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Inmigración

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“Dispárennos o ayúdennos”: tres historias de refugiados que debes leer

Por Mairi Mackay

(CNNMoney) — Cientos de migrantes atrapados en la tierra de nadie en la frontera entre Grecia y Macedonia están de pie junto a estas desgarradoras palabras garabateadas en un pedazo de cartón.

En la frontera de Turquía con Siria, un hombre que huye de la insoportable violencia en su tierra natal es golpeado por un guardia y obligado a regresar a una zona de guerra.

En Suecia, la viceprimera ministra lucha por contener las lágrimas: su país ya no puede hacerle frente a la afluencia de personas y está cerrando sus puertas a todos, excepto a algunos pocos.

Estas son tres instantáneas de la vida de los refugiados y los migrantes que tratan de encontrar un nuevo hogar en un continente consumido por el terror y abrumado por el costo humano de la guerra de Siria.

Los ataques en París a principios de este mes podrían haber eclipsado la llamada crisis de los refugiados… pero la mayor migración de personas en el continente europeo desde la Segunda Guerra Mundial sigue sin disminuir.

‘Iraníes’ se cosen los labios

En una de las protestas más extremas observadas desde el inicio de la crisis de refugiados, unos 10 hombres atrapados en la frontera entre Grecia y Macedonia se han cosido los labios para oponerse en silencio al hecho de que les bloquearon el camino para continuar su viaje por Europa.

Los hombres, quienes les dijeron a la agencia de noticias Agence France-Presse que eran de Irán, se pasaron una aguja con hilo negro a través de sus labios, uniendo bien la parte superior e inferior de sus labios.

Luego, se desnudaron hasta la cintura — algunos de ellos escribieron “Irán” en sus frentes, otro solo hizo garabatos de “Solo queremos libertad” en su pecho— y se sentaron frente a la policía antidisturbios.

Los hombres han mantenido su boca cosida durante unos días, haciendo de forma efectiva una huelga de hambre, según le dijo a CNN Stella Nanou, portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados y quien estaba en la escena el miércoles.

Ellos se encuentran entre unos 1.300 migrantes, dijo Nanou, que están atrapados en tierra de nadie entre los dos países después de Macedonia, y otros países de los Balcanes occidentales —incluyendo a Eslovenia, Croacia y Serbia— la semana pasada empezaron a limitar el paso solo a aquellas personas que huyen de los conflictos.

Se les está permitiendo el paso a los refugiados de Siria, Iraq y Afganistán, pero a las personas de otros países se les consideran “migrantes económicos” y fueron regresados.

La entrada ha sido bloqueada para la gente de lugares tan lejanos como Pakistán, Marruecos y Liberia.

“Estas son personas muy cansadas, han hecho largos viajes y se encuentran en condiciones muy duras”, dijo Nanou. “Se sienten frustrados… no pueden entender cómo es posible que una semana atrás otras personas del mismo país podían cruzar y ahora no pueden hacerlo”.

Las frustraciones estallaron el jueves, cuando cientos de migrantes desesperados intentaron irrumpir en la frontera, derribando parte de la valle de alambre de púas, informó Reuters. Algunos le lanzaron piedras a la policía antidisturbios y otros cayeron de rodillas gritando: “Queremos ir a Alemania”, decía el informe.

Mientras tanto, en el resto de Grecia, a medida que el clima empeora, el flujo de inmigrantes ha visto una “reducción drástica”.

Solo 155 migrantes llegaron a las islas griegas por mar el pasado domingo, según la Organización Internacional para las Migraciones, en comparación con un promedio de 4.500 travesías por día desde el inicio de noviembre.

Cambio radical: la viceprimera ministra sueca llora

La voz de la viceprimera ministra Asa Romson se quebranta, y apenas pudo contener las lágrimas cuando anunció el martes que la política de su país de “puertas abiertas” para los refugiados está terminando.

Suecia siempre se ha enorgullecido del número de refugiados que acoge —el mayor número per cápita del mundo occidental— y se considera como un país pequeño que está haciendo una enorme contribución.

Sin embargo, parece que ahora incluso el muy famoso apoyo de Suecia para brindar asilo se está desmoronando frente al gran número de refugiados que llaman a su puerta.

En los últimos dos meses, 80.000 personas han buscado refugio en Suecia, de acuerdo con su gobierno. Las estimaciones oficiales indican que hasta 190.000 refugiados podrían llegar al país de 10 millones este año.

El momento emotivo de Romson tuvo lugar cuando ella describió las “difíciles discusiones” que ha estado teniendo el gobierno sueco sobre cómo ayudar al país a hacerle frente a la situación.

El primer ministro Stefan Löfven dijo: “Me duele que Suecia ya no pueda recibir a los solicitantes de asilo a un nivel tan alto como lo hacemos actualmente”.

“Simplemente no podemos hacer nada más”.

Suecia ajustará temporalmente las normas de asilo a un nivel mínimo en la UE para alentar a los refugiados a buscar un nuevo hogar en otro lugar, dijo el gobierno.

Ancianos y enfermos ‘enfrentan maltratos’ en la frontera de Turquía

Turquía tiene “casi cerradas sus fronteras” a los sirios que huyen de los ataques aéreos y de otros actos de violencia, informó esta semana el grupo de derechos humanos Human Rights Watch.

Los guardias fronterizos turcos han estado interceptando a los sirios cerca de la frontera, golpeando y regresándolos a Siria o deteniéndolos para luego expulsarlos, según algunos testigos le dijeron al grupo.

Todas personas del grupo de 51 sirios entrevistado en Turquía dijeron que era de conocimiento común que los sirios solo podían entrar en Turquía por medio de contrabandistas.

Cuatro personas afirmaron que los guardias fronterizos turcos los golpearon, incluyendo el testimonio de un hombre de Dar’aa que cruzó el 17 de octubre:

“Uno de los guardias me golpeó en la parte posterior de mi cabeza y en las costillas con la culata de su rifle, me caí y comencé a sangrar”.

“Luego otro guardia me dio una patada en la cabeza y rompió mis gafas. Me dolió tanto que vomité”.

“No sé por qué me atacaron. ¿Tal vez pensaron que era un contrabandista?”

Gerry Simpson, investigador principal sobre refugiados, dijo: “El cierre de la frontera de Turquía está obligando a las mujeres embarazadas, a los niños, a los ancianos, a los enfermos y a los heridos a enfrentar los maltratos de los agentes de la frontera turca para escapar de los horrores de la guerra de Siria”.

Sin embargo, hay que recordar que Turquía ya acoge a un gran número de sirios. Al momento de escribir este reportaje, hasta 2,2 millones de refugiados sirios estaban registrados allí, según la Agencia de la ONU para los Refugiados.

Eso es más de la mitad de todos los refugiados sirios en todo el mundo… y una enorme presión sobre los recursos del país.

CNN le ha pedido al gobierno de Turquía una respuesta.