La nueva integrante de la familia real británica fue presentada al mundo a las puertas del hospital St. Mary's, donde nació este 2 de mayo (John Stillwell - WPA Pool/Getty Images)

(CNN) – Nacen en una vida de riqueza y privilegios, crecen en palacios, van a escuelas selectas, socializan con estrellas y viajan por el mundo con lujos.

Puede sonar idílico, pero la vida como el heredero "de repuesto" al trono no siempre es fácil.

En tanto que su hermano o hermana mayor crece con el conocimiento de que está destinado o destinada para las tareas y obligaciones de la vida real –de compromisos públicos, investiduras y ceremonias para cortar cintas–, el papel del miembro más joven de la realeza está menos definido.

Como resultado, a menudo se debaten entre el deber – y el lacerante y constante pensamiento acerca de que algún día, si algo inesperado sucede, pueden terminar reinando – y la vida de un príncipe o princesa que anda de juerga, que pasa sus vacaciones en destinos exóticos y que se da la buena vida.

Victoria Arbiter, experta en la realeza, dice que a pesar de las evidentes ventajas de las que disfrutan, los hermanos menores de los herederos al trono británico con frecuencia enfrentan un difícil camino.

"A lo largo de la historia de los 1.000 años de la monarquía, el papel del 'repuesto' del heredero británico ha sido algo difícil", le dijo a CNN. "Algunos han revolucionado épocas completas, mientras que otros han empañado el nombre de la familia".

Por qué el "heredero de repuesto" es importante

En la era moderna, los "repuestos" han sido el Príncipe Enrique –divinamente fotografiado en una serie de posiciones embarazosas: desnudo durante un juego de "strip billiards" en un viaje a Las Vegas, y vistiendo un uniforme nazi en una fiesta "Bad Taste"–, el príncipe Andrés y la hermana de la reina, la princesa Margarita.

Arbiter dice que la princesa Diana se esforzó mucho para asegurarse de que Harry no se sintiera excluido como el segundo hijo del heredero al trono.

"Al cuidar del los príncipes Guillermo y Enrique, Diana fue muy consciente de que Guillermo sería bien cuidado como el heredero y, por lo mismo, hizo un decidido esfuerzo para incluir a Enrique en todo", dice. "Y sin embargo, ha sido objeto de un intenso escrutinio y crítica".

En su juventud, el príncipe Andrés, el "repuesto" del heredero al trono del príncipe Carlos, era conocido por su estilo de vida de playboy, según consta, enamorando a una serie de mujeres jóvenes elegibles, lo que le ganó el apodo de "Randy Andy".

Su reputación aumentó por una temporada como piloto de helicóptero de la Marina Real durante la Guerra de las Malvinas a principios de 1980, pero en los últimos años nuevamente ha sido noticia, y los tabloides británicos lo han apodado "Airmiles Andy" a raíz de sus viajes alrededor del mundo para promover el comercio del Reino Unido.

Cuando la reina actual nació hace casi 90 años, no existía absolutamente ninguna expectativa de que ella sería quien gobernaría, pues como la hija del "repuesto", el duque de York, el plan era que ella disfrutara de la vida de una realeza relativamente menor.

Pero cuando su tío, Eduardo VIII, abdicó para casarse con la divorciada Wallis Simpson, su tímido padre, Albert, conocido como Bertie entre sus amigos, se vio empujado hacia el centro de atención y se convirtió en el rey Jorge VI, una historia dramatizada en la película ganadora del Oscar "El Discurso del Rey".

A finales de este año, se espera que su hija rompa el récord de la reina Victoria como la monarca británica que más tiempo ha reinado en la historia.

En épocas en las que las tasas de mortalidad infantil eran mucho mayores que hoy en día, no había muchas más posibilidades de que un "repuesto" fuera llamado para convertirse en el rey o la reina: cada uno de los tres hijos de Enrique VIII –siendo él mismo un "repuesto" en lugar de ser un heredero al trono–, gobernó eventualmente Inglaterra.

"Un solo hijo nunca es suficiente para un monarca", explica la historiadora real Kate Williams. "A lo largo de la historia, la única manera de asegurar un trono ha sido con una falange de hijos –nueve para Victoria, 13 de Jorge III".

Tras el nacimiento de princesa de Cambridge, no está claro si Guillermo y Catalina tendrán más hijos, y lo que eso podría significar para la hermana –o hermanos– del príncipe Jorge.

Pero Arbiter, cuyo padre Dickie es un exsecretario de prensa de la reina Isabel II, dice que la única certeza en la vida de un segundo hijo de la realeza es que no hay nada seguro.

"Tal y como lo ha demostrado la historia, la monarquía británica es cualquier cosa menos predecible. En dos de las tres últimas generaciones, el segundo hijo ha subido al puesto más alto y ha reinado con éxito", dice. "Nunca hay que subestimar el potencial perdurable de un 'repuesto' de la realeza".

"A lo largo de la historia de los 1.000 años de la monarquía, el papel del 'repuesto' del heredero británico ha sido algo difícil"

Victoria Arbiter, experta en realeza británica