(CNN) – Pronóstico de la Cámara de Representantes: los demócratas ganarán 228 escaños (y la mayoría de esa cámara), mientras los republicanos alcanzarán solo 207. Una victoria demócrata entre los 204 y 263 puestos se encuentra dentro del margen de error.

Pronóstico del Senado: los republicanos obtendrán 52 escaños (manteniendo el control del órgano legislativo) en el siguiente Congreso, mientras que los demócratas conseguirán únicamente 48. Cualquier cifra entre los 47 y 57 puestos para los republicanos está dentro del margen de error.

Las encuestas revelan que los votantes demócratas están animados frente a las elecciones intermedias de noviembre. Sin embargo, hay una excepción a la tendencia: los latinos. Esta población parece mucho menos entusiasta que casi todas las otras partes de la base demócrata. Y nuestro pronóstico muestra que dicho partido tiene problemas en los distritos donde los latinos cuentan con un peso importante.

Examiné los cinco distritos del Congreso en el país que actualmente son controlados por los republicanos y donde al menos el 50% de la población en edad de votar es latina. Como era de esperarse, estos lugares están en California, la Florida y Texas.

En cada uno de ellos, los demócratas presentan un desempeño inferior al de Hillary Clinton durante las elecciones presidenciales de 2016.

California 21: Clinton ganó este distrito por 16 puntos. Se pronostica que el demócrata TJ Cox pierda por 7 puntos.

Florida 25: Clinton perdió aquí por solo 2 puntos. El pronóstico es que la demócrata Mary Barzee Flores sea derrotada por 8 puntos.

Florida 26: Clinton ganó el distrito por 16 puntos. Se espera que la demócrata Debbie Mucarsel-Powell triunfe con menos de un punto.

Florida 27: Clinton consiguió este distrito por 20 impresionantes puntos. La expectativa es que Donna Shalala logre la victoria con menos de 4 puntos.

Texas 23: Clinton ganó aquí por 3 puntos. Se pronostica que la demócrata Gina Ortiz Jones pierda por 6 puntos.

En total, los candidatos demócratas registran un desempeño inferior al de Clinton en un promedio de 14 puntos en los distritos donde al menos el 50% de los electores son latinos.

Parte de la razón por la que los demócratas tienen un bajo rendimiento está relacionada con la poca participación de los latinos. Una encuesta de septiembre pasado, realizada en el Distrito 23 de Texas por el Siena College y el diario The New York Times, proyectó que los latinos conformarían el 49% de los votantes en 2018, pese a que representan el 65% de todos los electores registrados en el distrito. Un análisis de Politico sobre todos los sondeos de Siena College y The New York Times señala que esta división es indicativa en los distritos a nivel nacional.

También parece probable que algunos latinos en estos distritos, cuyo voto fue por Clinton en 2016, se estén inclinando ahora por los candidatos republicanos. En una reciente encuesta de Mason-Dixon, realizada en el distrito 27 de Florida, los latinos tenían entre 20 y 40 puntos más de probabilidades de votar por un republicano este año para el Congreso que en 2016 para la presidencia.

Ahora, debe destacarse que históricamente estos distritos han sido más republicanos de lo que indicaría la elección presidencial de 2016. En todos ellos, el promedio de partidismo ponderado (que toma en cuenta las últimas elecciones estatales y locales, además de los resultados de los comicios presidenciales) resulta más republicano que la votación presidencial de 2016.

La capacidad de los candidatos republicanos en dichos distritos para mantener esa divergencia (entre los patrones electorales durante la carrera presidencial y los de la elección a la Cámara) debe atribuirse al menos parcialmente a que ellos se están moviendo hacia el centro.

De los cuatro republicanos en funciones que se postulan en estos cinco distritos, el representante Will Hurd de Texas tiene el registro de votantes más conservador. Y todavía es más moderado que aproximadamente el 75% de la bancada republicana. Además, ha sido un abierto crítico de Trump.

Estos registros moderados, como mínimo, probablemente han sofocado la ira de algunos votantes de Clinton, en la medida en que no sienten la necesidad de presentarse en noviembre.

Ahora, no es seguro que los demócratas salgan con las manos vacías en los distritos con mayoría latina que actualmente están representados por un republicano. Probablemente, ganarán en los distritos 26 y/o 27 de Florida.

Sin embargo, el hecho –que está lejos de ser una garantía– habla del problema principal que los demócratas parecen tener con los votantes latinos de cara a las elecciones intermedias de 2018