El secretario de Defensa estadounidense, Ash Carter.

(CNN)– La primera muerte en cuatro años de un miembro del servicio estadounidense bajo fuego enemigo en Iraq está planteando preguntas acerca de la naturaleza del compromiso de Estados Unidos en ese país y si la administración está en lo correcto al afirmar que no está involucrada en un rol de combate.

El secretario de Defensa, Ash Carter, declaró el viernes –un día después de la muerte del sargento Joshua Wheeler en una misión de rescate de rehenes– que el episodio no significa que Estados Unidos esté combatiendo nuevamente en Iraq, sino más bien que era parte del entrenamiento y la asistencia que un destacamento de aproximadamente 3.000 tropas está proveyéndole a los combatientes de ISIS en Iraq.

"Esto no representa que asumamos un papel de combate. Representa una continuidad de nuestra misión de asesoría y asistencia" para las fuerzas de seguridad iraquíes, le dijo Carter a los periodistas.

Según el Pentágono, Wheeler, un miembro de la fuerza élite delta del ejército, fue derribado por un pequeño brazo armado mientras acompañaba a una operación guiada por iraquíes para liberar rehenes kurdos de sus captores de ISIS. Después de que ISIS empezó a disparar sobre el escuadrón, Wheeler decidió unirse a la confrontación y fue mortalmente herido mientras protegía a otras tropas, dijeron los militares.

En total, 70 rehenes fueron liberados, aunque no fueron los kurdos que la misión original intentaba proteger.

A pesar de la caracterización de Carter, el coronel Cedric Leighton, retirado de la Fuerza Aérea, le dijo a CNN que "sin duda para las Fuerzas de Operaciones Especiales que estaban comprometidas en la incursión, ese era un combate".

Aunque el gobierno ha tratado de restarle importancia al concepto de que Estados Unidos ha regresado para "tener soldados en tierra" en Iraq –después de que último el último soldado de combate allí fue retirado con mucha fanfarria en 2011–, cada vez es más duro para los funcionarios evitar esa descripción.

"Bajo el rubro de entrenamiento, equipamiento y asistencia, ellos van allí y ayudan", dijo Leighton. "Pero eso es colocar soldados sobre el terreno, y de hecho significa que estamos comprometidos en ese tipo de combate".

Existen limitaciones en la política actual que impiden que las fuerzas estadounidenses convencionales estén en la primera línea de combate en Iraq como lo hicieron durante la guerra de Iraq, pero las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos –debido a las habilidades avanzadas que poseen– desempeñan un cierto papel único.

Incursiones similares en la región son probables

Y este no es el primer caso en el que han encontrado una situación hostil en el terreno durante su participación en la campaña contra ISIS.

Anteriormente este año, un equipo de Operaciones Especiales llevó a cabo una redada en el interior de Siria para capturar a un importante líder de ISIS conocido como Abu Sayyaf. Aunque él resultó muerto en la incursión, las fuerzas estadounidenses pudieron capturar a su esposa y un tesoro de material acerca de la organización que fue analizado a fin de obtener información acerca del grupo.

La misión de esta semana requería de aviones y de la capacidad de trabajar en la oscuridad... capacidades de las cuales las fuerzas iraquíes y kurdas carecen. Con la información de inteligencia que indicaba que una ejecución masiva de rehenes era inminente, las autoridades estadounidenses decidieron que las Fuerzas de Operaciones Especiales estaban excepcionalmente preparadas para ayudar.

Es casi seguro que esta no será la última misión peligrosa que será emprendida por las tropas estadounidenses en su esfuerzo por entrenar, asesorar y ayudar a las fuerzas iraquíes para asumir el liderazgo en la lucha y derrotar a ISIS.

"Sospecho que en el futuro tendremos más oportunidades" para llevar a cabo ataques similares, dijo Carter.

Independientemente de que la incursión sea considerada una misión de combate, esta ilustra qué tan fluido puede ser el papel de asesorar y asistir cuando la situación en tierra se vuelve peligrosa. Bajo las actuales reglas de compromiso, a las fuerzas estadounidenses se les permite devolver el fuego cuando ellos o sus fuerzas asociadas se ven bajo ataque.

"El plan no era que las fuerzas estadounidenses de asesoría y asistencia y las de acompañamiento entraran en el complejo o se vieran involucradas en el tiroteo", dijo Carter acerca de la misión en la que Wheeler participaba. "Se trata de alguien que vio que el equipo al que estaba asesorando y ayudando entraba y se veía bajo ataque, y él hizo posible que fueran eficaces, y al hacer eso, perdió su propia vida".

Convertirse en parte de la situación de combate

Los antiguos comandantes militares cuyo servicio ha sido capacitando, equipando y asistiendo en Iraq, dicen que la naturaleza de la misión va más allá de la enseñanza en un aula.

"Cuando las personas que estás entrenando entran en combate, tú quieres ir con ellos para demostrarles tu apoyo, eso es parte del acuerdo", dijo el analista militar retirado de CNN, teniente general Mark Hertling, quien alguna vez sirvió cerca de Hawija, Iraq, donde la incursión se llevó a cabo. "Es difícil separarte de eso".

Y debido al equipo sofisticado y las capacidades necesarias para ejecutar con éxito esta misión, Hertling dijo que entendía la razón por la que se aprobó que Operaciones Especiales fueran parte de ella.

"Esa habría sido una decisión fácil, porque se trataba de grandes helicópteros, una gran cantidad de rehenes que había que encontrar y una misión muy difícil si se considera la distancia y el enemigo contra el que estás luchando", dijo.

El gobierno sostuvo que a pesar de la muerte de Wheeler, esta misión no representó una escalada de la operación contra ISIS, o la llamada expansión de la misión debido al hecho de que Carter, personalmente, cerró la transmisión acerca del rescate del jueves.

"El hecho de que esto haya llegado hasta el Secretario de Defensa indica que era una circunstancia excepcional", dijo el analista militar de CNN, el teniente coronel retirado Rick Francona. "Normalmente, estas decisiones se tomarían a un nivel mucho más bajo".

Y al continuar, Carter dijo que los estadounidenses no deben "ilusionarse" con la idea de que las fuerzas estadounidenses en Iraq no enfrentan peligro alguno.

"Los estadounidenses están volando en misiones de combate, miles de misiones de combate sobre Siria y el territorio iraquí", a pesar de que no están involucrados en una campaña de combate en tierra, señaló. "Pero sí tenemos personas que están en peligro, y que evidentemente han mostrado su disposición a ponerse en peligro con el fin de que la misión tenga éxito".