Hillary Clinton, precandidata Demócrata criticó a las instituciones financieras de su país y dijo que si se frena su "descontrol", se pueden subir los salarios. (Crédito: Getty Images)

(CNN) - Hillary Clinton se comprometió a frenar a las instituciones financieras que están fuera de control al detallar un programa económico que, según afirmó, logrará elevar los salarios de la clase media.

La principal precandidata demócrata arremetió contra un mercado que, para ella, está demasiado obsesionado con rápidas transacciones bursátiles y los informes de ingresos trimestrales, a expensas del crecimiento y la estabilidad a largo plazo, en un discurso que habló mucho de política y poco de cosas concretas.

Clinton hizo una crítica velada al gobierno del presidente Barack Obama por no iniciar procesos judiciales contra individuos por crímenes relacionados con la banca tras la recesión económica de 2008.

También acusó a los fondos de alto riesgo y a los inversores agresivos de "comportamiento criminal" y prometió "procesar a individuos al igual que a empresas" cuando quebranten la ley. Esto es algo que los liberales exigen desde hace mucho tiempo, pero que el gobierno de Obama no hizo en gran medida. También dijo que buscaría ampliar la ley financiera reguladora Dodd-Frank, diseñada para prevenir crisis económicas en el futuro.

"El concepto 'Demasiado grandes para quebrar' sigue siendo un problema demasiado grande", declaró Clinton.

La arremetida contra Wall Street agradó a los grupos liberales que han atacado a Clinton. "Hubo notables insinuaciones al ala de Elizabeth Warren de la política estadounidense, y nada importante para el menguante grupo corporativo de DLC, lo que demuestra que Clinton ve una creciente marea populista en nuestra política y quiere formar parte de ella", analizó Adam Green, fundador del Comité de Campaña por el Cambio Progresivo, quien en ocasiones ha atacado Clinton.

Mientras tanto, la vocera del Comité Nacional Republicano, Allison Moore, criticó a Clinton por no explicar cómo pagará las políticas que defiende. "Está bastante claro: tendrá que aumentar los impuestos para las familias estadounidenses", dijo. Si no sube los impuestos, tendrá que romper sus promesas, agregó.

"Esa es la economía de Clinton: un aumento de impuestos o promesas sin cumplir", sostuvo. "No hay otra alternativa".

El evento se llevó a cabo en The New School, una universidad en el Bajo Manhattan, y se considera el primer discurso importante de Clinton sobre políticas económicas. Abordó una larga lista de temas sobre los que hablará más en otros eventos en el transcurso del verano (boreal), e incluyó varias secciones —entre ellas el ataque a Wall Street— que podrían ayudar a suavizar la insatisfacción progresiva demostrada en el rápido ascenso del senador de Vermont, Bernie Sanders, en las encuestas sobre las primarias demócratas.

Sin embargo, Clinton no mencionó a Sanders; en cambio, se enfocó en sus posibles rivales republicanos.

Adornó el discurso con ataques a tres de los principales aspirantes del Partido Republicano: al exgobernador de Florida, Jeb Bush, por su comentario de que algunos estadounidenses deberían trabajar más horas; al senador de Florida Marco Rubio por un plan fiscal que según ella solo beneficiaría a los ricos, y al gobernador de Wisconsin Scott Walker por luchar contra los sindicatos.

Esos ataques indican que Clinton cree que la única forma de ganar la nominación del Partido Demócrata es demostrar que es capaz de enfrentar a Bush y a los demás republicanos en una elección general, en lugar de discutir con rivales en las primarias.

"Durante 35 años, los republicanos han argumentado que si le damos más riqueza a quienes están en la cima al reducir sus impuestos y permitir que las grandes corporaciones escriban sus propias reglas, esto alcanzará a todos los demás", dijo Clinton.

Su ataque contra Bush fue el más severo. En él hizo referencia a su comentario de que algunos republicanos que trabajan en una economía de medio tiempo necesitan trabajar más y dijo lo siguiente: "No necesitan un sermón. Necesitan un aumento".

Añadió que dos presidentes demócratas  —Obama y Bill Clinton— han tenido la tarea de rescatar economías destrozadas por presidentes republicanos.

También elogió a Obama por rescatar a la industria automotriz y ampliar el acceso al seguro médico, así como los logros de su marido.

"Con el presidente Clinton —me gusta cómo suena— Estados Unidos vivió el mayor período de paz de nuestra historia", sostuvo Clinton. "Casi 23 millones de empleos, un presupuesto equilibrado y un excedente para el futuro. Y lo más importante es que los ingresos aumentaron en general, no solo para quienes ya estaban en la cima".

El discurso de Clinton fue producto de más de 200 reuniones entre su equipo de política y un conjunto de asesores externos que incluyen al Premio Nobel Joseph Stiglitz.