveland en 2002, prometiendo llevarla a su destino. Fue la primera de tres mujeres que capturaría y secuestraría en su casa durante cerca de una década. Fueron liberadas en mayo después de que una de las mujeres, Amanda Berry, llamó a los vecinos en busca de ayuda.

En agosto, Castro fue sentenciado a cadena perpetua y a 1.000 años adicionales, luego de que se declarara culpable de 937 cargos, incluyendo asesinato y secuestro. Se suicidó en su celda de prisión en septiembre.

Knight, de 32 años, tenía 21 años cuando la reportaron como desaparecida.

Antes de su rescate, la desaparición de Knight generó menos publicidad y atención que el secuestro de Berry y DeJesus y su caso todavía está rodeado por un nivel de misterio.

Pero desde su rescate, Knight no ha eludido dar su testimonio.

"Después de 11 años, finalmente me pueden escuchar y eso es liberador", dijo en una poderosa declaración cuando Castro fue sentenciado, en la que describía el abuso que sufrió.

"Tomaste 11 años de mi vida y ahora los he recuperado. Pasé 11 años de mi vida en un infierno y ahora tu infierno apenas está comenzando", le dijo a Castro. "Voy a superar lo que pasó, pero tú estarás en el infierno por la eternidad".

Cuando equipos demolieron la casa de 130 metros cuadrados donde Castro las mantuvo cautivas, Knight estuvo presente, repartiendo globos amarillos a los espectadores.

Ella expresó que estuvo en la demolición en parte para recordarle a los familiares de niños secuestrados que no todo está necesariamente perdido.

"Quiero que la gente sepa —incluyendo a las madres— que pueden tener fuerza, que pueden tener esperanza y sus niños regresarán", dijo.

Desde su liberación, informes han mostrado a Knight como alguien que cuidó de las otras víctimas durante su cautiverio, mientras ella misma soportó un gran sufrimiento.

Un amigo de la familia de una de las víctimas dijo este año que Castro usó a Knight como su principal "saco de boxeo".

El amigo dijo que Castro golpeó a Knight con una variedad de objetos, incluyendo pesas. Ha sufrido pérdida de visión, daño en sus músculos y articulaciones, y otros problemas derivados su tiempo en cautiverio.

De acuerdo con el informe inicial del incidente obtenido por CNN, Knight dijo que ella estuvo embarazada por lo menos cinco veces mientras permaneció en casa de Castro.

Cuando eso ocurrió, le dijo a los investigadores que Castro "la hacía pasar hambre por al menos dos semanas, después la golpeaba en el vientre repetidamente hasta que abortaba".

Knight dijo que Castro le ordenó ayudar en el nacimiento del hijo de Berry, según una fuente policial familiarizada con la investigación.

"Lo que es más increíble aquí es que una niña que no sabe nada sobre partos, fuera capaz de recibir a un bebé que hoy es un saludable niño de 6 años", indicó una fuente de la policía.