(CNN) - La Iglesia católica de Australia ha rechazado los llamamientos para que se obligue a los sacerdotes a denunciar el abuso infantil revelado en confesionarios.

La Iglesia dijo el viernes que aceptaría el "98%" de las recomendaciones hechas por una investigación gubernamental de alto nivel sobre el abuso sexual infantil, la Comisión Real, que descubrió relatos impactantes de abusos generalizados dentro de las instituciones religiosas australianas.

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Pero los líderes de la Iglesia dijeron que mantendrían la santidad de la confesión, argumentando que eliminarla infringiría las libertades religiosas.

"La única recomendación que no podemos aceptar es eliminar el sello de la confesión", dijo la hermana Monica Cavanagh, presidenta de Catholic Religious Australia en una conferencia de prensa.

La decisión de la Iglesia de rechazar la recomendación sigue siendo un gran obstáculo para que la institución recupere la confianza del público, que ha sido dividido por los escándalos de abuso infantil en Australia y en el extranjero.

Además, llega en medio de una semana tumultuosa para la Iglesia católica a medida que aumenta la presión sobre el papa Francisco para que asegure que los abusadores dentro de la iglesia rindan cuentas.

Dirigiéndose a las multitudes en Dublín, Irlanda, el pasado fin de semana, el pontífice habló de su vergüenza por los "crímenes atroces" cometidos en las últimas décadas y pidió el perdón de los que habían sufrido.

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El secreto de confesión es "inviolable"

La hermana Cavanagh dijo que la Iglesia estaba "profundamente comprometida con la seguridad infantil y el sello de confesión, que consideramos inviolable. No aceptamos que la salvaguarda (de la seguridad infantil) y el sello sean mutuamente excluyentes".

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Bajo la ley Católica Romana, los sacerdotes corren el riesgo de ser excomulgados si divulgan lo que se ha dicho en la confesión, ya sea por sus palabras o acciones.

"El sello sacramental es inviolable, por lo tanto, está absolutamente prohibido que un confesor traicione de manera alguna al penitente en palabras o de cualquier manera y por cualquier motivo", según el Vaticano.

Los informes obligatorios difieren entre los estados y territorios de Australia, pero en la mayoría de los lugares, los cuidadores profesionales deben informar a las autoridades sobre presuntos casos de abuso infantil.

"Creo que es terrible que la Iglesia católica no esté poniendo la seguridad de los niños australianos como su prioridad número uno... No vivimos bajo la ley canónica", le dijo a CNN Leonie Sheedy, directora ejecutiva de Care Leavers Australasia Network.

Un informe pionero

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El histórico informe de la Comisión Real describió el abuso de niños en las instituciones religiosas de Australia como una "tragedia nacional".

"Ahora sabemos que miles de niños han sido abusados sexualmente en muchas instituciones en Australia. Debemos aceptar que el abuso sexual infantil institucional ha estado ocurriendo por generaciones", dijo el informe.

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El arzobispo Mark Coleridge, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Australia, dijo que si bien la Iglesia no quitaba el secreto del confesionario, estaba dispuesta a admitir las fallas del pasado y cambiar para recuperar la confianza del público.

"Hacemos la promesa de 'nunca más'. No habrá encubrimiento. Responderemos rápidamente a las acusaciones, mejoraremos la estructura de gobierno, seremos más transparentes y escucharemos", dijo.

"Sabemos que solo las acciones, no las palabras, pueden reconstruir la confianza, y hasta que no se reconstruya la confianza, todas las disculpas del mundo perderán la marca".

- Eric Cheung de CNN contribuyó con informes desde Hong Kong.