(CNN Español) - El Ayuntamiento de Madrid puso en marcha un operativo vial por las fiestas de fin de año que ha creado polémica en la capital del país.

El gobierno capitalino informó que cerraría a la circulación vehicular hasta seis carriles de la Gran Vía, una de las calles principales de Madrid, con el fin de convertirla en una arteria principalmente peatonal.

Esto, debido a que durante estas fechas, en años anteriores, se registraba un notable incremento de los desplazamientos de ciudadanos al centro, con el consiguiente aumento del tráfico y la saturación de los estacionamientos.

Combinado con la gran afluencia de peatones, esto llevó a las autoridades en aquel momento a realizar cortes de circulación sin previo aviso, afectando la movilidad en la zona.

Para evitar que este año se repitiera la misma situación, el gobierno municipal anunció el cierre parcial de la Gran Vía. Así, hasta cuatro de los carriles serán utilizados por peatones y los otros dos por autos mientras el plan esté en marcha.

Las acciones tomadas por el gobierno local, encabezado por la alcaldesa Manuela Carmena, de Ahora Madrid, una coalición de unidad popular, generaron críticas de la oposición.

Esperanza Aguirre, portavoz del grupo municipal del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Madrid, ha cuestionado que no se consultara a la ciudadanía sobre los cierres y acusa que se afecta el derecho de los ciudadanos a usar sus coches.

Asimismo, la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, que controla el servicio de Metro, anunció que aumentaría hasta en 50% la oferta de trenes.

Los cortes a la circulación, que se extienden a otras vías secundarias de la ciudad, aplicarán del 2 al 11 de diciembre, del 16 al 18 de diciembre y, sin interrupción, del viernes 23 de diciembre al domingo 8 de enero, informaron las autoridades de movilidad.