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Venezuela

¿Debilita o fortalece a Maduro el éxodo venezolano?

Por Carlos A. Montaner

Nota del editor: Carlos Alberto Montaner es escritor y analista político de CNN. Sus columnas se publican en decenas de diarios de España, Estados Unidos y América Latina. Montaner es, además, vicepresidente de la Internacional Liberal.

(CNN Español) — Uno de los mayores éxodos de la historia es el de los venezolanos. 

Según las Naciones Unidas, se trata de más de cuatro millones de personas.

Frente a este doloroso fenómeno hay, al menos, dos posturas: la de los que piensan que son más los factores que favorecen al régimen que los que lo perjudican.

Los que piensan que el éxodo favorece al régimen creen que si esos millones de seres humanos se hubiesen quedado en Venezuela, el régimen habría implosionado. Esa es la “teoría de la olla de presión“.

Yo no creo en ella. Me parece que quienes la apoyan están extrapolando las leyes de la física a un fenómeno político y policiaco que no se rige por esas reglas.

Corea del Norte apenas tiene exiliados y no implosiona. Bolivia no implosiona, pese a que su población no huye en masa.

En mi opinión, la URSS y sus satélites europeos tenían muy poca emigración e implosionaron.

Los alemanes comunistas erigieron un muro para evitar que la gente huyera. 

Si la Stasi hubiera creído que al sistema no le favorecía la existencia del muro, no lo hubiera defendido. 

MIRA: Juan Guaidó estima que se duplicará el éxodo venezolano

Los regímenes totalitarios cuentan con un sistema casi hermético para sostenerse en el poder que sólo se resquebraja cuando cede la cúpula dirigente.

Es absurdo, inmoral y contraproducente pedirles a los venezolanos que no abandonen un barco que se está hundiendo.    

Lo razonable es ayudarlos a recuperar las libertades cuanto antes, pero eso requiere sociedades y naciones capaces de forjar una política exterior conjunta y activa. Algo de lo que las democracias en América Latina han carecido siempre.