Por Dugald McConnell y Brian Todd

(CNN) — En una operación encubierta realizada en julio, agentes encubiertos del FBI obtuvieron acceso a una suite de hotel al deshabilitar el servicio de Internet del mismo para después hacerse pasar por técnicos de reparación de Internet.

Ahora, uno de los sospechosos que fue acusado en la operación encubierta está demandando.

En el Caesar's Palace, un hotel casino en la franja de Las Vegas, los agentes del FBI deliberadamente cortaron el Internet de una suite utilizada por Paul Phua, un importante apostador. Luego, llegaron a la suite e hicieron una llamada de servicio falsa.

En su video encubierto, puedes oír a los impostores preguntándole a sus objetivos cuál es el problema.

"Buenos días. Veremos si podemos lograr que el DSL funcione de nuevo", dice uno de ellos.

Sin embargo, durante la visita, los agentes en realidad estaban filmando en secreto la habitación del hotel y a sus ocupantes, para buscar evidencia de apuestas en línea.

Posteriormente, Phua fue acusado de operar un negocio de apuestas ilegales, parte del cual supuestamente se llevaba a cabo utilizando las computadoras instaladas en el hotel.

Las autoridades afirman que él es un miembro de alto rango de la tríada 14-K, un sindicato del crimen asiático. Pero él refuta los cargos afirmando que la evidencia fue recabada de manera fraudulenta, y que cualquier evidencia que se obtenga a través de una búsqueda sin orden judicial y basada en el engaño, debe ser rechazada.

"La evidencia es producto de una violación flagrante de la Cuarta Enmienda", dijeron sus abogados en una presentación judicial.

El FBI se negó a comentar y remitió las consultas a la fiscalía en Las Vegas. La fiscalía dijo que responderá ante el tribunal por la denuncia, pero que no podía hacer comentarios a los medios de comunicación sobre un caso pendiente.

Pero Tom Fuentes, ex director asistente del FBI, quien sirvió durante cinco años en el comité de evaluación de la agencia para operaciones encubiertas, dijo que las operaciones encubiertas son examinadas ​​cuidadosamente antes de llevarlas a cabo, incluso por los abogados de la agencia.

"La idea de que toda la división fue deshonesta y llevó a cabo esta operación sin el consentimientos de las oficinas centrales del FBI, o sin el consentimiento y aprobación de la alta dirección ejecutiva y de los abogados de Estados Unidos, simplemente no me parece lo correcto", dijo Fuentes.

También dijo que un ciudadano no debería esperar tener el mismo derecho a la privacidad en la sala común de su suite de hotel, que el que tendría en el dormitorio de su casa.

Pero Tom Goldstein, uno de los abogados de Phua, dice que el público debería estar preocupado de que las autoridades traten de llevar a cabo búsquedas en secreto, al usar como pretexto una interrupción del servicio.

"El peligro aquí es que los agentes no solo cortarán tu servicio de Internet, sino que también la electricidad, el teléfono, la televisión por cable...", dijo Goldstein, "o por lo menos, cada vez que tengas un problema en tu casa, te preocupará que se trate del gobierno o que quizás sea un agente encubierto el que llegue".