El sobrepeso del caballo Australia, un desafío para los O'Brien
Joseph O'Brien y Australia regresan luego de ganar el Juddmonte International Stakes en el hipódromo de York, Inglaterra el 20 de agosto.

(CNN) – Mientras su jinete pasaba hambre para estar dentro del límite de peso, una de las nuevas estrellas del hipismo se llevó una vez más la victoria a pesar de tener algunos kilos de más.

Australia, un caballo de tres años entrenado por el campeón Aidan O'Brien, galopó el miércoles pasado hacia su quinto laurel en siete carreras para añadir otra notable victoria a su currículum.

El potro color castaño de linaje impecable ha alimentado las esperanzas de que se convierta en el próximo Frankel o Black Caviar con su buen desempeño en su regreso a los hipódromos en el Juddmonte International Stakes en York, Inglaterra.

Australia se llevó con facilidad el primer premio de 750.000 dólares en la carrera más cara de la temporada en territorio inglés, el mismo lugar donde en 2012, Frankel batió un récord de ocho victorias consecutivas en un evento del Group One.

Era la primera carrera de Australia desde fines de junio, cuando ganó el Derby Irlandés, que sumó a la victoria en el Derby de Epson a principios de ese mes.

"Estaba listo para galopar en una pista de carreras; ahí era donde se encontraba", dijo O'Brien.

"Su peso aumentó de forma alarmante durante las últimas tres semanas, pero los empleados del establo estaban muy contentos. Había aumentado muchos kilos en su carrera del Derby -pesaba de 15 a 20 kilos más- y eso es bastante peso”.

Joseph, hijo de O'Brien de 21 años (quien ganó la carrera en York el año pasado con Declaration of War) tenía que bajar bastante peso para continuar con su participación regular con Australia.

"No puedo decirte cuán grande es el papel que juega Joseph", dijo su padre. "Puede pesar 56 kilogramos, pero no nos gusta que pese eso".

"Nos complace que suba de peso cuando lo hace. En los grandes días queremos que esté Joseph y éste es uno de ellos".

El desarrollo físico de Australia desde la victoria en el prestigioso Epsom fue sorprendente, según O'Brien.

"Joseph dijo que cuando dejó el potrero en el Derby se sintió como un niño de dos o tres años, pero hoy se sintió como un niño de cinco años", agregó.

"Hay un premio monetario tan grande aquí, y es una carrera tan prestigiosa que es muy difícil galoparlo en una pista en lugar de traerlo aquí".

El próximo paso de los O'Brien es probablemente regresar a su país de origen y Australia participará en el Irish Champion Stakes en Leopardstown el 13 de septiembre, donde su entrenador tiene un total de siete victorias en su carrera.

"Cuanto más lo entrenábamos cuando regresó, más pesado se ponía, y me imaginaría que la carrera lo dejará bien", dijo el entrenador.

"Hablaré con los trabajadores del establo, pero espero que (Australia) vaya a Leopardstown. Me encantaría ir ahí y traerlo de vuelta a Irlanda".

Australia fue engendrado por Galileo, quien también ganó el Derby de Epson, el Derby Irlandés y el Irish Champion Stakes, mientras que su madre fue el Caballo Europeo del Año en dos ocasiones.

Obtuvo el puesto número 10 en la lista del mejor caballo de carreras de Longines World antes de la victoria del miércoles, con una calificación de 123.

Mientras tanto, Galileo engendró a los primeros tres finalistas en el International Stakes; The Grey Gatsby obtuvo el segundo lugar, seguido por Telescope.

Frankel, que se retiró invicto en 14 carreras a finales de 2012, fue el caballo de carreras de mayor calificación con una puntuación de 140... considerada la mejor de todos los tiempos.

El campeón de velocidad australiano Black Caviar sustituyó a Frankel en el puesto más alto el año pasado antes de retirarse invicto en 25 carreras.