CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Al galope

Los hipódromos más lindos del mundo: desde playas hasta lagos congelados

Por Bianca Britton

(CNN) —  Si el estruendo del galope de los caballos purasangre y la excitación de una carrera no lo cautiva, el escenario magnífico seguramente lo hará.

Desde los terrenos de un castillo del siglo XVI, a las playas, lagos cubiertos de nieve, el césped espléndido y un hipódromo incrustado entre rascacielos, el deporte de la realeza ofrece algunos sitios de los que pueden disfrutar los aficionados a las carreras.

Este es un vistazo a algunos de los hipódromos más lindos del mundo.

Meydan, Dubai

Presume de tener el primer hotel cinco estrellas, restaurantes y un museo al lado de la pista. El Hipódromo Meydan de Dubai es la catedral de las carreras hípicas del siglo XXI.

La tribuna mide más de 1.6 km y tiene capacidad para 60.000 espectadores. Es más, tiene una piscina panorámica en la terraza.

Desde que reemplazó al Hipódromo Nad Al Sheba en 2010, Meydan alberga a una de las pruebas más reputadas del hipismo: la Copa del Mundo de Dubai.

Recientemente, se aumentó el fondo del premio a US$ 12 millones. El ganador de 2019 se llevará la asombrosa cantidad de US$ 7.200.000.

St. Moritz, Suiza

Al sofisticado centro de esquí se le conoce por los deportes invernales de nivel mundial, la ostentación, el glamour y ahora también por las carreras hípicas

El escenario para el evento hípico, que se lleva a cabo tres días al año, no es su hipódromo típico. Los caballos y jinetes compiten sobre un lago congelado con el trasfondo invernal de las montañas de Engandina.

No es de extrañar que el evento atraiga a más de 35.000 espectadores cada año, seducidos por las carreras de caballos y de esquí. Los esquiadores son jalados por caballos sin monturas alrededor de una pista glacial de 2.700 metros.

Hipódromo de Flemington, Australia

Flemington, la sede de la famosa Copa Melbourne, es el hipódromo más antiguo en Australia. Se utilizó por primera vez en 1840. Melbourne se había fundado cinco años antes.

Las instalaciones reacondicionadas estallan como un caleidoscopio de colores y energía durante el evento de la Copa Melbourne. La famosa prueba, llamada también “La carrera que paraliza una nación”, es un referente cultural y deportivo, no solo en Australia sino en todo el mundo.

La copa Melbourne fue durante mucho tiempo la carrera que entregaba los más elevados premios en Australia antes de verse superada por la Everest. En total, entrega 5.3 millones de dólares, de los cuales 2.8 millones fueron para el ganador de la edición del 2018.

Piazza Del Campo, Italia

Para ser claros: no hay otra carrera en el mundo como la del Piazza del Campo en Italia. La carrera de caballos Palio di Siena, que se celebra dos veces al año, en julio y agosto, se remonta a los tiempos medievales, cuando inicialmente se utilizaban búfalos.

Dos veces al año los jinetes de diez ciudades de los 17 distritos, conocidos como Contrade, corren tres veces alrededor de la plaza principal de Siena para conquistar Il Palio.

Alrededor y en el centro de la plaza mayor de Siena se amontonan los espectadores. La carrera se celebra en el circulo alrededor de la plaza.

Algunos la han llamado “la carrera más dura del mundo” para los jinetes que llevan los colores de sus distritos y montan sin silla.

Happy Valley, Hong Kong

En las alturas, junto a los rascacielos de Hong Kong, está el hipódromo Happy Valley, que se construyó en 1845 para entretener a los expatriados británicos que estaban en la ciudad.

Es un hipódromo magnífico en el centro de la ciudad, rodeado de apartamentos enormes y rascacielos, que ofrece a los visitantes unas vistas excepcionalmente bellas, a la vez que ven carreras de caballos.

Con un aforo de hasta 55.000 espectadores, los siete niveles de sus gradas suelen llenarse con fanáticos locales y turistas.

Con un patio cervecero, música en directo y diversión entre las carreras, el hipódromo se ha convertido en un lugar de reunión tras la jornada laboral, especialmente con lo que llaman el “Miércoles Feliz”.

Ascot, Inglaterra

El nombre Ascot evoca a la realeza, la elegancia, la alta moda y las carreras de clase mundial.

El hipódromo fue inaugurado en 1711 por la reina Ana y es uno de los lugares más reconocidos en el calendario de carreras de caballos.

El momento culminante es el Royal Ascot, con la presencia de la reina Isabel II y otros miembros de la realeza británica, junto a más de 300.000 espectadores a lo largo de los cinco días que dura el evento.

Con un premio de 5.5 millones de libras esterlinas, el Royal Ascot es el evento de más valor en Gran Bretaña, aunque Ascot auspicia muchas más carreras de talla mundial, como, por ejemplo, los clásicos Rey Jorge Sexto y Reina Isabel cada mes de julio.

El hipódromo tiene dos circuitos, plano y con obstáculos, en un césped de diez kilómetros de largo saliendo del Castillo de Windsor.

De hecho, sigue en principio siendo propiedad de la familia real británica. Sin embargo, el parlamento aprobó una ley especial en 1.813 para asegurarse de que el hipódromo iba a seguir siendo público.

Chantilly, Francia

Espectacular y atemporal, el hipódromo de Chantilly se ubica frente al increíble Chateau de Chantilly del siglo XVI, en un triple tramo a unos 50 kilómetros al norte de París.

El hipódromo, que se inauguró en 1832, incluye también las majestuosas Grandes Cuadras, que fueron construidas en 1719 por el propietario del terreno, Luis Enrique, Duque de Borbón, príncipe de Conde.

En 2016 y 2017 tuvo lugar en Chantilly el premio del Arco de Triunfo, la carrera de caballos más valiosa de Europa, mientras se modernizaba a Longchamp por unos 145 millones de dólares.

Ambos premios del Jockey Club y el premio Diane Longines, sinónimos de excelencia equina y moda francesa elegante, se celebran en Chantilly.

Carreras de Laytown, Irlanda

Cada año, y solo por unas horas, una franja de arena en la costa irlandesa se convierte en lo que quizás es el momento más especial del calendario de carreras.

Laytown Races, cercana a Dublín, capital del país, es la única carrera en la playa oficial en Europa.

Es una tradición de hace 150 años que atrae a más de 5.000 visitantes cada año, con los espectadores ocupando las gradas temporales instaladas encima de las dunas de arena.

Los organizadores luchan contra el reloj y la marea para preparar el espectáculo, porque el hipódromo se construye sobre la arena.

Goodwood, Inglaterra

Goodwood es la imagen de Inglaterra en persona, con uno de los escenarios más bellos del deporte.

La ondulante campiña del Sussex se despliega en frente de la brillante tribuna blanca, que acoge a algunas de las carreras más prestigiosas de Europa.

El momento cumbre es el famoso mitín Glorious Goodwood, un festival que es una de las joyas de la corona del calendario británico. El evento combina carreras de primer grado con alta moda.

El trazado ondulado del hipódromo es una exigente prueba para caballos y jinetes que han venido visitando este pintoresco rincón pintoresco de Inglaterra desde 1802.

Cheltenham, Inglaterra

Puede que la carrera National Hunt no sea lo más glamoroso de las carreras, pero Cheltenham es ciertamente la excepción.

No solo propone el evento de salto más prestigioso del mundo, sino uno de los escenarios más imponentes para admirar este deporte.

El Festival de Cheltenham, con el trasfondo de los idílicos montes idílicos de Costwold, se convierte cada mes de marzo en una verbena para los hinchas de salto de Irlanda y Gran Bretana.

Los dueños, jinetes y entrenadores de todo el mundo aspiran a una victoria en este famoso evento, con la prestigiosa Copa de Oro como recompensa final.