CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Ciencia

Esta cueva albergó a algunos de los primeros humanos conocidos hace 300.000 años

Por Ashley Strickland

(CNN) — En las estribaciones de las montañas Altái, en Siberia, se encuentra una cueva que contiene algunas de las claves para entender a los primeros humanos que caminaron por la Tierra. La cueva de Denísova es el único lugar en el mundo donde se han encontrado fósiles que pertenecen a unos misteriosos humanos antiguos llamados denisovanos.

No sabemos cómo eran los denisovanos. Los fósiles que se han encontrado son fragmentos de hueso y dientes. Pero sí sabemos que se superpusieron con los neandertales. Uno de los fósiles encontrados en la cueva reveló que eran restos de una hija de un denisovano y un neandertal, y la cueva de Denísova es el único sitio donde se han encontrado restos del hombre de Neandertal y homínido de Denísova juntos.

MIRA: Este podría ser el único sobreviviente de una tribu aborigen

Pero gracias a las nuevas técnicas de datación y los fósiles descubiertos en la cueva, los investigadores ahora saben más sobre la historia de la cueva y los que buscaron refugio en ella hace cientos de miles de años.

La entrada a la cueva Denísova.

Dos nuevos documentos en la revista Nature describen fechas del material y fósiles encontrados en la cueva para llenar una brecha cronológica clave sobre quién ocupó la cueva y cuándo.

publicidad

La cueva guarda bien sus secretos. Las excavaciones han estado en curso allí durante 40 años. Sus tres cámaras contienen capas literales de la historia, que incluyen restos de animales y plantas, fragmentos de carbón y fósiles de neandertal y denisovano. Han sido recuperados huesos fragmentados de cuatro denisovanos, dos neandertales y de una hija de ambas especies. No se han encontrado restos humanos modernos en la cueva.

Los artefactos de piedra se han fechado en fases desde el Paleolítico Medio inicial hasta el Paleolítico Superior.

Pero la datación por radiocarbono por lo general es más efectiva hasta hace 50.000 años. Y las capas de la cueva no son prístinas. Ciclos de congelación y descongelación, madrigueras de animales o incluso el desplazamiento de los sedimentos pueden desplazar huesos y herramientas de piedra.

Natalia Belousova y Tom Higham tomaron muestras en la cámara principal de la cueva de Denísova.

LEE: Así sobrevivieron nuestros ancestros a un abrupto cambio climático hace 11.000 años

Ahora, las nuevas técnicas de datación usadas por dos equipos de investigadores han establecido una cronología para la cueva, que se extiende desde hace 300.000 años hasta hace unos 20.000 años. Ellos creen que los denisovanos vivieron en la cueva hace entre 287.000 y 55.000 años y se superpusieron con la ocupación neandertal de la cueva hace entre 193.000 y 97.000 años.

Las técnicas de datación se aplicaron a los fragmentos de huesos, dientes y carbón, así como a los sedimentos de cuevas.

«Esta es la primera vez que podemos asignar con confianza una edad a toda la secuencia arqueológica de la cueva y su contenido», dijo en un comunicado Tom Higham, coautor del estudio y subdirector de la Unidad de Aceleradores de Radiocarbono de la Universidad de Oxford.

Por separado, la datación de los fósiles de los denisovanos muestra que el fósil más antiguo estuvo allí hace 195.000 años. El fósil más joven de denisovano fue de hace entre 76.000 y 52.000 años. Y colgantes y agujas hechas de hueso databan de entre 49.000 y 43.000 años, convirtiéndose en los artefactos más antiguos encontrados en el norte de Eurasia.

Los investigadores también creen que es posible que los denisovanos los hicieran. Las herramientas de piedra permiten la sugerencia más temprana de que los humanos antiguos ocuparon la cueva hace 300.000 años, mientras que los fósiles muestran que es más probable que los denisovanos comenzaran su ocupación de la cueva hace 200.000 años, con neandertales que llegaron poco después. La hija del neandertal y el denisovano revela que los dos se conocieron y se mezclaron hace 100.000 años cuando el clima era cálido y estable.

MIRA: Los genes de los neandertales podrían explicar la forma de nuestros cráneos, dice un estudio

A medida que se encuentran más fósiles y se datan los sedimentos y las herramientas, eso podría extender la línea de tiempo para los neandertales y los denisovanos, dijeron los investigadores.

La cueva protegía a los neandertales y los denisovanos de diferentes climas cuando el área albergaba bosques cálidos y húmedos antes de los períodos de la tundra más fría, según los investigadores, de acuerdo los restos vegetales que se descubrieron.

Uno de los pendientes recuperados de la cueva.

«Esta línea de tiempo confiable nos permite vincular la información arqueológica, ambiental, fósil y ADN a través del espacio y el tiempo para buscar patrones de cambio en la presencia de homínidos, el comportamiento y sus interacciones con el clima imperante», escribió, en un correo electrónico, Zenobia Jacobs, autora del estudio y profesora del Centro de Ciencias Arqueológicas de la Universidad de Wollongong. «Abre muchas oportunidades para interrogar el registro arqueológico con más detalle».

Las técnicas de datación incluían el modelo bayesiano, como la datación por radiocarbono y las series de uranio y la datación por luminiscencia estimulada ópticamente (que determina la última vez que el sedimento de cuarzo fue expuesto a la luz) con edades genéticas de los fósiles determinadas por el ADN mitocondrial extraído de ellas.

LEE: Estos huesos revelan que un ave gigante se comió a un niño neandertal

«Aunque todavía puede haber cierta incertidumbre sobre las edades detalladas de los restos, dada la naturaleza y la complejidad de los depósitos y los métodos de datación utilizados, el panorama general ahora está claro», dijo Robin Dennell en un artículo que acompaña a los estudios de Nature. Dennell, un arqueólogo paleolítico de la Universidad de Exeter, no estuvo asociado con ninguno de los estudios.

Un pendiente inicial del Paleolítico Superior.

«Por lo tanto, la ascendencia denisovana en aborígenes australianos y guineanos podría ser el resultado del mestizaje directo entre sus ancestros y denisovanos, pero no sabemos dónde tuvo lugar esta interacción», dijo Jacobs.

Aunque se ha establecido una cronología y y fechas más claras, la nueva información genera más preguntas sobre los antiguos humanos que vivían en la cueva de Denísova.

«Aunque estos nuevos estudios han ocultado algunos de los misterios de la cueva de Denísova, otras preguntas intrigantes aún no han sido respondidas por nuevas investigaciones y descubrimientos futuros», dijo en un comunicado Richard Roberts, coautor de ambos estudios y director del Centro de Ciencias Arqueológicas de la Universidad de Wollongong.

Las excavaciones previas se han llevado a cabo casi en su totalidad en las cámaras principal y este de la cueva de Denísova, dijo Jacobs.

MIRA: El misterio de los círculos que hicieron neandertales en una cueva francesa

«Por lo tanto, continuaremos nuestro estudio en la tercera cámara (sur), donde las excavaciones han comenzado recientemente y continúan en este momento. Además, estamos ocupados trabajando en una gran cantidad de otros sitios en la región de Altái, para proporcionar un cronología a escala regional para la ocupación de los homínidos y el historial ambiental del sur de Siberia», dijo.