(CNN) – American Pharoah fue un corredor estelar en la pista y ganó miles de admiradores que lo adoran y ahora él prueba los frutos.

El semental estadounidense ganador de la Triple Corona actualmente disfruta de su retiro en Ashford Stud en Kentucky, según su propietario, Ahmed Zayat.

"Él es un profesional en todo el sentido de la palabra... no es de sorprenderse", dijo un sonriente Zayat a CNN.

Sin embargo, una cita con la categórica leyenda de las carreras de caballos no es barata... una voltereta sobre el heno con el semental de tres años tiene un precio que te hace lagrimear de 200.000 dólares por cada sesión.

Además, junto con muchas yeguas que ya hacen fila para conocer al caballo más famoso de Estados Unidos, se espera que sus ganancias en la pista de carreras, las cuales ascendieron alrededor de 8.500.000 dólares, pronto se vean opacadas.

La inversión bien valdría la pena si su cría puede producir la mitad de los resultados que el semental logró en su breve carrera de 11 competencias.

American Pharoah, el primer caballo en ganar el Derby de Kentucky, el Preakness Stakes y el Belmont Stakes en la misma temporada –la legendaria Triple Corona– durante 37 años, coronó un año histórico cuando completó en octubre un 'Grand Slam' sin precedentes al ganar la Breeders' Cup.

Para American Pharoah, la racha ganadora ha continuado en 2016 mientras el mundo de las carreras honra sus hazañas al coronar al potro con el premio al mejor caballo de carreras del mundo de 2015 (Longines World's Best Horse for 2015) en una ceremonia de gala en el Claridge's Hotel de Londres, llevada a cabo el pasado 19 de enero.

'La historia de la Cenicienta'

Es casi como que si Zayat todavía no pudiera creer que el 2015 en realidad sucedió.

"Es una historia de la Cenicienta", le dijo el dueño de American Pharoah a CNN.

"Este es el mejor resultado posible. Cuando ganas la Triple Corona haces algo que nunca ha sido hecho al ganar el Grand Slam de la Copa de Criadores".

"El venir aquí, a la suntuosa cultura equina de Gran Bretaña y ser reconocido como el caballo número 1... yo no podría estar más feliz por American Pharoah; él es el caballo de toda una vida".

El potro venció al ganador de la competencia del Epsom Derby y del Premio del Arco del Triunfo del año pasado, Golden Horn, quien terminó en segundo lugar en las clasificaciones Longines, seguido por la potranca francesa Treve y Shared Belief, de propiedad estadounidense, el cual lamentablemente sucumbió tras un cólico en diciembre.

El honor viene pocos días después de que el potro fuera nombrado por unanimidad Caballo del Año de Estados unidos en los Premios Eclipse anuales.

El atractivo de American Pharoah se ha extendido mucho más allá de los límites de la pista de carreras al generar titulares en las portadas de periódicos en todo el mundo.

Antes de su canto del cisne en la Copa de Criadores, American Pharoah atraía a 20.000 espectadores solo para verlo entrenar, con lo que se ilustra la manera en que captó la imaginación del público.

"Él es un amor... es un caballo de peluche... le encanta estar con las personas", comenta Zayat –quien nació en Egipto– acerca de un caballo que, hasta la fecha, cuenta con una gran audiencia en Twitter de 12.700 seguidores.

"Él no solo es brillante en la pista de carreras –cuando corre, está flotando– y aún como caballo, sabe cuán elegante es. Él está conectado con tantas personas... es una bendición de Dios".

Difícil de igualar

En octubre pasado, el entrenador Baffert se refirió a American Pharoah como "nuestro Secretariat de la actualidad"... una referencia al campeón de la Triple Corona de 1973, quien recibió los votos para clasificar como el número 2 dentro de los 100 mejores del Siglo XX, después del ganador Man o'War.

Baffert, de 62 años de edad, quien anteriormente había entrenado a tres ganadores del Kentucky Derby, reconoció que será difícil replicar sus logros.

"He sido afortunado al tener algunos caballos verdaderamente buenos, pero él simplemente seguía mejorando, se lucía en cada ocasión", dijo Baffert a CNN.

"(American Pharoah) nunca decayó y se hizo más y más fuerte a medida que transcurría el año. Era tan superior... hizo que mi trabajo fuera mucho más fácil. Este será un desempeño difícil de igualar... realmente nos consintió".

El hombre que lo condujo a la victoria, el jockey Víctor Espinoza está de acuerdo.

"Espero poder montar otro pero será difícil... esos no vienen siempre, solo ¡una vez cada 37 años!", dice Espinoza, quien cabalgó a California Chrome para obtener la gloria del Kentucky Derby en 2014.

"Pero siempre que esté montando, veré cómo me va. Todos los años, estoy en busca de un campeón y este año todavía lo estoy buscando".