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México

¿Sigue México la senda comunista?

Por Carlos A. Montaner

Nota del editor: Carlos Alberto Montaner es escritor y analista político de CNN. Sus columnas se publican en decenas de diarios de España, Estados Unidos y América Latina. Montaner es, además, vicepresidente de la Internacional Liberal.

(CNN Español) — Se va conociendo la agenda general de Andrés Manuel López Obrador en México: instaurar el comunismo. Ese es el objetivo. Lo ha dicho Luciano Concheiro, subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública.

El alto funcionario federal aseguró que para transformar a México es necesario ser comunista. Especialmente, en lo que se refiere a la “Cuarta Transformación” que dará cuenta de lo que llama “capitalismo rapaz”, resume Alexis Pavón en su nota de prensa.

A mi juicio, esas declaraciones son un globo sonda del Gobierno de López Obrador. Ningún funcionario, salvo un gran irresponsable, se atreve a decir algo así sin consultarlo antes. Creo que López Obrador quiere medir la reacción de los mexicanos ante esa deriva.

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Concheiro no es un ignorante, sino un fanático. Los fanáticos suelen disfrazar o ignorar la realidad. Hay una entrevista que le hace Nodal en la que Concheiro describe su fascinación con el Che Guevara y su “hombre nuevo”. Tal vez no leyó, no entendió, o pensó que estaba pagada por la CIA la biografía del Che escrita por el excanciller mexicano Jorge Castañeda, castrista en su primera juventud y gran conocedor de la realidad cubana.    

Lo sorprendente del señor Concheiro y de otros camaradas mexicanos es que ignoran el desastre causado por el modelo comunista en las dos docenas de países que han intentado crear el “paraíso del proletariado”.

Piensan que en México será diferente y esperan que les juzguen por sus benéficas intenciones y no por los desastrosos resultados obtenidos en todas las sociedades en las que han tratado de implantar esas nefastas ideas.

Si López Obrador no es responsable de lo que digan sus funcionarios, tiene una magnífica oportunidad de separarse de esa declaración despidiendo a Concheiro. Si lo mantiene en el cargo es porque está de acuerdo con los disparates que ha dicho su subalterno. Así de simple.