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Celebridades

D’banj: cómo la tragedia marcó la carrera de esta desinteresada estrella del ‘afrobeat’

Por CNN

(CNN) – D’banj se encuentra en modo filosófico mientras se sienta a charlar con CNN.

“Tienes que amar el alboroto, tienes que amar la fama, tienes que amar los espectáculos. Simplemente tienes que amar los altibajos”, exclama la estrella nigeriana del afrobeat.

El artista de 35 años, quien es cantante, toca la armónica, es empresario y filántropo, es mejor conocido por su contagioso éxito de 2012 titulado “Oliver Twist”, el galardonado video que cuenta con la participación de Kanye West y ha sido visto 37 millones de veces en YouTube.

Sin embargo, mucho antes de la fama y las amistades que formó con algunas de las estrellas más grandes del mundo, fue un suceso trágico el que impulsó a quien fuera bautizado como Dapo Daniel Oyebanjo al estrellato.

Hace diez años, si le decías a tu mamá después de la escuela que querías ser músico, ella probablemente te reportaría con tu pastor o con tu imán.

D’banj nació en una familia militar en el estado de Kaduna, al noroeste de Nigeria. Rara vez se encontraba en un lugar fijo; él pasaba de un barracón al siguiente e idolatraba la vida de soldado que veía a su alrededor.

“Crecí viviendo en cada parte de Nigeria”, explica, “amaba al ejército y quería ser un superhéroe. Te lo digo, yo quería ser el primer superhéroe negro”.

“Ahora sigo haciendo lo mismo. En lugar de llevar la pistola para salvar al mundo, llevo un micrófono”.

D’banj originalmente quería seguir los pasos de su padre e inscribirse en la escuela militar, pero la trágica pérdida de su hermano mayor “cambió mi perspectiva”, dice.

“Él iba a ser piloto”, recuerda D’banj, y está consciente de la ironía de que fue un accidente de avión lo que mató a su hermano.

Tras la muerte de su hermano, D’banj estaba revisando las cosas de sus hermanos, cuando encontró una armónica, el instrumento al que recurre hoy en día.

“Tomé la armónica y fui a la escuela con ella”, dice. “A donde fuera, cualquier cosa que tuviera, trataba de tocarla. Así es como surgió mi amor por la música”.

No hables mal de su éxito

Después de un período de tiempo en el que vivió en Londres y trabajó como guardia de seguridad, D’banj regresó a Lagos en 2004. Lanzó su primer álbum “No Long Thing”, un año después. Al ser completado en dos semanas, hizo que el éxito de D’banj arrancara.

Él ganó el premio al artista del año en los MTV Africa Awards en 2009 y prosiguió a firmar un importante acuerdo con Sony Music en 2012.

“Me despierto en la mañana y sé que hace diez años no teníamos industria”, reflexiona.

D’banj tiene tres álbumes y un premio al artista del año de los MTV Africa Awards en su haber.

“Hace diez años, si le decías a tu mamá después de la escuela que querías ser músico, ella probablemente te reportaría con tu pastor, tu imán, con tus tíos o tías. Luego, por supuesto, tu padre te golpearía”.

“Hoy en día, todas las casas quieren a un artista. Todas las casas quieren a un músico o un comediante”.

D’banj, quien conoce sobre la necesidad que un artista tiene por construir una marca, menciona a Beyonce y a Jay-Z como sus influencias, pero está consciente que con un perfil tan alto viene la responsabilidad de retribuir”.

“Conocí al tío Bill Gates”, recuerda. “Al escucharlo hablar, simplemente me di cuenta de que él vale tanto y simplemente nos está ayudando. Pensé ‘Tenemos que ayudarnos a nosotros mismos ahora'”.

Cuando habló con Bono sobre ese tema, le dijo lo mismo al artista irlandés, al argumentar que “llegó el momento de que nos ayudemos a nosotros mismos. Tenemos lo que se necesita”.

En 2014, se asoció con la iniciativa One Campaign de Bono para lanzar “Do Agric”, lo cual hacía un llamado para que los gobiernos africanos invirtieran en la agricultura. Más de dos millones de africanos firmaron la petición.

“Podemos ayudar a ponerle fin al hambre en África”, argumenta, “sin la ayuda de entidades extranjeras”.

Sin embargo, aunque el trabajo humanitario es de gran importancia para él, D’banj tiene ambiciones a lo largo de un área amplia de intereses.

El artista que ha ganado varios premios ya ha superado los ránquines y ha conseguido patrocinios de Ciroc y Beats By Dre. Sin embargo, lo que realmente codicia, le dice a CNN, mide 34 cm de alto, pesa 4 kg y está cubierto en oro.

“¡Voy por un Óscar!”, explica. El discurso ya está preparado, y él espera que lo veas en tu pantalla de televisión más cercana algún día.

“Los amo, los amo a todos… quiero agradecerle a mi madre; quiero agradecerle a mi padre y a mi abuela… Quiero decirle a mi madre, a mi padre y a toda África… gracias por apoyarme. ¡Gracias a todos!”

Si hubiera un Óscar a la ambición, D’banj sin duda sería digno de una nominación.