(CNN) – El puente peatonal que colapsó este jueves en la Universidad Internacional de la Florida, en Miami, debía mejorar la seguridad: su propósito era permitir que los peatones y ciclistas pudieran cruzar a salvo una concurrida avenida de ocho carriles, después de que un vehículo atropelló a un estudiante de la institución el año pasado. Pero la tragedia revela otra historia.

La construcción se desplomó meses antes de que se abriera al público y aplastó los automóviles que se encontraban debajo: al menos seis personas murieron. Los nombres de las víctimas no fueron revelados inmediatamente, pues las autoridades están intentado contactar a las familias, según explicó el portavoz de la Policía de Miami-Dade, Álvaro Zabaleta.

Sin embargo, la primera en ser identificada fue una joven de origen ecuatoriano, según el diario El Nuevo Herald. El padre de Alexa Durán, una estudiante de 18 años de la Universidad Internacional de la Florida, le reveló al periódico que ella había muerto en el accidente.

“Mi pequeña niña quedó atrapada en el carro y no pudo salir”, sostuvo Orlando Durán. Alexa estaba conduciendo una camioneta bajo el puente. Un pasajero logró salir del auto y se encuentra en el hospital con heridas en su cuello y piernas.

Ahora, los investigadores tienen la difícil tarea de descubrir por qué ocurrió este accidente y quién debería ser considerado responsable. “Si alguien hizo algo mal, los encontraremos responsables”, sostuvo el gobernador de Florida, Rick Scott.

El rescate

Este viernes, los equipos de emergencia emprendieron una nueva tarea. Cambiaron su misión de rescate por un “proceso muy lento” de cavar entre los escombros para hallar a más víctimas y preservar la evidencia alrededor de los restos inestables del puente, según indicó Zabaleta.

Los rescatistas esperan encontrar más cuerpos a medida que se remueven los escombros, indicó el director de la Policía de Miami-Dade, Juan Pérez, este viernes. De las seis personas que murieron, cinco seguían bajo los restos del puente para la mañana de este viernes, especificó Zabaleta. Después del colapso, al menos nueve personas fueron llevadas a hospitales, según señalaron las autoridades.

Uno de los propósitos que tienen los equipos de emergencia es levantar el puente de los vehículos que aplastó, usando una gran bolsa inflable de aire, como le confirmó a CNN una fuente cercana a la investigación por el desplome del puente.

De hecho, remover los escombros y recuperar los cuerpos será una labor tediosa porque deben romperse grandes porciones del puente, según explicó Pérez. Y, para que eso suceda, es necesario que lleguen más equipos al lugar, añadió.

El presidente de la Universidad Internacional de la Florida, Mark Rosenberg, aseguró que la institución siguió los procesos requeridos durante la construcción del puente. También dijo que todos los contratistas fueron certificados por el estado.

El senador Marco Rubio, quien visitó la escena este jueves, publicó en su cuenta de Twitter: "Los cables que suspendían el puente de #Miami se habían aflojado y la empresa de ingeniería ordenó que se apretaran. Se estaban ajustan cuando colapsó hoy”. Rubio ha sido profesor visitante de la universidad durante los últimos 10 años.

“Sonó como si el mundo si estuviera acabando”

Los testigos de la tragedia describieron que este jueves oyeron un fuerte estruendo y después encontraron víctimas, incluyendo a trabajadores de la construcción, esparcidas en medio de los escombros. Otras personas quedaron atrapadas en los autos, añadieron.

The new FIU bridge just collapsed

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El nuevo puente de la Universidad Internacional de la Florida acaba de colapsar

Giovanni Hernández recordó que “sonó como una bomba, como muchas bombas en una sola”. “Sonó como si el mundo si estuviera acabando y cuando miras, todo lo que puedes ver es el puente en el suelo. Fue horrible”, le dijo a la afiliada de CNN WSVN.

Jenna Méndez, sargento de la policía de la ciudad de Sweetwater, relató que se detuvo por un semáforo en rojo y entonces vio que el puente se desplomó. Inicialmente pensó: “¿Por qué habrían derribado el puente en pleno día?”. Cuando condujo hacia adelante vio los carros aplastados y se dio cuenta que “esto no fue a propósito, esto fue una catástrofe”, le explicó a CNN.

Entonces corrió hasta los escombros y vio a trabajadores de la construcción heridos, encima de los restos del puente, dijo Méndez. Dos hombres tenían huesos fracturados y otros dos estaban inconscientes –uno no respiraba y el segundo tenía un gran corte en la cabeza–.

“Empecé a gritarles a los civiles en la multitud: ‘Por favor, tráiganme médicos… Necesito ayuda aquí’”. Un doctor llegó y ella empezó a ayudar, continuó Méndez.

Doctores y estudiantes de medicina corrieron a la escena desde un edificio cercano y comenzaron a tratar a las víctimas, afirmó Isabella Carrasco, una estudiante de la Universidad de Miami que pasó debajo del puente en un automóvil justo antes del colapso. Vio al menos cinco coches atrapados debajo del puente, dijo.

“Alguien a un lado de la vía le preguntó a una agente de policía si había escuchado alguna respuesta de las personas dentro del automóvil”, relató Carrasco, "y ella negó con la cabeza y dijo que no”.

El Centro Médico Kendall Regional recibió 10 pacientes, incluidos dos en condición crítica, según el director médico de traumatismos, Mark G. McKenney.

La idea de un puente seguro

El tramo principal –que pesaba 950 toneladas– del puente se instaló apenas el sábado pasado, usando un proceso de construcción acelerada con la intención, en parte, de reducir el tiempo en la interrupción del tráfico. Además, fue diseñado para resistir un huracán de categoría 5.

El propósito de esta estructura era conectar el campus de la Universidad de la Florida con Sweetwater, que es el hogar de más de 4.000 de sus estudiantes, según un comunicado de prensa en el sitio web de la institución. Esta es la segunda universidad pública más grande de la Florida, con cerca de 50.000 alumnos.

El tramo de 53 metros se había ensamblado a un lado de la avenida, para no interrumpir el tráfico. Y el sábado pasado, cuando empezaron las vacaciones de primavera de la universidad, una plataforma movió el tramo a su posición sobre la calle mientras los miembros de la comunidad se reunían para mirar. El proceso duró aproximadamente seis horas.

Se esperaba que el puente estuviera abierto a los peatones y ciclistas en 2019.

“Es exactamente lo contrario de lo que pretendíamos, y queremos expresar nuestras más profundas condolencias a la familia y seres queridos de aquellos que fueron afectados”, dijo en un video el presidente de la universidad, Rosenberg. “El puente se trataba de la colaboración, de la vecindad, de hacer lo correcto”, insistió. “Pero hoy, estamos tristes. Y todo lo que podemos hacer es prometer una investigación exhaustiva, llegar al fondo de esto y llorar a los que hemos perdido”.

Las empresas constructoras prometen investigar

Las compañías que participaron en la construcción del puente expresaron sus condolencias por las víctimas y se comprometieron a descubrir lo que ocurrió.

MCM, una firma que construye el puente, sostuvo en un comunicado que realizaría “una investigación completa para determinar exactamente qué fue lo que salió mal y cooperará con los investigadores en la escena en todos los sentidos”.

La empresa que diseñó el puente, FIGG Bridge Engineers, declaró: “Cooperaremos plenamente con todas las autoridades apropiadas para revisar lo que sucedió y por qué. En nuestra historia de 40 años, nunca antes había sucedido algo como esto”.

Bolton Pérez y Asociados, una tercera compañía que participó en la construcción del puente, no cpmentó de inmediato.

El Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte dirigirá la investigación federal, y un equipo de investigadores llegó en la noche de este jueves.

Dakin Andone, Rosa Flores, Kevin Conlon, María Moloney, Deanna Hackney, Amanda Watts, Justin Lear, René Marsh, Jamiel Lynch, Chris Boyette y Keith Allen contribuyeron a este informe.