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Coronavirus

Coronavirus

Estados Unidos se prepara para una pandemia de coronavirus que podría durar hasta 18 meses e «incluir múltiples oleadas de enfermedad»

Por Christina Maxouris

(CNN) — Casi dos meses después del primer caso de coronavirus en EE.UU., El gobierno federal se prepara para una pandemia que podría durar hasta 18 meses o más e «incluir múltiples oleadas», según un informe obtenido por CNN.

Si bien el documento no dice que la administración Trump crea que la pandemia durará tanto tiempo, indica que los funcionarios deben asumir un plazo más largo para garantizar la preparación.

Los hospitales ya han dado la voz de alarma al ir acabándose rápidamente los suministros, mientras el brote en el país no da señales de desacelerarse: en solo 24 horas, los casos se dispararon en más del 40%.

El gobierno anunció esta semana que ayudaría a compensar la posible escasez de suministros médicos y desplegaría dos naves hospitalarias para reforzar la capacidad médica.

Casi 9.000 estadounidenses han dado positivo por el virus. Al menos 149 han muerto.

«Lo veo, en cierto sentido, como ser presidente en tiempos de guerra», dijo ¡ Donald Trump en una conferencia de prensa el miércoles. «Porque eso es lo que estamos librando. La situación aquí es muy difícil».

Para frenar la propagación del virus, los gobernadores de todo el país entraron en acción esta semana, aplicando medidas drásticas como cerrar las escuelas, obligar a bares y restaurantes a ofrecer solamente comida para llevar y prohibir las reuniones masivas.

Algunos líderes locales en California, incluido el alcalde de San Francisco, London Breed, quien fue el primero en aplicar estas medidas, han dado instrucciones a sus residentes de «refugiarse en su lugar» y no salir de casa más que para lo indispensable.

Cerca de 10 millones de residentes están bajo esa orden. El condado de Solano, el último en unirse a otros condados del Área de la Bahía en la aplicación de la orden, les dijo a sus residentes que se queden quietos hasta el 7 de abril.

«Nos tomamos en serio esta crisis de salud y tratamos de proteger a nuestra comunidad a la vez que garantizamos el funcionamiento de las partes esenciales de nuestro condado e intentar mitigar la enorme carga que pesa sobre los trabajadores y las empresas», dijo en un comunicado la doctora Bela Matyas, funcionaria de Salud Pública del Condado de Solano.

Pero en muchas comunidades de EE.UU., esa carga ha resultado ser enorme, y algunos hospitales dicen que solo les queda equipo para unos días.

Cosiendo máscaras a mano

En el suroeste del estado de Georgia, a los hospitales les quedan máscaras solamente para tres días, dijo a CNN Scott Steiner, presidente de Phoebe Putney Health Systems.

«Nos hemos acabado los suministros de cinco meses, ahora seis meses, en menos de una semana», declaró. «Se nos está haciendo difícil».

Para que los suministros duren más, Steiner dijo que miembros de su personal están haciendo máscaras a mano, cosiéndolas.

«Usamos tejido quirúrgico, y este es nuestro prototipo», contó. «Tenemos alrededor de 3.000 hechas. Creemos que podemos hacer 200.000. Tardaremos algunas semanas, pero lo tenemos que hacer porque no sabemos cuándo llegará el próximo envío».

Del resto del país llegan historias similares, sobre este tipo de suministros caseros.

«Nos quedó solo medio día en equipo de protección personal», dijo el miércoles la Dra. Amy Compton-Phillips, directora clínica y vicepresidenta ejecutiva de Providence St. Joseph Health, una red de más de 50 hospitales. «Hemos buscado desesperadamente debajo de las piedras, intentando encontrar el equipo que necesitamos».

En general, dice, esos hospitales juntos suelen utilizar 250.000 máscaras al año. En tres meses de este año, un solo hospital ha utilizado esa misma cantidad.

«El aumento de la demanda ha superado por mucho la oferta», explicó Compton-Phillips. Entonces, los hospitales recurren a hacer su propio equipo.

«Vamos a lanzar un desafío de 100 millones de máscaras con instrucciones sobre cómo fabricar las máscaras y el diseño para que puedas hacerlas en casa. Porque algo hay que hacer. Y sabemos que la cadena de suministros global está bajo enorme presión», añadió.

Medidas estatales contra la escasez

En el condado de King, donde se registró uno de los primeros brotes en Estados Unidos, las autoridades dijeron el miércoles que instalaron un hospital temporal en un campo de fútbol.

El campo le daría al condado 200 camas médicas adicionales. Las autoridades de salud estiman que se necesitan unas 3.000 camas más en el condado.

«La situación evoluciona rápidamente y exige acciones rápidas y decisivas», señaló un comunicado de prensa de la ciudad de Shoreline, en el estado de Washington. «El condado actúa para reaccionar ante la creciente necesidad de camas de hospital en la región (y) está en proceso de instalar carpas y otra infraestructura para prepararse».

En Maryland, las autoridades de salud redoblan esfuerzos para aumentar sus camas en al menos 6.000.

«Estamos preocupados por cuestiones como camas de hospital, capacidad, equipos de protección personal y respiradores artificiaoes y todas esas cosas», dijo el miércoles el gobernador de Maryland, Larry Hogan. «Todos los gobernadores están tomando las medidas necesarias para salvar la vida de las personas en sus estados, acciones sin precedentes que estamos tomando».

En Nueva York, el gobernador Andrew Cuomo dijo que el virus llegaría a su punto máximo en 45 días y pidió 110.000 camas adicionales.

«Todos hablan de aplanar la curva», le dijo a Chris Cuomo, de CNN, a principios de esta semana. «No veo una curva. Veo una ola. Y la ola golpeará el sistema de salud y … será un tsunami».

El estado ya tiene 3.000 respiradores, pero Cuomo dice que no es suficiente.

Michael Dowling, presidente y director ejecutivo de Northwell Health, fue elegido por el gobernador de Nueva York para liderar un equipo de emergencia para aumentar la capacidad hospitalaria. Dijo que quiere comprar hasta 500 respiradores artificiales, que pueden costar entre 20.000 y 40.000 dólares por máquina.

Mientras tanto, ante la abrupta demanda, los fabricantes de respiradores dicen que es difícil satisfacer la demanda.

«Es más de lo que podemos fabricar actualmente», dijo Kathrin Elsner, líder del equipo de Respiradores MarCom en Hamilton Medical Inc. Elsner comentó que la compañía ya ha recibido cientos de pedidos y solicitudes en las últimas semanas.

Mientras tanto, los hospitales rurales más pequeños de Estados Unidos, que en muchos casos no tienen más de 25 camas y solo un respirador, podrían verse obligados a transferir pacientes a instalaciones más grandes si ven un aumento repentino en los casos.

«Ese es el Estados Unidos rural», dijo Alan Morgan, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Salud Rural. «Hay una alta proporción de personas mayores de bajos ingresos con altas necesidades de salud. Por lo tanto, si hubiera un brote en una comunidad rural, la situación se agravaría rápidamente».

Todavía no sabemos muchas cosas del virus

A pesar de las predicciones sobre cómo evolucionará la situación en los próximos meses en Estados Unidos, en el sistema de atención médica y en todo el mundo, un alto funcionario de salud de EE. UU. dice que todavía hay muchas incógnitas.

«Está evolucionando», declaró el Dr. Anthony Fauci, de los Institutos Nacionales de Salud, a CNN el miércoles por la noche. «Está evolucionando, cada día sabemos más y más».

En los últimos días, las autoridades han destacado el papel que pueden jugar los más jóvenes en cuánto y cuán rápido se propaga el virus, y han instado a los jóvenes a seguir las advertencias y tomarlas en serio.

«Ustedes tienen la responsabilidad, la responsabilidad social, de proteger a los vulnerables», afirmó Fauci. «Y la cumplirán, curiosamente, si no se dejan infectar, porque deben asegurarse de no transmitir la infección a alguien a quien podría afectarle más».

Los estudios recientes y un brote en Massachusetts indican que los infectados asintomáticos podrían contribuir a propagar el virus más de lo que se pensaba.

«Podría ser que entre la generación de millenials, nuestra generación más grande, nuestra futura generación, que nos sacará adelante en las próximas décadas, haya una cantidad desproporcionada de infecciones en ese grupo», según la Dra. Deborah Birx, coordinadora de la respuesta al coronavirus de la Casa Blanca.

«Así que vuelvo a acudir a esa generación … no solo pidiéndoles que presten atención a lo que está en la guía, sino que además se aseguren de que todos y cada uno de ustedes se protegen», sostuvo. «No puede seguir habiendo reuniones que siguen ocurriendo en todo el país con personas sin trabajo que socializan en grandes grupos y propagan el virus… Usted podría contagiárselo a alguien con algún problema de salud que desconocemos y tener graves consecuencias».

(Con información de Mark Morales, Sarah Moon y Athena Jones)