Por Saad Abedine y Jethro Mullen, CNN

(CNN) - Los militantes islamistas en una ciudad del norte de Siria le han dicho a los cristianos que van a garantizar su seguridad. Pero hay una condición costosa.

Digamos, mejor, que hay muchas condiciones.

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Los residentes cristianos de Raqqa, la que una vez fuera una de las ciudades más liberales de la nación, tendrán que hacer un pago anual de hasta 17 gramos de oro por cada adulto de sexo masculino, dijo el grupo extremista del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) en un comunicado publicado en línea esta semana.

Según activistas sirios, el comunicado que ha circulado en la ciudad, también deja claro que el grupo prohíbe que los cristianos de la ciudad reparen o renueven sus iglesias y monasterios.

La lista de restricciones impuesta por los militantes limita incluso el culto cristiano, las actividades de negocios y el consumo de alcohol.

Las fuertes restricciones son quizás poco sorprendentes viniendo de ISIS, que se ha desprendido de Al Qaeda y está luchando con otros grupos rebeldes en Siria.

Activistas dijeron a CNN en noviembre que Raqqa era cada vez más conservadora después de que ISIS comenzó a imponer allí la ley islámica de línea dura y a impartir severos castigos a los que no siguen las órdenes.

Los locales han empezado a llamar a la ciudad Tora Bora y dicen sentirse como si los talibanes de Afganistán hubieran asumido el poder.

El nuevo conjunto de restricciones que ISIS ha impuesto a los cristianos ha provocado las críticas de la oposición siria e, incluso, de un clérigo musulmán radical.

Louay Safi, portavoz de la Coalición Siria, dijo que el trato de ISIS para los no musulmanes era anti-islámico.

Y el clérigo radical Abu Qatada, que está siendo juzgado en Jordania por cargos de terrorismo, dijo a CNN árabe el jueves que los militantes no tenían el derecho de ofrecer protección y exigir el pago a los cristianos, ya que aún no estaban facultados para gobernar Siria.

No está claro cuántos cristianos permanecen todavía en Raqqa después de años de una sangrienta guerra civil en Siria.

Desde que ISIS comenzó a tomar medidas enérgicas contra la disidencia en Raqqa, muchos activistas y residentes han huido de la ciudad.

Otras cosas que el grupo extremista ha prohibido hacer a los cristianos en Raqqa incluyen las siguientes:

- Exponer cruces o sus libros delante de los musulmanes;

- Hacer algún rezo o repicar cualquier campana de la iglesia que pueda ser escuchada por musulmanes;

- Vender carne de cerdo o alcohol a musulmanes o en sus mercados;

- Consumir alcohol en público.