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Mundo

Ucrania lucha por mantener el orden en la inestable zona del este

Por CNN en Español

Por Marie-Louise Gumuchian y Phil Black

ODESSA, Ucrania (CNN) — La multitud gritaba bajo la lluvia y exigía libertad para los manifestantes pro-Rusia que estaban detenidos en la estación de policía.

Pronto derribaron las puertas, rompieron las ventanas… y algunos de los manifestantes se abrieron paso hacia el patio interior del edificio. Los policías que estaban dentro no trataron de detenerlos, sino que les ofrecieron un trato: liberarían a los detenidos si todos se marchaban a casa. Pronto, 67 supuestos enemigos del Estado quedaron libres.

Fue otra victoria para una muchedumbre violenta en Ucrania. Una humillación más para las autoridades estatales.

El asalto a la estación de policía de Odessa del domingo —apenas dos días después de que murieran 40 personas en una batalla callejera que terminó en incendio letal en la ciudad portuaria del mar Negro— fue un ejemplo más de que los atribulados líderes de Ucrania luchan por mantener el orden en el sur y el este del país.

Esto también suscita dudas sobre la capacidad del Ejército y la policía para enfrentar un levantamiento que, según el gobierno ucraniano, cuenta con el respaldo de Rusia, acusación que el Kremlin rechaza.

Los hombres a los que liberaron el domingo habían quedado detenidos el fin de semana después de los sangrientos enfrentamientos del viernes entre simpatizantes y opositores de Rusia que terminaron con un incendio mortífero. Murieron 46 personas en el enfrentamiento, el más letal desde el derrocamiento del expresidente pro-Rusia, Víktor Yanukovych, en febrero.

En un video que se publicó en YouTube se ve que los simpatizantes del gobierno ucraniano arrojan cocteles molotov hacia el edificio en el que se decía que los separatistas pro-Rusia se habían atrincherado. Las imágenes, que CNN no pudo confirmar de forma independiente, mostraban a la gente sentada en las cornisas, tratando de escapar del fuego y del denso humo.

En un intento por reafirmar la autoridad del gobierno ucraniano, el primer ministro interino, Arseniy Yatsenyuk viajó a Odessa para apelar por la unidad y acusó a Rusia de provocar los enfrentamientos.

“Este es un llamado de atención para todo el país, para la reconciliación. Necesitamos darnos cuenta de que los rusos quieren eliminar a nuestro país”, dijo.

Es difícil que convenza con su mensaje a una ciudad en la que ahora hay muchas personas que creen que las fuerzas leales al gobierno ucraniano están matando y arrestando a la gente que habla ruso.

Acción militar

El gobierno de Ucrania reportó que había logrado progresos durante el fin de semana en su campaña militar para combatir a los pistoleros pro-Rusia que han tomado la región. Las autoridades señalaron que las fuerzas de seguridad recuperaron el control de una torre de televisión en Kramatorsk, a unos 16 kilómetros al sur de la ciudad estratégica de Sloviansk.

Los habitantes de Kramatorsk dijeron que habían escuchado disparos mientras los nuevos líderes de Ucrania emprendían su operación más intensa para desalojar a los rebeldes que supuestamente habíantomado edificios gubernamentales en casi una docena de ciudades y pueblos.

Un equipo de CNN que estaba a las afueras de Kramatorsk vio que los transportes de tropas se dirigían al centro de la ciudad el sábado. En un video que se publicó en internet —CNN no pudo confirmar su autenticidad— se veían autobuses quemados, columnas de humo y habitantes que lo observaban todo tranquilamente.

El sábado se dio un hecho positivo en medio de la inestabilidad: laliberación de siete observadores militares internacionales y cinco ucranianos del ministerio de Defensa a los que habían tomado como rehenes ocho días atrás en Sloviansk. Sin embargo, el gobierno de Ucrania se vio desafiado cuando el líder separatista en Luhansk, Valeriy Bolotov, declaró estado de emergencia y anunció la formación de un ejército “suroriental” para toda la región. En un comunicado que se transmitió en las televisoras locales, Bolotov implementó un toque de queda, prohibió los partidos políticos y anunció que esperaba que las corporaciones de seguridad locales juraran lealtad al pueblo de Luhansk.

En Donetsk, los separatistas afirman que están preparando su propio referéndum para el 11 de mayo, en el que preguntarán a los habitantes si quieren separarse de Ucrania, réplica de los hechos que llevaron a que el gobierno ruso le arrebatara Crimea a Ucrania.

Denis Pushilin, autoproclamado presidente de la República Popular de Donetsk, dijo a CNN que la pregunta que la gente responderá será: “¿Apoya el acto de soberanía estatal de la República Popular de Donetsk?”, a la que los votantes podrán responder “Sí” o “No”. Dijo que ya se imprimieron suficientes boletas para celebrar la votación.

Llamados a Rusia

Los separatistas —muchos de ascendencia rusa— dicen que creen que el gobierno ucraniano es ilegítimo porque se formó después de lo que para ellos fue el derrocamiento ilegal de Yanukovych. Las autoridades en Kiev acusan a Moscú de entrometerse al apoyar a los separatistas.

La OTAN calculó que hay hasta 40.000 soldados rusos cerca de la frontera con Ucrania, por lo que el gobierno ucraniano y los países vecinos temen una invasión.

Rusia y Occidente se enfrentaron diplomáticamente por el destino de Ucrania cuando Rusia se anexionó en marzo la península de Crimea, en el Mar Negro, después de un referéndum apresurado y el derrocamiento de Yanukovych. Lo expulsaron del cargo tras varios meses de protestas de la gente enfurecida por que se hubiera alejado de Europa para favorecer a Rusia. El canciller de Francia, Laurent Fabius, advirtió el lunes que podría haber nuevas sanciones para Rusia si no se celebran las elecciones presidenciales en Ucrania el 25 de mayo.

Rusia condenó la acción militar de Ucrania en la inestable zona este.

Dmitry Peskov, vocero del presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que el gobierno ruso había recibido desde el viernes miles de llamados de la gente del sureste de Ucrania. Quienes llamaron dijeron que la situación era “horrenda” y rogaron a Rusia que interviniera. “La mayoría de la gente literalmente exigió la ayuda activa de Rusia”, dijo.

El gobierno ucraniano se prepara para más disturbios en los días previos al 9 de mayo, día festivo nacional en el que se conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial. El presidente interino, Oleksander Turchynov, dijo a las televisoras locales que se habían establecido puntos de revisión alrededor de la capital en caso de posibles “provocaciones”.

Claudia Rebaza y la periodista Victoria Butenko contribuyeron con este reportaje.