(CNN Español) - República Dominicana registró una disminución significativa en cuanto al número de muertos por dengue, que en el presente año llegó a 32, en comparación de los 107 del 2015, lo que significa una reducción de la mortalidad a un 34,4 %, según datos del Ministerio de Salud Pública, ratificados por la Organización Panamericana de la Salud.

El Ministerio, a través de la Dirección General de Epidemiología (DIGEPI), informó en un reporte publicado el primero de diciembre que a lo largo del año se habían registrado 6.410 casos sospechosos, con una mortalidad en el 0,5 % de éstos.

En cuanto al virus del Zika, transmitido por el mosquito Aedes Aegypti, el mismo que puede contagiar el dengue, el Ministerio y la DIGEPI aseguraron que en las últimas cuatro semanas se habían reportado doce casos sospechosos del contagio del virus en seis provincias. En total, se han reportado 5.225 casos a lo largo del año, 950 de ellos correspondientes a mujeres en el primer semestre de embarazo.

(Crédito: ERIKA SANTELICES/AFP/GettyImages)

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Veintidós bebés presentaron indicios de microcefalia tras su nacimiento, con diagnóstico confirmado de contagio de Zika en la madre. Otras 285 personas infectadas con el virus presentaron síntomas del síndrome de Guillain-Barré.

Según el Ministerio, otras enfermedades generadas por el consumo de agua y alimentos no debidamente procesados (como el cólera, la salmonelosis, la hepatitis viral tipo A y la toxoplasmosis) se mantienen en “niveles de control”. En noviembre se registraron 14 casos de enfermedad colérica, lo que suma 46 en todo el 2016.

En agosto del 2015, las autoridades investigaron un brote de cólera en la comunidad de Bonao (centro del país) y concluyeron que los pobladores consumían agua de un pozo sin tratar.

El 28 de noviembre, las autoridades declararon que el Comité de Emergencias en Salud (COES) estuviera en sesión permanente ante la posibilidad de que se presentaran brotes súbitos de enfermedades tras la fuerte temporada de lluvias, que dejó decenas de muertos en gran parte de las provincias septentrionales del país.

Una de las medidas tomadas por el COES fue decretar la eliminación colectiva de los criaderos de mosquitos como las aguas estancadas, cuyo número de depósitos creció tras los fuertes temporales que azotaron el país entre octubre y los últimos días de noviembre.