(CNN) - La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se enfrentará a los líderes de la UE este miércoles en una cumbre decisiva, ya que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, advirtió que Reino Unido está avanzando hacia un Brexit desastroso.

Las conversaciones durante el fin de semana se estancaron, con el jefe negociador de la UE, Michel Barnier, diciendo que "las cuestiones clave aún están abiertas". El punto de fricción sigue siendo el tema espinoso de la frontera irlandesa. La Unión Europea quiere que Reino Unido acuerde una posición de respaldo o de último recurso que garantice una frontera abierta entre Irlanda del Norte, que estará fuera de la UE, y la República de Irlanda, que seguirá siendo un estado miembro de la UE.

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Una fuente familiarizada con las conversaciones dijo a CNN que los negociadores estaban muy cerca de un borrador de acuerdo, pero que murió en Londres en mayo.

Ahora la líder británica tiene menos de 48 horas para cambiar las cosas, antes de que se dirija a una reunión de líderes europeos el miércoles por la noche.

Su experiencia más reciente en la cumbre de la UE fue contundente, ya que Tusk y otros rechazaron sus propuestas y arruinaron la actitud de Reino Unido hacia las negociaciones.

La evaluación más condenatoria provino del presidente francés, Emmanuel Macron, quien dijo a May que el Brexit fue vendido al pueblo británico por "mentirosos (que) se fueron al día siguiente para que no tuvieran que gestionarlo".

En una declaración de emergencia ante el Parlamento de Reino Unido el lunes, May defendió el "progreso real" realizado en las negociaciones, pero agregó una propuesta de la UE sobre cómo manejar la frontera de Irlanda del Norte "amenaza la integridad de nuestro Reino Unido".

La primera ministra británica, Theresa May.

La primera ministra británica, Theresa May.

¿Y si no hay trato?

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Si bien queda por resolver una gran cantidad de problemas en el proceso increíblemente complicado de sacar a Reino Unido de la UE, el mayor problema sigue siendo el de la frontera de Irlanda del Norte.

Tanto Londres como Bruselas están buscando asegurar que no haya una frontera dura en Irlanda. La eliminación de los puntos de control fue una parte clave del Acuerdo de Viernes Santo que llevó la paz a Irlanda del Norte después de años de violencia mortal.

Para los líderes europeos, la mejor manera de garantizar esto es con un acuerdo de "respaldo", en el cual, al fallar otras soluciones, Irlanda del Norte permanecerá estrechamente vinculada a las regulaciones europeas sobre bienes y servicios, incluidos los acuerdos aduaneros, después de que Gran Bretaña abandone el bloque.

May argumenta que esto equivale a dividir el Reino Unido en diferentes zonas aduaneras.

Pero su contrapropuesta, de que todo Reino Unido permanezca dentro de la unión aduanera de la UE por tiempo limitado, ha sido rechazada por Bruselas.

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Todos los intentos de reconciliar estas posiciones han fracasado hasta ahora.

May enfrenta presiones no solo dentro de su Partido Conservador, sino también por sus aliados en el Parlamento, los unionistas demócratas o DUP, un partido de derecha de Irlanda del Norte decidido a evitar la reunificación con la República de Irlanda. El DUP dijo que no aceptará ningún acuerdo que resulte en que Irlanda del Norte sea tratada de manera diferente al resto de Reino Unido.

Si el DUP rompiera con los conservadores, May podría enfrentarse a una votación de no confianza en el Parlamento que desencadene unas elecciones generales, con la posibilidad tan importante de que los tories pierdan el poder por completo.

Los informes en la prensa británica dijeron que los líderes del DUP se están preparando para un Brexit sin acuerdo como el resultado más probable debido a este problema. Tusk, también, advirtió a los líderes de la UE el lunes que deberían estar listos para lo peor.

- James Griffiths, de CNN, contribuyó a este reporte.