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Cine

‘Batman’, la película de Tim Burton, cumple 30 años; conoce al fanático que la hizo posible

Por Scott Huver

(CNN) — Tres décadas después de que la película “Batman”, de 1989, del director Tim Burton se convirtiera en un éxito de taquilla y en un fenómeno de la cultura pop, la decisión de llevar al Caballero Oscuro a la gran pantalla parece que debió haber sido una obviedad. Pero en los años previos al estreno de la película, era tan difícil penetrar las barreras de Hollywood como lo era penetrar en la baticueva.

Un fanático sumamente dedicado se negó a renunciar a su cruzada para llevar al superhéroe a la pantalla grande, y al hacerlo ayudó a redefinir la percepción de Batman en el ojo público.

MÁS: Cómo Batman cambió para siempre gracias a la película de Tim Burton de 1989

“Cuando me gradué de la escuela secundaria tenía más de 30.000 libros de historietas que ocupaban todo la cochera de mi padre; él nunca metió su automóvil en la cochera”, recuerda el productor de “Batman” Michael E. Uslan sobre su obsesión con los cómics en su juventud, al crecer en los años sesenta. “Fui a la primera Comic-Con de la historia, durante el verano del 64, en un hotel barato de la ciudad de Nueva York; fui uno de los primeros miembros de los fanáticos organizados de cómics cuando apenas se estaba formando. Cuando tenía 11 años, conocí a Stan Lee por primera vez y fue una experiencia que cambió mi vida”.

Su pasión llegó a la edad adulta mientras asistía a la Universidad de Indiana, donde dio un discurso en el departamento de folclore con una versión entonces inaudita que comparaba a los héroes del cómic con un panteón de la mitología moderna: Flash era análogo al dios griego Hermes y a Mercurio, de los romanos, y así sucesivamente.

Cuando un decano que había leído cómics cuando era niño descalificó el discurso de Uslan por ridículo, este le pidió que recordara la historia de Moisés y luego señaló los innegables paralelos con el conocido origen de Superman. “Se detiene, me mira fijamente por una eternidad y luego dice: ‘Su curso está acreditado'”, dice Uslan. “Entonces me convertí en el primer profesor universitario de cómics”.

Con algo de autopromoción, la popular clase de Uslan se convirtió en tema de los medios. De repente, recibió llamadas de apoyo de Stan Lee (“A quien siempre me refiero como mi zarza ardiente”, bromea), al igual que el futuro presidente de DC Comics, Sol Harrison, quien llevó a Uslan a Nueva York y encontró maneras de poner en práctica sus habilidades para la compañía entre semestres, una relación que consolidó su conexión con su superhéroe de cómics favorito, Batman.

“Comencé a escribir cómics de Batman, que era mi sueño desde los ocho años”, recuerda Uslan, el cumplimiento de un deseo que lo aterró durante “diez minutos” hasta que formuló su próximo sueño, uno que se había estado generando desde 1966, cuando debutó la tan esperada serie de televisión” Batman”, protagonizada por Adam West y Burt Ward, y que sorprendió al joven Uslan con su versión burlona del héroe que él sabía que tenía raíces oscuras y góticas.

“Todo lo que puedo describirte de esa noche es que estaba emocionado y horrorizado al mismo tiempo por lo que estaba viendo en la televisión”, recordó. “Como un fanático extremo que realmente conocía toda la historia de Batman, este no era el verdadero Batman. Esta no era la criatura de la noche que acosa a criminales perturbados en las sombras. Me di cuenta de que se estaban burlando de Batman. Se creó como una comedia y el mundo se estaba riendo de Batman”.

Michael E. Uslan

“Esa noche hice una promesa, como la promesa que hizo Bruce Wayne: ‘De alguna manera, algún día le mostraré al mundo el verdadero Batman e intentaré borrar de la conciencia colectiva de la cultura mundial estas nuevas palabras, ‘¡Pow! ¡Zap! y Wham!'”.

A principios de los años 70, el legendario escritor de cómics Dennis O’Neil y el artista revolucionario Neal Adams habían iniciado con éxito un regreso al tono más oscuro y sombrío que distinguió al co-creador Bob Kane y las historias más tempranas de Batman de Bill Finger, un movimiento que los fanáticos y colegas creadores adoptaron como un medio de limpiar el mal gusto que dejaba entre los fieles la serie de televisión, que había sido enorme, pero solo brevemente, omnipresente en su popularidad.

Uslan, quien para entonces había conseguido un trabajo en la industria del cine, llevó a Harrison de DC un nuevo discurso: “Quiero comprar los derechos de Batman y quiero hacer una película de Batman oscura y seria y mostrarle al mundo el verdadero Batman”. Harrison lo instó a reconsiderar “La marca está tan muerta como un dodo'”, recordó Uslan que le dijeron. “Me dijo: ‘Michael, ya nadie está interesado en Batman'”.

Pero Uslan se mantuvo en su idea y en 1979 formó equipo con el respetado exejecutivo de MGM Benjamin Melnicker para adquirir y vender los derechos de cine y televisión.

“Me rechazaron todos los estudios y todos los pequeños grandes”, dijo Uslan. “Básicamente, me dijeron que era la peor idea que habían escuchado, que estaba loco. No puedes hacer películas de cómics serias. No puedes hacer superhéroes oscuros. No puedes hacer una película de una vieja serie de televisión. Nunca se ha hecho”.

La miniserie de Batman de 1985 de Frank Miller, “The Dark Knight Returns”, impulsó el argumento de Uslan de que el héroe podría prosperar en las historias más oscuras, resueltas y psicológicamente complejas, a la popularidad generalizada.

“Lo que hizo fue que convenció tanto a Hollywood como al público en general de que los cómics estaban madurando y creciendo y que ya no eran solo para niños pequeños”, dice Uslan. “Ese cambio en la percepción fue sumamente importante para que esta película se levantara, y también de la atmósfera de aceptación hacia ella”.

Pronto se incorporó un cineasta emergente llamado Tim Burton, conocido por su sentido visual vanguardista e imaginativo, y afecto por los personajes monstruosos.

Fue Burton quien dio en el blanco.

“Él tuvo la visión”, dice Uslan. “Sabía cómo hacer la primera película de superhéroes seria y revolucionaria del mundo. Me dijo: ‘Esta película, si vamos a hacerla de esta manera y que no haya risas involuntarias de la audiencia, no se trata de Batman. Tiene que tratar sobre Bruce Wayne. Tenemos que mostrar a un Bruce Wayne tan obsesionado y orillado a ser psicótico que las audiencias dirán ‘oh sí, ese es un tipo que se disfrazaría de murciélago y saldría y haría eso’. Fue clave para toda la suspensión de la incredulidad”.

“Luego dijo: ‘Gotham City tiene que ser el tercer personaje más importante de esta película”, agregó Uslan “‘Desde los primeros fotogramas de la película, tenemos que convencer al público de que Gotham City es real, porque esa es la única forma en que tomarán en serio a Batman y al Joker’. Tenía toda la razón”.

De repente, las piezas aparentemente dispares comenzaron a formar un conjunto convincente: el actor ganador de un Premio de la Academia, Jack Nicholson, se unió para interpretar al Joker, un papel que parecía hecho a la medida para él. La elección de Burton de su colaborador de “Beetlejuice” Michael Keaton, conocido principalmente por películas de comedia, para interpretar a Batman produjo interminables debates entre fanáticos sobre las serias intenciones de la película. Prince, el genio de la música pop del momento, proporcionó una banda sonora funky, mientras que Danny Elfman entregó una música original operística y melancólica. Otro ganador del Oscar, el diseñador de producción Anton Furst, creó una Gotham City por un lado era pura opresión industrial, y por otra, un monumento gótico.

De alguna manera, todo se integró y, cuando el personaje cumplió 50 años, nació una franquicia exitosa, una que impulsaría las ventas de cómics, lanzaría una dinastía de juguetes y productos, engendró más iteraciones de cine y televisión, así como un nuevo género cinematográfico de superhéroes y, quizás lo más importante, reinventó a Batman como el vengador oscuro de la noche que siempre debió ser (a pesar de los buenos recuerdos de Adam West).

“Mi creencia siempre fue ‘encontremos a grandes cineastas que aman a este personaje, que lo entienden y lo conocen, que tienen una visión para él'”, dice Uslan, cuyo nombre sigue apareciendo en los créditos de todas las películas y programas de televisión de Batman. “Con Batman en particular, se trata de historia, historia, historia y personaje, personaje, personaje. No se trata de explotar cosas y presumir de efectos especiales. Se trata de su humanidad … Es importante respetar siempre al personaje, que ahora está celebrando su 80 aniversario”.