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Donald Trump

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Los demócratas debaten sobre el tema de la impugnación de Trump tras el informe de Mueller

Por Stephen Collinson

Washington (CNN) — Los demócratas aún están tratando de buscar una respuesta efectiva al informe del fiscal especial Robert Mueller tras dejar el camino despejado para que el presidente Donald Trump hiciera una celebración de la victoria llena de hechos distorsionados.

El partido mayoritario de la Cámara de Representantes tiene programado realizar una conferencia telefónica a las 5 pm ET del lunes para discutir los próximos pasos que dará después del informe. Y el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara, el demócrata Adam Schiff, dijo el domingo que su comisión se reunirá en las próximas semanas para una discusión de alto nivel sobre si habrá juicio político contra Donald Trump.

Trump entró en el vacío político, llenando el fin de semana con tuits indignados sobre un informe que es poco probable que termine su presidencia, pero que sí presentó un panorama impactante sobre su comportamiento.

Sus ataques en Twitter subrayaron cómo el presidente y su secretario de Justicia William Barr han controlado la narrativa política durante el final de la investigación de Mueller durante casi un mes y han dejado a los demócratas confundidos, buscando cómo responder.

“A pesar de que no hay colusión, no hay obstrucción, los radicales de la izquierda demócrata no quieren continuar legislando por el bien de la gente, sino solo para investigar y perder tiempo. Esto le está costando mucho a nuestro país y le costará a los demócratas mucho más en 2020!”, tuiteó Trump este domingo.

El fiscal especial presentó a los líderes demócratas un dilema con sus hallazgos matizados —que los contactos entre el equipo de Trump en 2016 y los rusos no representaban una conspiración— y su incapacidad de exonerar al presidente por la obstrucción de la justicia.

Los demócratas temen que un intento de expulsar a Trump a través de un juicio político sea contraproducente dado el número de republicanos en el Senado y, por lo tanto, podría envalentonar al presidente y darle aún más impulso a su base de votantes en 2020.

Pero si no logran censurar a Trump de alguna manera, eso validaría su comportamiento de 2016 e ignora la rica evidencia de que utilizó el poder presidencial para frustrar una investigación federal. También haría que los demócratas parezcan impotentes e incapaces de aprovechar la mayoría de la Cámara de Representantes que ganaron después de jurar restringir a Trump.

Los presidentes de las comisiones demócratas de la Cámara de Representantes estuvieron presentes en varios programas de entrevistas del domingo en un aparente esfuerzo por recuperar la iniciativa política, tres días después de la publicación de una versión editada del informe final del fiscal especial.

La reacción del partido a la asombrosa historia de Mueller sobre la interferencia electoral en Rusia, y las mentiras, recriminaciones y encubrimientos en la Casa Blanca hasta ahora carece de un hilo coherente.

Algunos de los principales demócratas han descartado prácticamente las audiencias de juicio político. Algunos dicen que el tema aún puede estar en la mesa, mientras que otros argumentan que es demasiado pronto para decidir.

“Es una decisión muy difícil y vamos a tener un comité sobre esto en las próximas semanas para tratar de averiguar cuál es el mejor curso”, dijo Schiff en “Fox News Sunday”.

El presidente de la Comisión Judicial de la Cámara, Jerry Nadler, dijo que algunas de las acciones de Trump detalladas en el informe de Mueller parecían ser “material de juicio político”.

Pero agregó en “Meet the Press” de NBC: “No creo que hagamos eso. Podríamos llegar a eso. Puede que no. Como he dicho antes, es nuestro trabajo revisar toda la evidencia”.

El presidente de la comisión de Supervisión de la Cámara, Elijah Cummings, señaló el riesgo político de abrir audiencias de juicio político.

“El hecho es que creo que tenemos que tener mucho cuidado aquí”, dijo Cummings en Face the Nation de CBS. “Muchos de los estadounidenses no creen claramente que el presidente Trump esté haciendo cosas para destruir nuestra democracia”.

Precaución de los candidatos de 2020

Los candidatos demócratas de 2020 también están divididos sobre qué hacer tras el reporte, lo que se suma a la sensación de que Trump ya ha sacado ventaja después del informe.

La senadora de Massachusetts Elizabeth Warren se distinguió de sus rivales al convertirse en la primera candidata de 2020 en pedir un juicio político.

Pero otra importante candidata demócrata, la senadora de California Kamala Harris, dijo a los reporteros que aunque creía que Trump había obstruido la justicia, quería ver la “evidencia subyacente”.

El alcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, dijo que estaba en manos del Congreso decidir si Trump debía ser acusado.

“Creo que puede merecer (el juicio político), pero mi enfoque, ya que no formo parte del Congreso sino que formo parte de (la carrera presidencial de 2020), es darle una derrota decisiva en las urnas si es el candidato republicano en 2020”, dijo Buttigieg el viernes.

La ausencia en Washington de la demócrata más poderosa de la nación, la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, quien se encontraba en una delegación del Congreso en el extranjero cuando se publicó el informe el jueves, puede haber sido en parte culpable de una respuesta demócrata de baja potencia al informe.

“El caucus tiene programada una conferencia telefónica para el lunes para discutir este grave asunto, que será tan pronto como nuestro análisis y las tradiciones religiosas de esta Temporada Santa lo permitan”, dijo Pelosi en una carta a los miembros.

Trump también se benefició de la decisión de Barr de publicar el informe antes del fin de semana de Pascua, cuando el Congreso estaba fuera de la ciudad y los líderes del Partido Republicano se salvaron de ser puestos en la mira pública por el informe.

Trump atacó la investigación de Mueller en una tormenta de tuits que duró todo el fin de semana

Aunque el presidente afirma que está exonerado, no está listo para superar la investigación de Mueller.

“¿Cómo pueden acusar a un presidente republicano por un crimen cometido por los demócratas? ¡HAGAN QUE ESTADOS UNIDOS SEA GRANDIOSO DE NUEVO!”, escribió un enojado Trump en otro tuit.

El presidente y sus partidarios dicen que la investigación es en sí misma un síntoma de corrupción en el FBI y un intento del establishment de Washington para invalidar su elección.

Pero la evidencia de contactos repetidos entre sus asesores y los rusos en 2016, en medio de un esfuerzo de Moscú por interferir en las elecciones y favorecer a Trump, en retrospectiva hace casi inevitable que suenen las alarmas en la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.

El abogado de Trump, Rudy Giuliani, quien habló en el programa State of the Union de CNN insistió que no hubo una violación ética de la campaña en las múltiples reuniones con los rusos sobre las que más tarde mintieron los asesores del presidente.

“No hay nada de malo en tomar información de los rusos”, dijo Giuliani.

Las tormentas de tuits del presidente se caracterizaron por distorsiones e imprecisiones, pero fueron típicas de la efectiva ofensiva que ha montado durante meses para desacreditar a Mueller.

Su estrategia ha asegurado que no haya grietas en su base electoral, ofreció forraje para la máquina de propaganda de noticias conservadora e hizo imposible que la mayoría de los críticos del Partido Republicano en el Congreso estuvieran en desacuerdo con él.

También podría haber ayudado a fomentar la atmósfera política en la que los principales demócratas se han alejado de la perspectiva acusarle, por temor a que pueda desencadenar una reacción política.

La conclusión del informe sobre la conspiración también contribuyó a los incesantes esfuerzos de Trump para convencer a los votantes de que “no hubo colusión” y los hallazgos no concluyentes de Mueller sobre la obstrucción permitieron a Barr establecer una narrativa que no tenía caso que el presidente respondiera.

  • Mira: Ni colusión ni obstrucción: ¿se acabó la nube gris sobre la presidencia de Trump con la publicación del informe Mueller?

Los demócratas de más alto rango no tienen posiciones definitivas sobre el juicio político

Incluso antes de que se publicara el informe, demócratas como Pelosi desconfiaban del juicio político, argumentando que la mejor manera de tratar con Trump era tratar de destituirlo de su cargo en 2020.

La sabiduría convencional de Washington se ha consolidado detrás del argumento de que los demócratas podrían quedar expuestos a acusaciones de exceso de autoridad si intentan expulsar a Trump.

Mientras tanto, los candidatos demócratas de 2020 no han escuchado muchas peticiones de impugnación por parte de los votantes que están más preocupados por el aumento de los costos de atención médica y la desigualdad económica.

Y una encuesta nacional realizada antes de la publicación del informe editado de Mueller muestra que solo hay una minoría de votantes a favor del juicio político y el apoyo incluso se estaba cayendo entre los demócratas.

Pero la estrategia demócrata del lunes también sugiere que los líderes del partido entiendan que no pueden permitirse parecer demasiado tímidos.

Como alternativa a las audiencias de juicio político, los presidentes de la Cámara Demócrata tratarán de mantener la presión sobre Trump con el testimonio público de Barr y Mueller.

También se están llevando a cabo varias otras investigaciones en el Capitolio que han provocado enfrentamientos sobre los impuestos de Trump, su historial empresarial anterior y la conducta de su Casa Blanca.

Los demócratas esperan que tal actividad sirva para construir el caso para que los votantes crean que el presidente Trump no está en condiciones de cumplir un segundo mandato. En este escenario, los hallazgos de Mueller pueden servir como forraje para quien aparezca como el candidato demócrata de 2020.

Pero la ruta de no impugnación también conlleva riesgos políticos que aún no se han considerado mucho en Washington.

Si Trump gana la reelección en 2020, los líderes demócratas enfrentarán preguntas sobre por qué no usaron su poder para herir al presidente con una saga de impugnación cuando tuvieron la oportunidad y por qué no obligaron a los senadores del Partido Republicano a defender públicamente el comportamiento que los críticos dicen que es inaceptable en un presidente.

 

— Manu Raju y Ashley Killough de CNN contribuyeron a este informe.