Nota del Editor: Fernando Berckemeyer es un periodista peruano egresado de la Pontificia Universidad Católica de Perú con maestría en leyes de la Universidad de Harvard. Es el vicepresidente regional de la Comisión de la Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa. Exdirector del periódico El Comercio (2014-2018).

(CNN Español) - El gobierno de España presentó el 23 de septiembre una queja ante la OEA en contra de su secretario general, Luis Almagro, por haber dicho que José Luis Rodríguez Zapatero "está en el grado más alto de la imbecibilidad".

Almagro hizo su afirmación luego de que Zapatero vinculara las sanciones impuestas por la comunidad internacional al régimen de Nicolás Maduro con la crisis económica venezolana.

Unas declaraciones muy peculiares por parte de Zapatero, si uno toma en cuenta que, por un lado, las sanciones no han sido impuestas contra Venezuela, sino que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado con nombre y apellido a jerarcas del régimen de Maduro. Y, por otro lado, que Venezuela ya era noticia por su inflación, la escasez y la caída de la producción mucho antes de que se pusieran en práctica las sanciones de las que habla Zapatero.

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La "excepción de la verdad" es una figura muy interesante que existe en el Derecho, por la que el juez puede permitir en algunos casos a un acusado de injuria a librarse de ser condenado si demuestra que lo que ha dicho es verdad.

Por supuesto, se puede pensar que siempre hay que guardar las formas.

Pero luego uno ve que Rodríguez Zapatero también ha dicho que el plan del régimen para salir de la crisis económica —el plan del famoso “cero mata cero”, creado por primera vez en la "historia económica del mundo" según Maduro— va "en la línea de lo que se necesita".

Y uno recuerda también cómo Rodríguez Zapatero convalidó las últimas elecciones del régimen, cuestionadas por la comunidad internacional, al acusar a la oposición de no querer dialogar. Y entonces surge la pregunta honesta: teniendo en cuenta que la palabra usada por Almagro existe y recoge una realidad humana que también existe, ¿no se podría contestar a la queja del gobierno español con la excepción de la verdad?

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Uno recuerda cómo Zapatero convalidó las últimas elecciones del régimen, cuestionadas por la comunidad internacional, al acusar a la oposición de no querer dialogar"

Fernando Berckemeyer