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Al galope

Silencios y respiraciones: la equitación a micrófono abierto

Por Marysabel E. Huston-Crespo

Por Ollie Williams para CNN

(CNN) – “Puedes oír al caballo contener la respiración al saltar”.

Dennis Baxter ha estado escuchando los sonidos desde hace tanto tiempo, que incluso los escucha en su ausencia.

Baxter no es solo un hombre de sonido, sino es “El hombre del sonido”. Su ingeniería ayudó a formar el corazón del sonido envolvente en la revolución de la cobertura deportiva por televisión.

“Si escuchas con cuidado”, continúa narrando, “puedes oír al jinete cuando le habla al animal”.

Si estás viendo esta nota en tu móvil, mira aquí la galería.

“Tal vez unas pocas palabras selectas”.

Baxter es mejor conocido por su trabajo en los Juegos Olímpicos, definiendo el timbre de docenas de disciplinas para cautivar a la audiencia global, por lo que ganó múltiples premios Emmy.

Él es quien nos dio el sonido de las flechas silbando por el aire en el tiro con arco, gracias a su brillante idea de poner micrófonos entre el arquero y el blanco.

Recientemente, fue él quien tuvo la idea de colocar micrófonos debajo de la superficie de madera del velódromo, para captar el estruendo de los ciclistas olímpicos en acción.

El trabajo de Baxter es encontrar los sonidos que definen un deporte dado y llevarlos a tu televisión hasta el más mínimo detalle.

Él cree que mientras la mayoría de las personas piensa que están viendo televisión, lo que pueden escuchar define su experiencia.

“Los detalles son los que realmente atraen a la gente”, explica.

“La televisión se consume de forma casual. Rara vez te sientas con un completo enfoque en la pantalla; usualmente estás allí con tu familia o tus amigos, y estás hablando.

“Es el sonido el que te regresa al espectáculo. Los detalles vuelven a captar a la audiencia”.

“Lo que más me gusta de la equitación es el detalle en la cobertura. Los pequeños, microsonidos de los caballos y los jinetes”.

“Puedes cerrar tus ojos y escuchar la imagen de un caballo. Hay tanto allí”.

Pregúntale a la mayoría de personas por el sonido que más fácilmente se asocia al deporte ecuestre, y lo más probable es que sea el sonido metálico vacío de un salto repiqueteando en el suelo.

Para captar ese sonido, Baxter usa una pequeña matriz de micrófonos inalámbricos sujetos a los obstáculos en la pista.

Además de ellos, un conjunto de micrófonos que normalmente se utilizan para grabar a los cantantes se colocan alrededor de los bordes del estadio para captar el bullicio de la multitud. (Pero nunca tan cerca como para grabar tu conversación).

En el camión de transmisión, un mezclador de sonido debe combinar a la perfección esas docenas de micrófonos para crear la experiencia final que se transmitirá en televisión.

“Los saltos son interesantes porque cuando aterrizan, nunca es una caída plana”, dice Baxter, como si estuviera describiendo una obra de arte que cuelga en una galería, o un buen vino”.

“Hay un sonido resonante agradable con un tono que hace eco. La cámara puede no estar filmando ese momento preciso pero, cuando escuchas ese sonido, sabes exactamente lo que sucedió”.

“Pero entonces, (y he pensado en eso recientemente) tienes que decidir si quieres tener una constante descarga de sonido o un vaivén. Le damos al sonido una oportunidad de respirar entre un salto y otro. Entre más escuchas, más natural suena”.

Del mismo modo en que el caballo aguanta la respiración, Baxter es un fanático del silencio tanto como admira el sonido. Eso se extiende a las voces.

“La música hoy está tan comprimida que nunca respira realmente, y odio ver que la televisión tome ese camino”, se queja.

“Me molesta que todo lo conduzca el narrador. Necesitas decirle al comentarista que se calle y que simplemente nos deje escuchar”.

Resulta que el comentarista está de acuerdo.

“Estoy totalmente de acuerdo,” dice Steven Wilde, uno de los principales comentaristas en el mundo de salto hípico.

“Escucho muchos deportes distintos (entre ellos nuestro propio deporte y cómo se presenta en diferentes países) y definitivamente es posible hablar demasiado. No tienes que hablar cada segundo de cada minuto”.

Sin embargo, si estás viendo en casa, la voz de Wilde es parte de la banda sonora, tanto como lo es el caballo de Baxter que aguanta la respiración.

“Yo crecí ayudando en algunos espectáculos. Solía ser el hombre en el sistema de altoparlantes. ‘Por favor, controle a sus perros con una correa’, etc. Entonces alguien me preguntó por qué no intentaba comentar”, recuerda Wilde.

“Yo era una persona muy tímida por naturaleza; eso era lo último que me hubiera esperado hacer. Pero supongo que asumes un personaje”.

Wilde ahora viaja por el mundo y se dedica a hablar de caballos en los eventos más importantes del deporte.

“Uno de los principales desafíos es mantener un enfoque actual”, admite

“Si ves a los mismos jinetes de primera todo el tiempo, quieres estar al día con ellos. Las noticias cambian tan rápido ahora, así que lees información en Internet todo el tiempo, cuando estás en Twitter”.

“Este aspecto en general toma más tiempo de lo que la gente piensa. Hoy por ejemplo, he estado en el espectáculo de Los Ángeles, conversando con todo el mundo y profundizando en cómo va el caballo, que están haciendo desde el punto de vista social”.

“Eso me da más color que tomar un pedazo de papel que simplemente diga qué ganaron en los Juegos Olímpicos”, dice Wilde.

“La parte difícil no es hablar, sino preparar”, agrega.

Ahora tienes el sonido natural del evento, creado cuidadosamente por Baxter, docenas de micrófonos unidos en una combinación delicada, murmurando suavemente bajo la narrativa de Wilde.

Sin embargo, hay por lo menos un elemento más: la música.

Al no ser un elemento del salto, la música es un componente necesario en el deporte hermano de la doma.

La rutina de estilo libre, ampliamente considerada como el clímax de cualquier evento de doma, exige que el jinete y el caballo se muevan en precisa armonía alrededor del estadio, ejecutando maniobras de precisión con la banda sonora de su elección.

Anteriormente, se daba relativamente poca consideración a la música que se utilizaba. Ahora, la composición para la doma es una industria por sí sola.

Tom Hunt compuso la música de estilo libre con la que la británica Charlotte Dujardin ganó la medalla de oro en la doma clásica en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012.

“Los Juegos Olímpicos fueron la culminación de muchas cosas, pero crearla fue bastante estresante”, dice Hunt respecto a su tema patriótico, que contaba con “Land of Hope and Glory”.

“En las Olimpiadas tuvimos que hacer eso… y fue bastante reglamentario, en cierta forma”.

“Lo más que me he divertido fue con el último estilo libre que hice con Charlotte (para esta temporada). Pudimos probar algunos estilos de música diferentes”.

Componer la música requiere de un grado de precisión que podrías no esperar.

Hunt utiliza el análisis de videos para ajustar el ritmo y el tempo de su composición; así, se asegura de que coincida precisamente con el movimiento esperado del caballo en cada etapa.

A veces, nunca conocerá al jinete o al caballo para el que está componiendo, y trabaja puramente a partir de videos.

“Para una jinete como Charlotte Dujardin”, añade, “bajaré a ver a Charlotte montar, tomaré varios vídeos, y volveré de nuevo para escuchar la música con ella”.

“Se necesitan unas cuantas visitas para ver al caballo, filmar las imágenes, llevarte el material y trabajar con él”.

“A veces, los jinetes me dan rienda suelta con la música. Los mejores jinetes suelen tener una idea clara de lo que quieren y esto puede ayudar en el proceso, pero también puede entorpecerlo”.

Los inicios de Hunt se dieron cuando terminó la carrera de música y se encontró a si mismo viendo la doma por televisión. (“Cuando lo vi, no me pareció que la música fuera la adecuada”, recuerda). Ahora, está emocionado por el futuro.

“Ahora, hay mucho movimiento en el estilo libre”, dice. “Realmente se está desarrollando y quiero ver qué pasará en el transcurso de los próximos 5 a 10 años”.

“La gente está teniendo música cada vez mejor, y creo que la forma en que los juzgan probablemente cambiará, así que será muy interesante involucrarse en eso”.

“Se está convirtiendo en parte importante del deporte… está llegando al público, y las personas reconocen la música cada vez más. Hace que el deporte sea más accesible”.

Baxter también está viendo hacia el futuro.

“El futuro es poner micrófonos inalámbricos en todo lo que se mueve, en una competencia de cualquier tipo”, declara.

Parece que está bromeando en cierta parte cuando añade: “Nosotros somos quienes pagamos por esto”.

“Nosotros somos los que tenemos que ponernos firmes con estos atletas consentidos y decir: ‘¿Saben qué? Tienen que hacer que sea un espectáculo y tienen que ganarse su dinero'”.

“Hemos estado solicitando poner micrófonos en los atletas y en los caballos”.

Aún no hemos tenido éxito, pero creo que muy pronto lo tendremos”.

¿En los caballos?

“Absolutamente. Absolutamente”.