(Crédito: EVARISTO SA/AFP/Getty Images)

(CNN Español) - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, reiteró durante una visita a Finlandia que su gobierno no está involucrado en casos de corrupción. "Mi gobierno no está involucrado en ningún escándalo de corrupción; no es mi gobierno al que están acusando actualmente", dijo.

Entretanto, la comisión parlamentaria que investiga el caso de corrupción en Petrobras, la petrolera estatal, exculpó tanto a Rousseff como a su antecesor Luiz Ignacio Lula da Silva, así como a los expresidentes de la compañía y a una larga lista de diputados.

La decisión generó indignación en las calles de Brasil. Pero el proceso jurídico sigue su curso, sin importar la medida parlamentaria, que se enmarca en el ámbito político.

Se calculan pérdidas estimadas de 2.000 millones de dólares en Petrobras durante el esquema de corrupción. Los fiscales han acusado a exejecutivos por "desviar" de manera ilegal miles de millones de sus cuentas para su uso personal, o para pagarles a funcionarios.

Más de 80 personas, entre ellas políticos de alto nivel, han sido acusadas ​​de soborno y lavado de dinero durante la investigación penal, denominada "Operación Lava Jato (lavado de autos)".

Además, la economía brasileña entró en recesión. Su moneda se está desplomando, el desempleo está aumentando, su mercado de valores se ha reducido un 20% comparado con hace un año y la presidenta Rousseff tiene un índice de aprobación del 8%... el más bajo desde 1992, cuando el presidente de Brasil fue destituido.

Con información de CNNMoney y Francho Barón

Mi gobierno no está involucrado en ningún escándalo de corrupción; no es mi gobierno al que están acusando actualmente

Dilma Rousseff