(CNN Español) - El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se comprometió a ir al fondo de las investigaciones en el caso de las desapariciones de estudiantes y asesinatos en el estado de Guerrero.

El gobierno mexicano anunció que fuerzas de seguridad federales asumieron el control de Iguala, un municipio ubicado en ese estado.

Allí están desaparecidos 43 estudiantes, de los cuales se teme que muchos pudieron haber sido asesinados luego de que la policía del municipio los supuestamente entregara a un grupo criminal tras un enfrentamiento el 26 de septiembre que dejó seis muertos.

El procurador general Jesús Murillo Karam informó a medios que él mismo encabezará a este grupo, que se trasladará a la zona, y que autoridades federales y locales siguen investigando el motivo de la desaparición y quiénes son los posibles perpetradores.

El fin de semana, autoridades localizaron en la zona fosas clandestinas con 28 cuerpos, cuya identidad aún es investigada para determinar si los cadáveres corresponden o no a los de los normalistas desaparecidos.

Las autoridades de Guerrero, encabezadas por el gobernador Ángel Aguirre, atribuyen la desaparición de los estudiantes al crimen organizado, en particular al grupo Guerreros Unidos.

El caso ha generado críticas contra Aguirre y contra el alcalde con licencia de Iguala, José Luis Abarca, quien actualmente se encuentra prófugo y el fin de semana fue expulsado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El gobernador Aguirre afirmó este lunes que si su renuncia ayuda a resolver la desaparición de los estudiantes, dejará el cargo.

Familiares de los desaparecidos han realizado protestas en Guerrero, con bloqueos a la Autopista del Sol, mientras organizaciones civiles convocan este miércoles 8 de octubre a una marcha en el centro de la Ciudad de México.

CON INFORMACIÓN DE CNNMÉXICO.COM