CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
EE.UU.

Un recorte de impuestos afectaría a millones de la clase media

Por Jeanne Sahadi

(CNNMoney) — Los republicanos intentan eliminar una deducción fiscal que ayuda a muchos en la clase media.

La deducción fiscal estatal y local es una de las muchas exenciones de impuestos que se consideran en Washington, como una manera de compensar el costo de los recortes de impuestos que el Partido Republicano propone.

La exención de impuestos permite a los contribuyentes que detallan sus deducciones no incluir sus impuestos a la propiedad, así como sus impuestos estatales y locales sobre la renta o los impuestos generales sobre las ventas.

Los negociadores de impuestos republicanos enfatizan su deseo de que la reforma tributaria ayude a la clase media. Y señalan que los hogares con mayores ingresos tienden a beneficiarse más de la deducción estatal y local.

Es verdad. Pero la actualización de un estudio publicado esta semana revela que millones de personas de la clase media también podrían verse afectadas por la derogación de la desgravación fiscal.

El estudio, realizado por la Asociación de Funcionarios de Finanzas Gubernamentales con datos del Servicio de Impuestos Internos de EE.UU. (IRS por sus siglas en inglés), encontró que casi el 40% de los contribuyentes que ganaron entre 50.000 y 75.000 dólares en 2015 reclamó la deducción. Eso es casi 7,6 millones de hogares.

De los que tuvieron ingresos entre 75.000 y 100.000 dólares (6,9 millones de hogares), el 53% la reclamaron; al igual que el 76% de los que ganaron entre 100.000 y 200.000 dólares (13,9 millones de hogares).

Algunos argumentarán que un ingreso de seis cifras de hasta $200.000 dólares nunca debe ser considerado como de “clase media”. Pero la verdad es que depende del tamaño del hogar y el lugar donde se vive. Por ejemplo, un ingreso de 150.000 dólares para una familia de cinco en una ciudad costosa con altos impuestos sería considerado de clase media para esa área.

Por el contrario, una persona soltera que gana 75.000 dólares en una ciudad poco costosa y con bajos impuestos podría considerarse un buen salario relativamente hablando.

Los datos de los funcionarios de finanzas estatales no indican el tamaño del hogar en su distribución de ingresos. Pero un análisis de los datos del IRS de 2014 por el Tax Policy Center encontró que de todos los que detallan y ganan entre 50.000 dólares y 75.000 dólares, casi la mitad eran solteros, mientras que solo un tercio eran solteros en la categoría de 75.000 a 100.000 dólares, y solo el 16% nunca estuvo casado en el grupo de 100.000 a 200.000 dólares.

Quienes declaran impuestos en todos los estados se verían afectados por la derogación, incluidos los estados republicanos sin impuesto a la renta, según el informe. Por ejemplo, una familia de tres personas en Conroe, Texas, que gana 100.000 dólares, ahorra 2.450 dólares en sus impuestos federales debido a la deducción fiscal estatal y local.

Dicho esto, es imposible saber si el cobro total de impuestos de esa familia aumentaría o se mantendría igual porque la reforma fiscal implicaría otros cambios en el código tributario. Por ejemplo, los republicanos han dicho que quieren duplicar la deducción estándar. Eso podría disminuir la pérdida de la deducción estatal y local.

Pero el informe de los funcionarios de finanzas estatales y locales señala que eso podría no ser suficiente para ofrecerles una desgravación fiscal real: incluso si la deducción estándar se triplicara, “una parte significativa de los contribuyentes aún terminaría con aumento de impuestos”.

El grupo, junto con otros representantes de las finanzas estatales y locales y los funcionarios de presupuesto, son parte de una agrupación de presión contra la derogación.

Los defensores de la preservación de la desgravación fiscal argumentan que evita la doble imposición sobre el mismo ingreso y provee una base de ingresos más sólida para que los gobiernos locales brinden servicios esenciales. Pero los que argumentan a favor de la derogación dicen que la deducción obliga a las personas de los estados con bajos impuestos a subsidiar a las personas que viven en estados con altos impuestos.