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Racismo

Manifestantes derriban estatua de un traficante de esclavos mientras las protestas antirracistas se extienden por todo el mundo

Por Rob Picheta

(CNN) — Numerosos activistas llenaron espacios públicos por segundo fin de semana consecutivo para conmemorar la muerte de George Floyd y exigir el fin del racismo sistémico: escenificando «muertes» fuera de las embajadas de los Estados Unidos e incluso derribando la estatua de un antiguo comerciante de esclavos en la ciudad británica de Bristol.

En Londres, Roma, Madrid, Varsovia, Sydney, Hong Kong e innumerables ciudades, los manifestantes abarrotaron calles desiertas durante meses para decirles a los gobiernos de todo el mundo «Black Lives Matter«.

Algunos desafiaron las restricciones de coronavirus y las advertencias de los políticos para hacerlo. Muchos manifestantes usaron máscaras durante las manifestaciones del fin de semana, mientras que algunos transmitieron mensajes de que la desigualdad racial también es una crisis de salud pública.

Marcharon en solidaridad con decenas de miles en Estados Unidos, cuyas protestas el sábado fueron las más grandes desde que el video de la muerte de Floyd a manos de un agente de policía blanco provocó una ola de ira y acción.

Pero resultaron llamar la atención sobre la injusticia racial en sus propias naciones también.

Estatua de la era colonial derribada con cuerdas

En Londres, miles de personas se congregaron frente a la embajada de Estados Unidos el domingo a pesar de que los ministros británicos dijeron que las protestas públicas corrían el riesgo de aumentar la propagación de covid-19.

Los cánticos de «No Justice, No Peace» y «Black Lives Matter» se escucharon en el sector de Vauxhall de la ciudad, con un ambiente jubiloso durante gran parte del día.

«Juntos, dejaremos que se escuchen nuestras voces. Ya es suficiente. Los negros no pueden seguir sufriendo», expresó un manifestante a la multitud.

A veces, los activistas corearon «El Reino Unido no es inocente». Otros tenían mensajes para el presidente de Estados Unidos, con un letrero que decía: «Las vidas negras triunfan sobre su ego, señor presidente».

Un activista se dirige a la multitud cerca de la embajada de Estados Unidos en Londres.

El día anterior, los activistas fueron a la Plaza del Parlamento en el centro de la ciudad. Las protestas fueron pacíficas durante varias horas, pero se calentaron por la noche cuando la policía y las multitudes se enfrentaron a las afueras de Downing Street.

En un incidente, un video publicado en línea mostró que un caballo de la policía se desbocó repentinamente, haciendo que su agente chocara contra una farola y cayera al suelo. El caballo suelto causó pánico mientras corría a través de grupos de manifestantes, antes de regresar a los establos de la policía.

«Estoy con ustedes. El brutal asesinato de George Floyd debe conducir a un cambio inmediato y duradero en todas partes», afirmó el alcalde de Londres Sadiq Khan en un mensaje el domingo a los manifestantes, mientras condenaba a la minoría que se tornó violenta y recordó a los activistas que intentaran limitar las interacciones físicas.

Manifestantes se arrodillan frente a policías durante otra marcha de Black Lives Matter en Londres el sábado.

Varios ministros del gobierno de Boris Johnson habían instado previamente a las personas evitar reunirse por razones de salud pública, y la ministra del Interior, Priti Patel, indicó el sábado: «Les diría a aquellos que quieran protestar, por favor no lo hagan».

Se produjeron protestas similares en Edimburgo, Escocia, y se desarrolló una escena dramática en Bristol, suroeste de Inglaterra, donde los activistas derribaron una estatua del comerciante de esclavos del siglo XVII Edward Colston.

Activistas arrojan la estatua de Edward Colston al puerto de Bristol durante una manifestación de Black Lives Matter, el domingo 7 de junio.

El monumento había estado en el centro de la ciudad desde 1895, pero se había vuelto cada vez más controvertido, con peticiones creadas para exigir su remoción. El domingo fue derribado con cuerdas a gritos de una multitud de manifestantes.

Las calles de Europa se llenaron después de meses de confinamiento

Los mensajes de los manifestantes tuvieron eco en todo el mundo.

En España, se dio permiso a los manifestantes para reunirse fuera de la Embajada de Estados Unidos, pero, después de desafiar las órdenes del gobierno, los manifestantes marcharon por la ciudad hasta la Puerta del Sol, uno de los lugares más conocidos y concurridos de Madrid.

Los manifestantes fueron vistos sosteniendo pancartas y cantando frases como «Donald Trump es un criminal».

Según las cifras publicadas por la delegación del gobierno en Madrid, asistieron aproximadamente 2.000 manifestantes; pero los organizadores dicen que participaron 4.000 personas.

En Madrid, una manifestante advierte que «el racismo sistémico es una pandemia».

Personas se arrodillan sosteniendo pancartas en Roma.

Lisa Okpala, portavoz de CNAAEB, una plataforma contra el racismo en España, le dijo a CNN que el propósito de la manifestación era mostrar apoyo al movimiento Black Lives Matter en EE.UU. y «denunciar y rebelarse contra el racismo estructural e institucional» en el país.

«Nos sentimos no solo tristes porque, como dije, el racismo también es un problema aquí, pero también sentimos la rabia que la gente en Estados Unidos está sintiendo ahora, especialmente la comunidad negra. Entonces, hay una mezcla entre tristeza y rabia», expresó Okpala.

Miles más se reunieron en la Piazza del Popolo de Roma, la plaza principal que hace solo unas semanas se había quedado vacía, una imagen definitoria del devastador brote de coronavirus en Italia.

Manifestantes sostienen una bandera estadounidense al revés en Roma.

Los activistas allí se arrodillaron en silencio durante ocho minutos completos en un homenaje simbólico a Floyd, quien murió después de que el agente de policía Derek Chauvin le presionó la rodilla en el cuello durante 8 minutos y 46 segundos.

Durante la protesta, los manifestantes fueron liderados por representantes de la comunidad migrante de Italia y expatriados estadounidenses. Allí, los nombres de todas las personas fallecidas en Estados Unidos como resultado de la brutalidad policial fueron enumerados y recordados por la multitud.

Si bien la gran reunión dificultó a los manifestantes adherirse a las pautas de distanciamiento social del gobierno, se vio que aquellos que protestaban en la plaza intentaban mantener una brecha de un metro entre ellos, y muchos también usaban máscaras y cubiertas faciales.

Multitudes fuera de la Embajada de Estados Unidos en Varsovia, Polonia.

Mientras tanto, en Varsovia rodearon las calles cerca de la embajada estadounidense. El día anterior, multitudes marcharon en París y otras ciudades francesas como Lille, Marsella y Niza.

Jugadores de ambos equipos se arrodillan en protesta antes del partido de la Bundesliga entre el SV Werder Bremen y el VfL Wolfsburg en Alemania el domingo.

La corte permitió que continuaran las protestas en Sydney

Horas antes, las ciudades en Australia habían estado igualmente activas.

Una corte en el país revocó una orden judicial que prohibió una marcha y una manifestación en Sydney el sábado, permitiendo que miles se congregaran en la ciudad.

Se llevaron a cabo actuaciones de manifestantes aborígenes, y los activistas sostuvieron pancartas pidiendo el fin de las muertes bajo custodia policial tanto en Estados Unidos como en Australia.

Activistas en Brisbane el sábado.

Algunos se reunieron fuera de la embajada de Estados Unidos en Hong Kong.

Funcionarios del estado de Nueva Gales del Sur trataron de prohibir la protesta debido a preocupaciones de distanciamiento social y recibieron un mandato el viernes por la noche. El Tribunal de Apelaciones de Nueva Gales del Sur lo revocó a tiempo para que se llevaran a cabo las actividades.

Otras manifestaciones tuvieron lugar en Brisbane y Melbourne.

En Hong Kong, multitudes más pequeñas se reunieron fuera del consulado general de Estados Unidos. Y en Seúl, Corea del Sur, activistas con máscaras faciales levantaron carteles el sábado para conmemorar la muerte de Floyd.

Laura Perez Maestro de CNN, Al Goodman, Duarte Mendonca, Ben Wedeman y Alessandro Gentile contribuyeron con informes.