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Opinión | Los mensajes contradictorios de las celebridades de “One World” y los manifestantes liberales

Por Dean Obeidallah

Nota del editor: Dean Obeidallah, exabogado, es el presentador del programa diario de radio SiriusXM “The Dean Obeidallah Show” y columnista de The Daily Beast. Síguelo en @DeanObeidallah. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Ver más artículos de opinión CNNe.com/opinion.

(CNN) — El contraste no pudo haber sido más marcado este sábado. Por un lado, había manifestantes, muchos carteles que saludaban a Donald Trump, con personas paradas una al pie de otra sin mascarillas en las calles de varias ciudades. Por otro lado, estaba el “One World: Together at home”, alentando a las personas a quedarse en casa para detener la propagación de covid-19. Los manifestantes que protestan contra el distanciamiento social presumiblemente son conscientes de que al hacerlo están aumentando el riesgo de infección —algo que podría dañar aún más nuestra economía al requerir que se extiendan las medidas de distanciamiento social—. Pero aparentemente nada de eso les importa.

“One World”, una transmisión gratuita en Internet y televisión liderada por la cantante y abiertamente progresista Lady Gaga en colaboración con la Organización Mundial de la Salud y Global Citizen, por el contrario, contó con docenas de celebridades que participaron de manera remota para enviar emotivos mensajes a aquellos que trabajan para combatir la pandemia. Lady Gaga se limpió las lágrimas en su “carta de amor verdadero” mientras daba su agradecimiento “a todos los trabajadores de la salud y los trabajadores médicos y todos los trabajadores de supermercados y repartidores y los trabajadores postales [y] todas las demás organizaciones sin fines de lucro que están trabajando tan duro”.

El evento, que recaudó más de US$ 127 millones para el Fondo de Respuesta Solidario del covid-19 de la OMS, no fue sobre política y no mencionó al presidente Trump, quien anunció el martes pasado que le recortaría fondos a la OMS. Más bien, el mensaje era un elogio a los trabajadores de la salud, nuestros “verdaderos héroes”, dijo Beyoncé, e instar a las personas a actuar de manera responsable al permanecer “juntos en casa” durante esta pandemia.

Las exprimeras damas Michelle Obama y Laura Bush hicieron una aparición conjunta, y Bush comentó: “Durante este período de separación física, nunca hemos estado más cerca”. Obama señaló que si bien los próximos días no serían fáciles, “seguiremos estando aquí el uno para el otro y superaremos esta crisis”.

Ellas se unieron a celebridades como Stevie Wonder, Taylor Swift, Elton John y Paul McCartney, que cantaron “Lady Madonna”, en homenaje a los trabajadores de la salud. La transmisión también presentó entrevistas con profesionales médicos. En general, el mensaje fue de unidad, una sensación de que todos estamos juntos en esto y que cada una de nuestras acciones tiene un impacto en el resto de nosotros.

Qué contraste con muchas de las protestas de la semana exigiendo que los gobernadores levanten las reglas de distanciamiento social a pesar de las recomendaciones médicas. Entiendo que algunas personas están cansadas de estar encerradas en casa o están cargadas de problemas financieros causados por la cuarentena. Pero arriesgar la salud de otros para expresar esto no es excusa. En esencia, estas protestas fueron una celebración del egoísmo. De las personas que se ponen a sí mismas y lo que quieren por sobre el bien de sus conciudadanos porque personalmente, y a menudo por razones políticas, se oponen a los límites temporales de las actividades.

Medidas por coronavirus despiertan protestas en EE.UU. 2:11

Por ejemplo, algunos manifestantes ignoran cómo el distanciamiento social puede salvar vidas y, en cambio, acusan a los políticos de estar en un “viaje de poder” empeñados en “controlar nuestras vidas”. En Oklahoma, un copresidente estatal de la campaña de Trump de 2016 declaró en forma egoísta: “No somos Nueva York. Sus problemas no son nuestros problemas”. En Austin, Texas, los manifestantes que agitaban carteles pro Trump en una protesta bajo el lema de “No se puede cerrar América” pidieron el despido del principal experto en enfermedades infecciosas del país, el doctor Anthony Fauci. “Siento que estamos lo suficientemente sanos como para combatir (el virus)”, dijo un manifestante a un periodista, mostrando cero preocupación por cómo otros podrían enfermarse si las medidas de distanciamiento social se levantan demasiado pronto.

Lamentablemente para nuestra nación, estas protestas fueron provocadas por Trump y algunos de sus aliados de Fox News. El viernes, Trump ignoró a sus propios expertos que le decían que el distanciamiento social está salvando vidas y en cambio tuiteó que era hora de “liberar” tres estados con gobernadores demócratas —Michigan, Minnesota y Virginia— aparentemente refiriéndose a las órdenes de confinamiento en esos territorios. (Es curioso cómo Trump no ha tuiteado para “liberar” a estados como Texas, que tiene un gobernador republicano).

Luego estaba Laura Ingraham de Fox News, que tuiteó: “Es hora de recuperar tu libertad” con un video de protestas de la semana en Michigan. El “tú” en el tuit de Ingraham resume la mentalidad de algunos, no todos, de la derecha que protestan: no se trata de “nosotros”, se trata solo de mí y mis derechos.

Para ser claros, estos manifestantes están fuera de sintonía con la gran mayoría de los estadounidenses. Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, publicada el 8 de abril, encontró que el 81% de los adultos estadounidenses respaldaron una orden nacional de confinamiento, y el 17% se opuso a la idea.

Las dos respuestas a esta pandemia mortal no podrían ser más diferentes. Unos dicen que estamos en esto todos juntos, así que actuemos con responsabilidad. Los otros afirman que solo me importa lo que quiero, incluso si eso significa que otros sufrirán. No podría encontrar una mejor forma abreviada de explicar la diferencia entre los valores que definen a progresistas y conservadores que esta.